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El encaje es la textura más femenina de todas

Autores opinan que es un material elegante muy antiguo, basándose en los trajes de ceremonia que utilizaban los egipcios, con adornos parecidos al encaje

El encaje es la textura más femenina de todas

El encaje es la textura más femenina de todas

El encaje es la textura más femenina de todas

Según datos históricos, los italianos aseguran que el uso del encaje como arte pasó a Italia en tiempos que Egipto fue colonia romana. Asimismo, los asirios fueron muy aficionados al uso de bordados en franjas y adornos de todas clases, atribuyéndoles el origen de la pasamanería. De esta manera, esta artesanía pasa de manos de los asirios a los persas, de los persas a los árabes y de ellos a los españoles.

Randa es el nombre primitivo que se le dio al encaje. Su origen viene del sajón rand: borde, orla. Cuando más adelante las randas acabaron en pico se les añadió la palabra puntas o puntillas.

El encaje ha sido uno de los termómetros indicadores del valor social de cada época, siendo un signo de riqueza, jerarquía y poder.

Gran número de retratos de reyes y personajes de la corte, burgueses etc. ponen de manifiesto su categoría social en la forma de vestir, mostrando cantidad, calidad y variedad de dicho material textil.

Según el diseñador salvadoreño Manuel Hurtado, el regreso de los vestidos de encaje se debe a su amplia presencia dentro de los eventos de gala como alfombras rojas, donde las estrellas del espectáculo mundial han utilizado este estilo para encontrar el punto de conexión exacto entre la sensualidad que posee el cuerpo de la mujer y la elegancia propia de un estilo clásico.

En los vestidos de encaje uno de los aspectos más importantes es la buena selección de colores, ya que es mucho más notoria la sensualidad disfrazada de pureza propia del blanco, en comparación a su presencia prácticamente explícita en los tonos rojos.

Igualmente se puede observar una mayor sobriedad y encanto sutil en los tonos oscuros como el negro y marrón.

Además, el modisto recomienda que hay que tener en cuenta qué tanta piel se quiere mostrar en base a estos vestidos, lo cual se puede apreciar según el diseño de cada caso, y el gusto personal que cada quien le aporte.

Para Hurtado los vestidos de encaje son ideales para ocasiones especiales, ya que ayudan a resaltar la feminidad en su estado más puro.

Con este tipo de vestido se puede derrochar sensualidad y atrevimiento que dará un toque muy sexy y elegante, convirtiendo a la mujer en objeto de admiración y deseo.

Sensualidad y elegancia

Ajustado, sensual e insinuante, el encaje se desdobla en la piel dejando entrever una mujer muy sexy y elegante.

Aún así, Hurtado recuerda que es mejor insinuar y no mostrar, ya que si el encaje muestra mucha más piel que la que se requiere puede llegar a caer en la vulgaridad.

El vestido de encaje apuesta por el glamour y la sofisticación de la tela, sobre todo, para los vestidos de noche.

Los vestidos de color blanco evocan al más puro estilo lolita. La inocencia y la naturalidad se dan la mano de esta tela que da un toque pícaro y sensual a la mujer.

El color negro se convierte en el protagonista de la noche.

Glamour y distinción se unen al encaje para resaltar la silueta.

Estas prendas son ideales para ocasiones especiales y ayudan a resaltar la feminidad en su estado más puro.

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