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Carlos Bonilla conquista Barcelona con su danza

El bailarín salvadoreño  es el productor del Festival Internacional + Danza El Salvador y ha logrado destacar en el exterior con su talento.

Bailarín salvadoreño conquista Barcelona

El bailarín cuscatleco, Carlos Bonilla, es el productor del Festival Internacional + Danza y ha logrado destacar en el exterior con su talento y dedicación. En el video...

La pasión por el baile, la entrega y la perseverancia caracterizan a Carlos Bonilla, un bailarín salvadoreño que ha logrado proyectar su talento a nivel internacional.
Bonilla reside en Barcelona desde hace seis años y ahí ha logrado hacerse notar en el mundo de la danza, su esfuerzo lo ha llevado lejos y ahora es coreógrafo, profesor y el productor del Festival + Danza El Salvador.
El profesional del baile comenzó en este apasionante viaje cuando tenía 17 años y estudiaba Licenciatura en Economía en  la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).
“Yo estaba estudiando economía y era una persona muy tímida e introvertida, llegó el momento de hacer horas sociales y tenía dos opciones,  una era pasar en la biblioteca encerrado y a segunda era hacer danza. En ese tiempo un buen amigo mío me motivó y quedé en el grupo de la universidad”, recordó Bonilla. “Por curiosidad quise probar algo más y empecé a recibir clases más formales en Humanum Tempore, ahí ya tenía un horario y clases estrictas, estuve dos años y pertenecía a la compañía hasta que un  día Francisco Centeno, director de la Compañía Nacional de Danza me vio bailar y me invitó a ser parte del grupo”, explicó.
Bonilla también  comentó que ese momento la compañía recién se formaba, pero que él estaba animado a seguir perfecccionándose y a compartir con otros compañeros. “En la compañía tomé cursos del estilo clásico y empecé a profesionalizarme en esto. Con este grupo viajamos, fuimos  a festivales y empezamos a ganar concursos”, añadió.
“Francisco Centeno, el director de la compañía se tuvo que ir a Perú, pero antes hicimos una gira por España y me encantó. Fui a ver escuelas y me escribí a algunas que ofrecían becas. Llegué a Barcelona  a ver a mi familia y estando ahí me dijeron en una escuela que si quería hacer la prueba, la hice y quedé, pero estaba pensando sino quedaba cómo haría porque solo tenía el boleto de ida, al final gané la beca”, dijo muy emocionado.
Para Bonilla las cosas no han sido fáciles durante su estancia en Barcelona, el bailarín ha puesto mucho de su parte para seguir adelante y poder pagarse su estancia.
“ Mi beca solo cubría el estudio, pero tenía que trabajar  para mi comida, mi ropa y la vivienda, así que empecé a trabajar en construcción, terminaba negro y sucio todos los días. Yo estaba acostumbrado a trabajar así, mi familia ha trabajado siempre en el campo y a mi me gusta el trabajo duro,  al regresar acá después de un largo invierno  tenía que ponerme agua caliente en los dedos porque estaban congelados”, explico.
Este joven luchador logró culminar sus estudios en danza y obtuvo menciones de honor por su talento, técnica y estilo.
En Barcelona se ha fogueado con grandes de la danza hasta compartir escenario con ellos.
 “Termine con un diploma con una observación de honor y en el conservatorio Area Espai de Dansa, de donde salí me ofrecieron trabajo por lo cual estoy muy contento”, añadió.
Ahora Bonilla está enfocado en El Salvador y desde el año pasado organiza el Festival + Danza junto con la ayuda de Marketing 29/11.
En este festival se organizan talleres con maestros internacionales de alto nivel, quienes comparten con bailarines salvadoreños sus conocimientos.
“Yo vi algo similar en España y dije porque no hacerlo en el país, gracias a Dios se dio la oportunidad y hemos tenido mucha gente que quiere colaborar. Hay bastantes bailarines que escriben que quieren dar clases en El Salvador y no saben ni siquiera donde está”, comentó Bonilla.
“Uno de mis sueños es que en el país haya un conservatorio europeo para bailarines en donde puedan recibir clases, y puedan vivir ahí también”, señaló.
“Como bailarín he tenido suerte porque la gente me ha pillado y he trabajado por estos seis años montando coreografías con bailarines rusos, alemanes y españoles. Ahora mi sueño es que en el país la danza crezca”, enfatizó el bailarín.

Termine con un diploma con una observación de honor y en el conservatorio Area Espai de Dansa, de donde salí me ofrecieron trabajo por lo cual estoy muy contento.
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