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Henrique Capriles prevé que Nicolás Maduro no terminará su mandato

En medio de fuertes críticas, el líder opositor advierte que "Venezuela va hacia el barranco"

El líder opositor venezolano, Henrique Capriles, advierte que el modelo chavista es insostenible y que, incluso, naciones como China ya no le están prestando al Gobierno de Maduro, porque hay desconfianza entre inversionistas. foto edh /

El líder opositor venezolano, Henrique Capriles, advierte que el modelo chavista es insostenible y que, incluso, naciones como China ya no le están prestando al Gobierno de Maduro,...

El líder opositor venezolano, Henrique Capriles, advierte que el modelo chavista es insostenible y que, incluso, naciones como China ya no le están prestando al Gobierno de Maduro, porque hay desconfianza entre inversionistas. foto edh /

CARACAS. El líder de la oposición Henrique Capriles está convencido de que el gobernante izquierdista, Nicolás Maduro, no terminará su mandato, pero declaró que su único reto, ahora, es evitar que la crisis hunda a Venezuela, publicó ABC de España.

"Mi obsesión no es ser presidente de la República. Lo mío es que el país cambie", insiste.

Para Capriles, excandidato presidencial y actual gobernador del estado Miranda, "la fiebre del país está subiendo a 40 grados centígrados. Hay dos opciones: o el Gobierno aplica la medicina que no está aplicando o el paciente irá a cuidados intensivos (...) Estoy sumamente preocupado por lo que se vislumbra para el próximo año. No soy economista, pero no tengo que serlo para darme cuenta. El país va por un barranco".

Así, el líder opositor mantiene la tesis de que Maduro no concluirá su mandato en 2019.

"Si este Gobierno va como va, a mí me cuesta pensar que no se tenga que buscar una salida constitucional. Hay varias opciones, pero primero tenemos que concentrarnos en resolver la crisis y acompañar a nuestro pueblo".

"Yo no quiero que el país se hunda, ese no es mi juego, ese es su juego (de Maduro). Lo veo en el sabotaje que hace el chavismo en el estado de Miranda con su apuesta para que me hunda, apuntó.

Explicó que la economía venezolana, prácticamente, depende de la importación, entre el 70, el 80 y casi el 100 % en algunos sectores. "Las reservas internacionales y la capacidad financiera están en su más bajo nivel. Los chinos ya no siguen prestando dinero como antes. El costo de la financiación es sumamente alto. El Gobierno no da ninguna señal de confianza para que vengan los inversores. Cambian el tipo cambiario. El país se ha convertido en un mercado negro para todas las transacciones".

Adicionalmente, insiste en que la salida no es a través de caminos diferentes a los democráticos. Considera que un golpe de Estado "sería más desastroso para el país".

Ojalá que el Gobierno, afirmó Capriles, con su intención de "vamos a dialogar", entienda que con ese modelo nos está conduciendo a los cuidados intensivos. No hay manera de sostener una economía como lo plantea el Gobierno, con mayores controles y restricciones, como lanzar operativos para el pollo, papel higiénico... La población termina acostumbrándose a hacer cola para comprar de todo, señaló.

Al hablar de diálogo, Capriles indica que "Maduro quiere dialogar para que lo reconozcan como presidente. El diálogo no es para eso. Es obvio que ellos tienen una parte del país y nosotros otra".

Crisis petrolera

A pesar de ser el quinto exportador mundial de crudos, Petróleos de Venezuela (PDVSA) ha tenido que incrementar en los últimos meses sus compras a EE. UU. en más de 86 mil barriles diarios en gasolina, diésel y otros derivados, según reporta la agencia energética estadounidense.

Para el analista venezolano José Toro Hardy, el que Venezuela tenga que importar gasolina por segundo año consecutivo no es sólo una muestra de la crisis que atraviesa la industria nacional, sino una vergüenza. "Es un enorme fracaso de la política petrolera que hoy en día tenemos, el hecho de que tenemos que estar importando lo que antes usualmente exportábamos en grandes cantidades", apuntó.

Las autoridades de PDVSA han rechazado que estén realizando comprar.

Esto ocurre en momentos en que Maduro arrecia su guerra económica. Las nuevas órdenes de batalla fueron aumentar las fiscalizaciones a todos los comercios en el país y arrestar a aquellos comerciantes que sean sorprendidos especulando con los precios.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio venezolana, Teodoro Bellorín, manifestó no estar de acuerdo con estas medidas. "Muy difícil. Todos los intentos anteriores han hecho que muchas empresas sucumban, pero otras todavía se mantienen en pie. ¿Hasta cuándo va a durar esto? No lo sé…", comentó Bellorín. —AGENCIAS.

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