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Buenos empresarios, malos empresarios

Ser empresario no es algo malo, ser exitoso tampoco lo es. Es hora que el gobierno y el partido oficial se den cuenta de que la empresa privada es su mejor aliada para poder sacar adelante a la economía del país

Basta con darse una vuelta por las redes sociales para experimentar de primera mano la división que existe en nuestra sociedad. Como lo he dicho anteriormente, parece que el FMLN y el gobierno tratan de lavarnos la cabeza para que muchos repitan como un guión ensayado lo que quieren oír.

Últimamente, he notado un incremento en las críticas que se hace a los empresarios. En una de las marchas que se organizaron recientemente vi una pancarta que decía que el pueblo salvadoreño rechazaba el “terrorismo empresarial oligárquico”. No tengo idea qué significa este mensaje, pero me suena simplemente a una mezcla de las palabras del guión de siempre para satanizar la labor de los empresarios.

Como todo en la vida, existen buenos empresarios y malos empresarios. Empresarios que pagan sus impuestos y otros que no (muchos que a pesar de vender y ganar mucho siguen estando en el sector informal por lo tanto evadiendo impuestos). Pero, así como hay buenos y malos funcionarios en el gobierno, o políticos buenos y malos en ARENA, FMLN y otros partidos, deberíamos ponernos a pensar que también hay buenos empresarios.

La empresa privada también tiene un componente importante en la responsabilidad social empresarial, la diferencia es que no todas las empresas lo publicitan como ha pasado en algunos casos con otras empresas de capital mixto, que muchas veces gastan más en publicidad anunciando lo bueno que han hecho que en la obra que apadrinaron. 

Yo estoy de acuerdo en que las penas para los evasores de impuestos deberían de ser más graves que las actuales. Lo que me preocupa es que se utilice como un instrumento de persecución política, y eso no es un invento de la derecha, los empresarios o de ARENA. Es un hecho comprobado que en muchos países en donde existen leyes similares se utiliza al fisco como instrumento político. Sin ir muy lejos, en EE.UU. existe una investigación en curso sobre la posibilidad que el IRS que tenía como target a grupos sin fines de lucro afiliados al “Tea Party” (el ala más conservadora del Partido Republicano). 

Y acá en nuestro país vimos que se publicó una lista de empresas que supuestamente estaban en mora con el Ministerio de Hacienda. Se dañó la reputación de estos empresarios, a pesar de que varios de ellos demostraron ser inocentes de lo que se les estaba acusando. Incluso en la misma lista aparecían los resultados de las empresas que eran inocentes. Pero como la mayoría de personas no lee todo, estas empresas igual quedaron como culpables para los ojos de muchos. 

Creo que es momento de que el gobierno y muchos políticos dejen de seguir creando divisiones y haciendo ver a los empresarios como el antipueblo. ¿Por qué en nuestro país no se celebra el éxito empresarial? ¿Cómo espera el gobierno y los políticos de izquierda atraer inversión extranjera si hacen ver a la empresa privada como el enemigo de los trabajadores? 

No solamente el gobierno no da incentivos para que venga inversión al país, sino que también -–con su discurso hacia la empresa privada-- ahuyenta a posibles inversores. El gobierno no puede continuar alimentando la idea de que los empresarios son exitosos porque son corruptos. 

Ser empresario no es algo malo, ser exitoso tampoco lo es. Al contrario, tener una empresa debería ser un orgullo. Es hora que el gobierno y el partido oficial se den cuenta de que la empresa privada es su mejor aliada para poder sacar adelante a la economía del país. La empresa privada es la que genera la mayor parte de trabajos en El Salvador. Y lo más inteligente que podría hacer el gobierno y el FMLN es hablar bien de los empresarios. 

*Emprendedor salvadoreño. @aatanacio