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Investigación por cuerpos en fosa común en México

Procuraduría estatal de Morelos ha comenzado investigaciones internas que podrían resultar en cargos criminales contra los responsables

Relatives of missing people hold hands as they stand in an unofficial

Familiares de personas desaparecidas oran ante una fosa donde habría 150 cadáveres de víctimas de la violencia.  | Foto por AP

Familiares de personas desaparecidas oran ante una fosa donde habría 150 cadáveres de víctimas de la violencia. 

MÉXICO. Una agencia estatal de derechos humanos investigará por qué 150 cuerpos de víctimas del crimen fueron enterrados en fosas en el estado de Morelos, en la región central de México.

Algunos de los cadáveres pudieron haber sido enterrados en las fosas comunes con el simple propósito de limpiar una morgue estatal. Pero otros cuerpos no llevaban consigo las etiquetas con la que supuestamente deberían ser sepultados, lo que ha generado dudas sobre las causas de muerte de las personas.

El macabro descubrimiento ha generado preguntas sobre si el caso es tan solo otro ejemplo de un deficiente trabajo policiaco que les negó a los familiares el derecho a recuperar los cuerpos de sus seres queridos, o algo más siniestro.

El escándalo comenzó cuando los detectives solicitaron a los familiares de una persona asesinada en 2013 permiso para retener su cadáver para que se le realizaran más pruebas. Cerca de un año después, la familia de Oliver Wenceslao intentó recuperar el cuerpo, pero les informaron que ya había sido enviado a una fosa común. En septiembre, un juez ordenó a la procuraduría estatal que exhumara el cuerpo de Wenceslao y lo devolviera a su familia.

Pero los investigadores tuvieron que sacar alrededor de unos 150 cuerpos envueltos en bolsas de plástico en la fosa para llegar al de Wenceslao. Autoridades estatales dijeron a la prensa local que únicamente había 105 cuerpos en la fosa, y que era utilizada exclusivamente para enterrar cuerpos sin identificar.

“Lo malo es que, a la hora de hacer esta exhumación, se detectan varias irregularidades”, dijo Rafael Idiáquez, portavoz de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Morelos.

Generalmente, los trabajadores de las morgues en México preparan los cadáveres destinados a fosas comunes envolviéndolos en bolsas de plástico. Al interior de cada una de ellas, junto al cuerpo, colocan una hoja de papel con el número de cada caso. La nota es colocada en una botella de plástico, para que no sea afectada por los fluidos del cuerpo en descomposición.

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