Mapa

Terremotos TPS Juegos Empleos El Salvador Viviendas El Salvador Centro Histórico

Imagen de archivo de un desfile en Nueva York. EFE/Peter Foley

El tacón de aguja resucita y amenaza con dominar los looks

Tras años de comodidad y minimalismo, el tacón alto vuelve con fuerza. La nostalgia de los 2000 y una moda más expresiva impulsan su regreso.

Avatar del autor
Por EFE
0:00
Escuchar artículo

El tacón de aguja vuelve a reclamar protagonismo en la moda tras varias temporadas dominadas por zapatillas, zapatos cómodos y el llamado “lujo silencioso”. Según informó EFE, firmas internacionales, estilistas y celebridades están recuperando este calzado como una pieza capaz de cambiar por completo un look y devolver a la moda una dosis de teatralidad, personalidad y juego.

El regreso no es casual. La estética de finales de los años noventa y principios de los 2000 vuelve a ganar terreno, y con ella reaparece un zapato que durante décadas fue sinónimo de elegancia y presencia.

Para la diseñadora y estilista Marta Herase, este cambio responde a una necesidad de romper con años de practicidad.

“Noto muchísimo la vuelta de este tipo de tacón: hemos pasado unos años en los que todo tenía que ser cómodo y práctico y ahora siento que la gente vuelve a querer fantasear y a jugar con la moda”, explica a EFE.

El tacón vuelve a mandar en los looks

Las pasarelas internacionales ya están marcando el camino.

Firmas como Saint Laurent, Prada y Gucci han vuelto a colocar el tacón alto en primer plano, mientras figuras como Zendaya, Dua Lipa y Anya Taylor-Joy lo han llevado de nuevo a las alfombras rojas.

Y ahí está una de sus grandes fortalezas: pocas piezas cambian tanto la lectura de un estilismo como un buen par de tacones.

Imagen de archivo de un desfile de Coosy por Miguel Palacio en la Semana de la Moda de Madrid (MBFW).
Imagen de archivo de un desfile de Coosy por Miguel Palacio en la Semana de la Moda de Madrid (MBFW). EFE/ J.J. Guillén

“Al final, en una alfombra roja todo el mundo pretende hacer un estilismo que se recuerde, y un buen tacón muchas veces marca la diferencia, además de completar el conjunto”, sostiene Herase.

No se trata solo de altura. También cambia la postura, la energía y la forma en que se percibe el conjunto.

De la comodidad al deseo de jugar

El regreso del tacón también coincide con un cansancio frente a una moda excesivamente contenida.

Durante varias temporadas, el minimalismo, los tonos neutros y la funcionalidad dominaron gran parte del vestuario. Ahora, la balanza parece inclinarse hacia prendas y accesorios con más carácter.

Herase lo relaciona directamente con la nostalgia de los años 2000.

“Yo lo relaciono muchísimo más con los años 2000 que con otra cosa: creo que después de tanto minimalismo y tanto ‘lujo silencioso’, ahora apetece divertirse otra vez con la moda, y el tacón forma parte de ese juego”, explica.

La especialista descarta que detrás de este regreso exista una razón práctica.

“Nadie se pone un tacón de 12 centímetros porque sea práctico; se lo pone porque el conjunto lo pide”, afirma.

El tacón de aguja vuelve a ganar protagonismo como símbolo de una moda más atrevida, expresiva y conectada con la estética de los años 2000.
El tacón de aguja vuelve a ganar protagonismo como símbolo de una moda más atrevida, expresiva y conectada con la estética de los años 2000. / Foto de Pinterest

Y ahí está precisamente el giro: la moda vuelve a permitirse ser poco práctica si a cambio logra emocionar, transformar o llamar la atención.

Un zapato que cambia la actitud

El tacón alto no solo modifica la silueta.

Para Herase, también puede cambiar el estado de ánimo y convertirse en el punto de partida de todo un look.

“Para mí cambian el estado de ánimo y el imaginario de un estilismo completamente: no es solo que estilicen, es que cambian hasta la actitud”, asegura.

La estilista reconoce incluso que muchas veces empieza a construir un conjunto desde los zapatos.

“Muchas veces el tacón es la primera pieza que elijo. Si el zapato tiene personalidad, el resto del conjunto prácticamente sale solo”, añade.

Ese peso visual explica por qué el tacón de aguja vuelve a ganar terreno justo cuando la moda busca más impacto y menos discreción.

¿Vuelve también una feminidad más clásica?

El fenómeno ha despertado interpretaciones que van más allá de las tendencias.

Algunos sociólogos e historiadores del vestido ven en el regreso del tacón una vuelta a códigos de feminidad más tradicionales.

Otros lo entienden simplemente como parte del carácter cíclico de la moda.

Herase se inclina por esta segunda lectura y considera que la nostalgia tiene más peso que cualquier interpretación social.

Para ella, el regreso del tacón forma parte de una necesidad de recuperar el juego, la fantasía y la expresividad.

Las zapatillas no se van

Que el tacón de aguja vuelva a escena no significa que la comodidad desaparezca.

Las zapatillas, bailarinas y zapatos de tacón medio seguirán ocupando espacio en los armarios y en las colecciones.

Lo que cambia es el equilibrio.

La comodidad deja de ser la única protagonista y comparte espacio con piezas más arriesgadas, llamativas y emocionales.

El tacón de aguja vuelve, entonces, no para borrar lo anterior, sino para ampliar el repertorio.

Y si las pasarelas y alfombras rojas sirven de pista, está listo para recuperar terreno y convertir cada look en algo un poco menos predecible.