Consejos esenciales para proteger a tu familia frente a la ola de calor
El calor extremo, cada vez más frecuente según UNICEF, pone en riesgo la vida de niños, embarazadas y adultos mayores, ante la falta de preparación en hogares, lo que hace actuar de inmediato para evitar consecuencias graves.
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elsalvador.com
Publicado el 13 de abril de 2026
Las olas de calor representan un riesgo creciente para la salud debido a su mayor frecuencia e intensidad, según UNICEF. Este fenómeno ocurre cuando las temperaturas se mantienen elevadas por varios días, agravadas por la humedad. El organismo advierte que bebés, niños pequeños, mujeres embarazadas y adultos mayores son los más vulnerables. Entre las recomendaciones destacan mantenerse hidratado, evitar la exposición al sol en horas críticas y mantener los espacios frescos. También se aconseja prepararse con insumos básicos y conocer los síntomas del estrés térmico para actuar a tiempo y prevenir complicaciones graves que pueden poner en peligro la vida.
La exposición prolongada a altas temperaturas puede representar un riesgo para la salud de las familias, especialmente donde el calor se intensifica durante varios días consecutivos. Según información de UNICEF, las olas de calor no solo generan incomodidad, sino que también pueden provocar golpes de calor e incluso la muerte si no se toman las precauciones necesarias.
De acuerdo con el organismo, este fenómeno se ha vuelto más frecuente e intenso debido al cambio climático, lo que incrementa la necesidad de preparación en los hogares. La combinación de calor extremo y humedad eleva la sensación térmica y agrava los efectos sobre el cuerpo humano, en especial en los grupos más vulnerables.
Qué es una ola de calor y por qué ocurre
UNICEF explica que una ola de calor se produce cuando las temperaturas se mantienen por encima de lo normal durante varios días seguidos. Este fenómeno meteorológico ocurre cuando el aire caliente queda atrapado en la atmósfera, lo que impide que el calor se disipe de forma natural.
El organismo añade que el cambio climático, impulsado por las emisiones de gases de efecto invernadero, ha intensificado este problema. Estas emisiones retienen el calor durante más tiempo, lo que provoca olas de calor más largas, frecuentes e intensas en distintas regiones.
Quiénes están en mayor riesgo
El calor extremo afecta a toda la población, pero UNICEF advierte que hay grupos con mayor vulnerabilidad. Entre ellos se encuentran los bebés, los niños pequeños, las mujeres embarazadas y las personas de avanzada edad, quienes presentan mayores dificultades para regular la temperatura corporal.
En el caso de los niños, el riesgo de deshidratación puede ser más alto que en adultos, lo que puede resultar peligroso e incluso mortal. Las mujeres embarazadas también enfrentan complicaciones, ya que el calor excesivo puede incrementar el riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y otras afecciones como hipertensión o diabetes gestacional.

Cómo prepararse ante el calor extremo
UNICEF recomienda informarse con anticipación sobre las temperaturas y niveles de humedad para planificar actividades, especialmente al aire libre. También sugiere contar con un botiquín de emergencia que incluya agua, termómetro y elementos para refrescar el cuerpo.
El organismo indica que es clave tener a mano contactos de servicios de salud o transporte de emergencia. Esta preparación permite actuar con rapidez en caso de presentarse síntomas relacionados con el estrés térmico.
Medidas para mantener el hogar y el cuerpo frescos
Para reducir el impacto del calor, UNICEF recomienda mantener la vivienda fresca cerrando cortinas durante el día y abriendo las ventanas por la noche. El uso de ventiladores u otros sistemas de enfriamiento también puede ayudar a mejorar la temperatura interior.
Además, se aconseja evitar salir durante las horas más calurosas del día y reorganizar las actividades en horarios más frescos. Al salir, es importante utilizar protector solar, buscar sombra y usar sombreros o sombrillas para reducir la exposición directa al sol.
La hidratación constante es otro punto clave. UNICEF señala que se debe beber agua regularmente sin esperar a tener sed y usar ropa liviana y holgada, preferiblemente de algodón, para facilitar la transpiración y evitar el sobrecalentamiento del cuerpo.
Recomendaciones para niños y mujeres embarazadas
En el caso de los niños, UNICEF indica que se debe vigilar constantemente signos como sed, sudoración excesiva, fiebre o mareos. Si presentan síntomas graves como dificultad para responder o respiración acelerada, deben ser llevados de inmediato a un centro de salud.
También se recomienda mantenerlos hidratados, vestirlos con ropa ligera y evitar que permanezcan en espacios cerrados sin ventilación, como vehículos. Asimismo, no deben realizar actividades físicas prolongadas bajo el sol sin pausas para descansar.
Para las mujeres embarazadas, el organismo aconseja programar actividades en horas más frescas, reducir la exposición al calor extremo y descansar con frecuencia. Dormir en áreas más frescas de la vivienda y mantenerse hidratadas son medidas clave para reducir riesgos durante este tipo de eventos climáticos.
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CATEGORIA: Vida
