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Balean a dos policías durante protesta en Estados Unidos

El incidente se produjo ante la comisaría de Ferguson, Missouri, donde se habían reunido manifestantes y policía tras la dimisión del criticado jefe de policía, Thomas Jackson.

Policía movilizada en el aparcamiento de la comisaría de Ferguson, después de que dos agentes fueran baleados cuando montaban guardia ante el edifciio el jueves

Policía movilizada en el aparcamiento de la comisaría de Ferguson, después de que dos agentes fueran baleados cuando montaban guardia ante el edifciio el jueves

Policía movilizada en el aparcamiento de la comisaría de Ferguson, después de que dos agentes fueran baleados cuando montaban guardia ante el edifciio el jueves

Dos agentes de policía fueron baleados el jueves de madrugada ante la comisaría en Ferguson, Missouri, según las autoridades. Una multitud se había reunido ante el edificio tras la dimisión el miércoles del impopular jefe de policía de la ciudad y la publicación de un duro informe que acusaba de discriminación a la policía y las instituciones judiciales de Ferguson.

Un agente de policía de 32 años nativo del suburbio de Webster Groves recibió un disparo en el rostro debajo del ojo derecho, mientras que otro de 41 años procedente del condado de Saint Louis resultó herido en el hombro y la bala salió por la espalda, dijo el jefe de policía del condado de Saint Louis, John Belmar. Ambos fueron trasladados a un hospital local, dijo Belmar, donde permanecían conscientes. Añadió que previsiblemente las heridas no tardarán en sanar.

"No sé quién hizo los disparos, para ser franco", dijo Belmar, añadiendo que no podía ofrecer una descripción del sospechoso ni de su arma.

Su "suposición", dijo, según el lugar donde estaban los agentes y la trayectoria de las balas, que "estos disparos se dirigieron exactamente contra mis agentes".

El incidente se produjo poco después de la medianoche ante la comisaría de Ferguson, donde se habían reunido manifestantes y policía tras la dimisión del criticado jefe de policía, Thomas Jackson. Antes de los disparos, algunas personas coreaban lemas para mostrar que no estaban satisfechos con las renuncias de Jackson y el gestor municipal John Shaw esta semana, indicó el St. Louis Posy-Dispatch. Efectivos de varias agencias de seguridad rodeaban el edificio.

La protesta era una escena familiar en Ferguson, que asistió a actos similares y mucho más multitudinarios tras la muerte a tiros el pasado de verano de Michael Brown, un joven negro de 18 años baleado por el agente de policía Darren Wilson. Wilson, que es blanco, fue absuelto en noviembre por un jurado de instrucción. Esa decisión dio paso a más protestas, saqueos e incendios. Pero hasta ahora ningún policía había recibido disparos durante una protesta.

En un video grabado por un aficionado al que tuvo acceso Associated Press se oía el sonido de dos disparos y a un hombre gritando de dolor.

Alguien en el lugar, que no aparece en la imagen, dijo: "Reconocimiento hace nueve meses habría evitado que eso ocurriera".

Marciay Pitchford, de 20 años, estaba entre los manifestantes ante la comisaría. La protesta había sido en su mayoría pacífica hasta que sonaron los disparos, dijo a The Associated Press.

"Vi caer al agente y los otros agentes desenfundaron sus armas mientras otros agentes apartaban al agente herido", explicó. "De pronto todo el mundo empezó a correr o a tirarse al suelo".

Los disparos procedían del otro lado de la calle frente a la comisaría, dijo Belmar.

Después de la balacera, agentes con armas y material antimotines rodearon las instalaciones y más de una docena de autos patrulla bloquearon la calle.

Jackson fue el sexto empleado de la ciudad en dimitir o ser despedido tras la publicación de un informe del Departamento de Justicia que absolvió a Wilson de infringir los derechos civiles en el tiroteo. Wilson dimitió después de su puesto.

Otro informe del Departamento describió un sistema judicial centrado en los beneficios y unos prejuicios raciales rampantes en el departamento de policía de Ferguson.

El alcalde de la ciudad, James Knowles III, anunció el miércoles que el ayuntamiento había llegado a un acuerdo mutuo de separación con Jackson, según el cual se abonaría al jefe de policía un año de su salario anual de casi 96.000 dólares y cobertura médica. La renuncia de Jackson se hace efectiva el 19 de marzo, cuando Eickhoff se convertirá en jefe en funciones mientras la ciudad busca un sustituto.

Hasta ahora, Jackson se había resistido a las peticiones de los manifestantes y algunos cargos electos del estado de que dejara el cargo por su gestión del tiroteo de Brown y las semanas de protestas, en ocasiones violentas, que siguieron. Fue muy criticado desde el principio, tanto por la agresiva respuesta policial contra los manifestantes como una errática y poco frecuente publicación de información clave.

Jackson tardó casi una semana en identificar públicamente a Wilson como tirador y después avivó las tensiones en la comunidad desvelando el nombre de Wilson al mismo tiempo que un video de seguridad de una tienda que según la policía mostraba a Brown robando un paquete de cigarrillos y empujando a un tendero poco antes de su muerte.

En una rueda de prensa de 12 minutos, el alcalde de la ciudad, James Knowles III, dijo que Jackson había dimitido tras "mucha introspección" sobre cómo podría superar la comunidad las diferencias raciales derivadas del letal tiroteo del pasado verano.

"El jefe es la clase de persona honorable a la que no hay que acudir", dijo Knowles. "Él viene a uno cuando sabe que hay algo que debemos tratar con seriedad".

El responsable en funciones de la división de derechos civiles del Departamento de Justicia publicó un comunicado diciendo que el gobierno estadounidense sigue comprometido con alcanzar un "acuerdo vigente en un tribunal" para abordar las "prácticas inconstitucionales" de la ciudad, al margen de quién esté al cargo en la ciudad.

Jackson supervisó la policía de Ferguson durante casi cinco años antes del tiroteo que desencadenó meses de inestabilidad en toda la región de St. Louis y atrajo la atención internacional sobre la ciudad, de 21.000 habitantes y de mayoría negra.

Además de Jackson, dos agentes de policía renunciaron y el administrativo del tribunal de Ferguson fue despedido la semana pasada. También el juez que supervisaba el sistema judicial local dimitió, y el Consejo de la Ciudad aceptó el martes su acuerdo de separación con Shaw, el gestor municipal.

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