Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Las nuevas oligarquías chavistas gastan su riqueza en Miami

Nicolás Maduro (c), gobernante de Venezuela, sostiene una reunión con los nuevos dueños de Globovisión, que tienen intereses en Miami. Foto EDH / internet

Nicolás Maduro (c), gobernante de Venezuela, sostiene una reunión con los nuevos dueños de Globovisión, que tienen intereses en Miami. Foto EDH / internet

Nicolás Maduro (c), gobernante de Venezuela, sostiene una reunión con los nuevos dueños de Globovisión, que tienen intereses en Miami. Foto EDH / internet

FLORIDA. El diario español El País publicó en su edición web un reportaje donde narra cómo las nuevas oligarquías chavistas invierten su súbita riqueza, proveniente del narcotráfico, del lavado de dinero o de la corrupción en Miami.

El medio menciona el caso de Benny Palmeri-Bacchi, quien fue arrestado por agentes de la DEA en Miami y llevado ante un tribunal federal por delitos de tráfico de cocaína, obstrucción de la justicia, lavado de dinero y extorsión.

Palmeri-Bacchi era juez en Venezuela y se le acusa de impedir la deportación de uno de los narcos colombianos más buscados entre 2009 y 2010, con ayuda del entonces jefe de la Oficina de Interpol en Caracas.

El País afirma que Palmeri se había dedicado al negocio de los alimentos estos últimos años: era directivo de la cámara de empresarios venezolanos del Mercosur y propietario de media docena de empresas en el sur de Florida y en Venezuela.

Ya era lo que los venezolanos de ambas orillas llaman un boliburgués: un miembro de la nueva oligarquía que floreció a la sombra del chavismo y que lo mismo que las anteriores, conserva el gusto de invertir en Miami su súbita -y con frecuencia mal habida- riqueza.

El origen de estas nuevas fortunas venezolanas es diverso, reseña el periódico español: pueden provenir del narcotráfico y el lavado de dinero, como se sospecha de Palmeri, o de la corrupción que crece al amparo de la bonanza petrolera -en especial, de los contratos con el Estado y del control de cambio establecido en 2003 justamente para evitar la fuga de capitales.

Según el reportaje, dicho capital es de exbanqueros afines al régimen que cayeron en las intervenciones de entidades bancarias y casas de bolsa; de jóvenes empresarios de la antigua oligarquía caraqueña favorecida por el poder, conocidos como los bolichicos; de militares y funcionarios de rango medio que corrieron a resguardar "sus ahorros" cuando el Hugo Chávez enfermó de cáncer; y de altos cargos caídos en desgracia, que pactaron con la justicia de EE. UU. cambio de información sobre los manejos turbios del chavismo. Otros, afirma, siguen aún conectados con la administración de Nicolás Maduro y compran, invierten y vacacionan en Florida.

En junio el senador republicano de Florida Marco Rubio dijo: "Estos violadores de derechos humanos tienen sus inversiones en EE. UU. Cuando roban dinero en Venezuela, a menudo utilizan empresas-fachada y testaferros para invertir ese dinero en nuestra economía, sobre todo en Florida".

Otro caso es el del exteniente Alejandro Andrade -desde 1998, secretario privado de Chávez, viceministro, presidente de fondos de desarrollo, tesorero de la nación y presidente del banco estatal de desarrollo Bandes- llegó a un acuerdo con Washington luego de que le revocó su visado de empresario en 2013 por su participación en un esquema millonario de sobornos.

Se hizo propietario de la escuela de equitación Hollow Creek Farms, en Carolina del Norte, y comparte el publicitado gusto del chavismo por los caballos pura sangre.

El banquero Arné Chácón -exteniente de fragata y hermano del actual ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón- también tuvo un establo llamado Gadu Racing Stable Corp. a media hora de Miami. Lo compró unos meses antes de que Chávez ordenara su detención por fraude a la nación, en noviembre de 2009, y lo vendió antes de salir en libertad condicional, en diciembre de 2012.

En su lugar funciona ahora Rontos Stable Corp.: otro establo, propiedad de Ronald Sánchez, hermano del Superintendente Nacional de Valores de Venezuela, Tomás Sánchez, que condujo la intervención de siete entidades financieras en 2009, entre las cuales se contaba el banco de Arné Chacón.

El 22 de mayo, las autoridades de Miami-Dade aprobaron una resolución simbólica para declarar personas non gratas a los nuevos dueños del canal de noticias venezolano Globovisión -Raúl Gorrín, Gustavo Perdomo y Juan Domingo Cordero-, tres días después de que el diario El Nuevo Herald publicara un reportaje sobre las millonarias propiedades que estos poseen en una de las áreas más lujosas del sur de Florida, Cocoplum, en la ciudad de Coral Gables.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación