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Según expertos de la FAO

La batalla contra el hambre en A.L. no está terminada

En "Latinoamérica y el Caribe aún hay 37 millones de personas que padecen hambre en el día a día, este es un motivo de preocupación de los países y de la comunidad internacional", dijeron expertos de la FAO

La batalla contra el hambre en A.L. no está terminada

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La batalla contra el hambre en A.L. no está terminada

La "batalla" contra el hambre en América Latina y el Caribe "no está terminada" pese a ser la región "en el mundo que más avance ha tenido en la reducción" de este flagelo, según expertos de la FAO.

"América Latina y el Caribe es la región en el mundo que más avance ha tenido en la reducción del número de personas que padecen hambre", que desde 1990 a la actualidad ha disminuido del 15.3 % a un 6.1 %, destacó el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en El Salvador, Alan González.

Sin embargo, pese a esos buenos resultados en esta región y el mundo, la "batalla no está terminada", dijo a Efe el coordinador subregional para Mesoamérica de la FAO, Ignacio Rivera.

Ambos funcionarios de la FAO participaron esta semana en el Primer Encuentro Centroamericano y de República Dominicana sobre agricultura familiar, que se celebró de miércoles a viernes en San Salvador con la asistencia de funcionarios y expertos de la región.

La lucha contra el hambre sigue porque aún "hay 805 millones de personas en el mundo que no tienen la nutrición adecuada, es un tema grave, sobre todo en África, el sureste asiático y (...) en América Latina que aún nos resta", expresó Rivera.

Precisó que en "Latinoamérica y el Caribe aún hay 37 millones de personas que padecen hambre en el día a día, este es un motivo de preocupación de los países y de la comunidad internacional", por lo que se debe seguir trabajando.

De acuerdo a Rivera, el esfuerzo "en materia de seguridad alimentaria" a nivel mundial "está dando resultado" porque la población afectada por el hambre ha disminuido.

"Sin embargo, no hay un indicador aceptable, si no fuera este el número cero", sentenció.

"Es decir, la batalla aún hay que continuarla, hay que desplegar todos los recursos necesarios para alcanzar este indicador" cero, enfatizó.

América Latina y el Caribe ha logrado la meta en porcentaje del Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) para disminuir el hambre entre 1990 y 2015, pero no en número de personas que padecen este flagelo, reconoció.

La región debe bajar de 37 millones a 34.5 millones las personas que padecen hambre, destacó Rivera.

"Creemos que el año próximo estaremos en condiciones de (...) cumplir con los dos indicadores de los Objetivos del Milenio, el porcentual y el numérico", agregó.

La disminución alcanzada desde 1990 en la población que padece hambre, del 15,3 % a un 6,1 %, significa que América Latina y el Caribe "alcanzó ese primer Objetivo de Desarrollo del Milenio" y "se sobrepasó la meta, que era de 8 %", destacó por su parte González.

Para continuar avanzando en la lucha contra hambre, la agricultura familiar se ve "como foco de atención para resolver el tema de la inseguridad alimentaria en el mundo", ya que esta modalidad es "sumamente relevante, genera bienes, empleo y alimentos", destacó Rivera.

El hecho de que 805 millones de personas en "el mundo hoy no tengan la satisfacción diaria necesaria" para combatir el hambre, "implica un reto para todas las sociedades", señaló.

"Curiosamente la mayoría de estas personas están ubicadas en el medio rural y la mayoría de los productores en el medio rural son de escala familiar", lo que aumenta la importancia de la agricultura familiar, enfatizó.

En América Latina y el Caribe la agricultura familiar incluye a 17 millones de familias, que proveen entre el 27 % y el 67 % de los alimentos y generan entre el 57 % y el 77 % del empleo agrícola en la región, según datos de la FAO.

En Centroamérica está compuesta "por al menos 2,350,000 familias, esto representa alrededor de 12 millones de personas, más de dos tercios de la población rural, y generan el 50 % del valor de la producción agropecuaria centroamericana", de acuerdo a Rivera.

Sin embargo, "la agricultura familiar como proveedora de alimentos y de seguridad alimentaria enfrenta retos significativos", destacó el coordinador de la FAO para Mesoamérica.

Apuntó que "la baja productividad de este tipo de agricultura es uno de sus principales desafíos; sus causas son múltiples e interrelacionadas, incluyen entre las más notables la alta concentración de la tenencia de la tierra en detrimento de la agricultura familiar", además del "bajo nivel tecnológico" y el cambio climático, entre otros.

A pesar de esos problemas, la agricultura familiar es la "columna vertebral" para erradicar el hambre y la pobreza en Latinoamérica y el Caribe, subrayó Rivera.

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