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Ya no encuentro cómo decirlo

En lugar de buscar soluciones oigo excusas. En lugar de asumir responsabilidades, ponen a otros a actuar o a hablar. Nunca he podido escuchar: “perdón, me he equivocado”.  Predominan las ideologías o los colores partidarios

Debo confesarles, ya no encuentro cómo decirlo. 

 No sé si en la sociedad política nos damos cuenta de lo que está pasando, hemos perdido la sensibilidad hacia la población o es que ya no existen buenos salvadoreños o nos hemos convertido en antipatriotas. Nos hablan mucho de dialogar, de consensar, pero realmente lo que encuentro es diálogo de sordos o ciegos, las palabras salen y ya no entran por un lado y salen por otro, sino que, en la entrada les rebotan antes de entrar. Aquí no se logran los votos, manda la correlación de fuerzas o la aritmética legislativa, no impera la razón.

En lugar de buscar soluciones oigo excusas. En lugar de asumir responsabilidades, ponen a otros a actuar o a hablar. Nunca he podido escuchar: “perdón, me he equivocado”.  Predominan las ideologías o los colores partidarios. Me recuerda el libro de Vargas Llosa “La dictadura perfecta”.

También quiero decirles ánimo no todo está perdido, porque todo se hace con el pueblo, sin el pueblo nada, aunque las conductas son repetitivas y cada día estamos en camino a una crisis más grande, NO CLAUDICAREMOS. Sabía que habían problemas al entrar a la trinchera política, nunca me imaginé que el combate fuera tan incruento: he encontrado un estilo particular de hacer política en lugar de enfrentar con seriedad los problemas, PERO NO ME CONTAGIARÉ.  No voy a caer en banderas políticas, no voy a caer en ideologías ni voy a encontrar todo lo malo en mi adversario político. ¿Qué he encontrado? Sencillo, hemos dejado atrás la cultura del talento, la meritocracia y se ha dado paso al amiguismo. Se prioriza al flojo y se hace a un lado al emprendedor. Se han creado plazas para activistas políticos, matando la esperanza de jóvenes.

Veo muchas cosas fuera de la influencia política y de los partidos, que es lo que realmente se requiere.  Les cuento lo de ayer.  ¿Dónde queda el discurso que dieron?

AYER NO FUE POSIBLE por todas estas circunstancias que se discutiera en el plenario el bono para 6,300 soldados que apoyan la seguridad pública, no es posible, no es aceptable que personas expongan en riesgo sus vidas en sus labores, se favorezca a unos y se discrimine a otros, es decir, se otorgan beneficios a personal que corre igual riesgo y hace la misma actividad.  Se negaron a discutirlo en la plenaria para ocultar su verdadera posición, eso se llama fariseísmo político y las razones que dieron a ello se llama fariseísmo jurídico, en otra oportunidad continuaré una explicación mayor.No me van a coartar mis derechos de diputado ni me van a callar en defensa de las causas justas.
Presentaré a la brevedad el recomendable al Ministerio de Hacienda para que se desarrolle esa transferencia y se haga justicia e igualdad a nuestros soldados.
 

*Diputado.