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“Para mí el ballet fue como un amor a primera vista”

María Elena Aranda es una de las directoras de Be a Dancer Studio y productora de la obra musical Bolero de Ravel, la cual se presenta este sábado19 y domingo 20 en el Teatro Nacional de San Salvador.

María Elena Aranda

María Elena Aranda, bailarina y directora de Be a Dancer Studio. | Foto por Cortesía

Lleva cerca de dos décadas bailando. Empezó cuando tenía 11 años. Según ella, “a esa edad ya es tarde para que una niña comience a aprender ballet”, debido a que el cuerpo se va moldeando a medida va creciendo, y para los 11 años ya ha crecido demasiado y es más difícil para el cuerpo adaptarse a los movimientos de la danza.

Los años anteriores había practicado gimnasia en el reconocido centro de elasticidad muscular y arte gimástica TEMBAG, pero una condición médica de su hermana, Diana Aranda, las empujó a ambas al ballet. “Fue amor a primera vista. Desde el inicio quedamos enamoradas y  decidimos que el sería nuestra profesión para toda la vida”, dijo.

Su madre sabía de las exigencias y de la disciplina que requiere ser aprendiz de ballet, porque ella fue balletista hasta la adolescencia, “pero nosotros, con mi hermana, vimos el ballet como una profesión a largo plazo, porque una mamá puede poner a clases a sus hijas para que no estén perdiendo el tiempo viendo televisión en casa o como un extracurricular complementario, aunque sepa que se van a encausar en otra cosa cuando sean grandes, pero nosotros lo tomamos en serio porque supimos que a eso queríamos dedicarnos, y mis padres nos apoyaron”, agregó.

Ambas se formaron en la Fundación Ballet El Salvador con la maestra de maestras Alcira Alonso. Y durante su adolescencia, en la etapa colegial, las hermanas Aranda tuvieron la oportunidad de hacer cursos de temporada en Nueva York, Estados Unidos y en otros países. María Elena, en particular, estudió también en el Royal Minnipig Ballet.

Su amor por la docencia la impulsó a dedicarse a la enseñanza y fue su maestra Alcira la que le concedió por primera vez la oportunidad con un grupo de pequeñas, cuando apenas tenía 18. Después de estudiar Diseño Ambiental en la universidad y después de obtener una certificación en la Royal Academy of Dance fundó en el 2010 su propia escuela, Be a Dancer Studio, con una alumna.

Amante del ritmo vallenato, del sushi, atleta de maratones  y madre de un bebé de tres meses, María Elena es maestra cinco años después, de más de 50 niñas, y hoy a las 5:00  de la tarde formará parte de la obra musical Bolero de Ravel, en el Teatro Nacional.

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