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Usar una toalla limpia puede marcar la diferencia en el cuidado de tu piel.

¿Cada cuánto hay que lavar la toalla? Esto advierten expertos

La frecuencia de lavado depende de varios factores, pero existen recomendaciones generales para mantener una buena higiene. Te contamos los detalles

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Resumen del artículo:

Las toallas de baño pueden utilizarse entre tres y cinco veces antes de lavarse, siempre que se sequen correctamente tras cada uso, según recoge OKDIARIO. Los especialistas advierten que la humedad favorece la aparición de bacterias, hongos y malos olores, por lo que recomiendan cambiarlas antes si permanecen mojadas durante mucho tiempo o desprenden olor a humedad. También aconsejan colgarlas extendidas para facilitar el secado y evitar guardarlas húmedas. En el caso de las toallas de manos, sugieren lavarlas cada uno o dos días debido a su uso frecuente por varias personas.

La toalla es uno de los artículos de uso diario más comunes en el hogar, pero también uno de los que genera más dudas en cuanto a su limpieza. Una de las preguntas más frecuentes es cuántas veces puede utilizarse antes de volver a lavarla.

De acuerdo con una publicación de OKDIARIO, especialistas en higiene doméstica señalan que una toalla de baño puede utilizarse entre tres y cinco veces antes de pasar por la lavadora, siempre que se seque correctamente después de cada uso.

Aunque muchas personas creen que la toalla se mantiene limpia porque entra en contacto con un cuerpo recién aseado, los expertos explican que la humedad es un factor clave en la proliferación de microorganismos. Cuando permanece mojada durante varias horas o no recibe suficiente ventilación, puede convertirse en un entorno favorable para bacterias, hongos y moho.

Secarlas al sol es una de las mejores formas de prevenir hongos y malos olores.
Secarlas al sol es una de las mejores formas de prevenir hongos y malos olores. / Shutterstock

Según recoge el medio español, algunos especialistas consideran que una toalla bien ventilada podría soportar incluso entre cinco y ocho usos. Sin embargo, este margen puede variar según las condiciones del hogar, la temperatura ambiente, el nivel de humedad y los hábitos personales de cada usuario.

Situaciones en las que conviene lavarla antes

Los expertos recomiendan reducir el tiempo de uso cuando la toalla ha sido utilizada después de realizar actividad física intensa o cuando la persona presenta alergias, problemas dermatológicos o piel sensible.

También aconsejan prestar atención a ciertas señales que indican que es momento de cambiarla. Entre ellas destacan la presencia de olor a humedad o una textura menos agradable al tacto, factores que podrían estar relacionados con la acumulación de microorganismos.

Uno de los errores más comunes es dejar la toalla arrugada, sobre el suelo o en lugares donde no recibe suficiente ventilación.

Según la información publicada por OKDIARIO, cuando la tela permanece húmeda durante largos períodos se crean las condiciones ideales para el desarrollo de bacterias y moho.

Por ello, los especialistas recomiendan colgarla completamente extendida después de cada uso para facilitar su secado. Además, sugieren no introducirla en el cesto de la ropa sucia mientras aún esté mojada.

¿Cada cuánto hay que lavar la toalla? La recomendación de expertos para evitar bacterias y malos olores. Foto/ Cortesía

Las toallas de manos requieren más cuidado

Las recomendaciones cambian cuando se trata de las toallas de manos. Debido a que suelen ser utilizadas por varias personas a lo largo del día y están expuestas a un contacto constante con distintas superficies, requieren una frecuencia de lavado mayor.

Los especialistas aconsejan cambiarlas cada uno o dos días, especialmente en baños compartidos o en hogares con varios integrantes.

Además de respetar una frecuencia adecuada de lavado, los expertos recomiendan secar correctamente las toallas después de cada uso y realizar lavados periódicos con agua caliente.

También sugieren evitar el exceso de suavizante, ya que este producto puede afectar la capacidad de absorción de las fibras.

Para eliminar el característico olor a humedad, algunos especialistas recomiendan incorporar vinagre blanco durante el lavado, una práctica que puede ayudar a eliminar residuos acumulados y devolver frescura a la tela.

Más allá del número exacto de usos, los expertos coinciden en que una correcta ventilación y un secado adecuado son fundamentales para prolongar la vida útil de las toallas y mantener una mejor higiene en el hogar.