Santa Ana 16oC   48% H San Salvador 17oC   52% H San Miguel 17oC   52% H Surf City 17oC   52% H
  mapa
EDH

Premios Grammy Shakira en El Salvador Calendario Mundial 2026 Conciertos en El Salvador Festivales Turismo en El Salvador

Banner versión desktop Banner versión móvil
El tamal une generaciones y tradiciones: es sabor, memoria y un ritual que cada 2 de febrero reúne familias, colegas y comunidades enteras.

Tamales en la oficina y en casa, el ritual del Día de la Candelaria

Aunque hoy se celebra con emojis, encargos por app y bromas en el grupo del trabajo, el Día de la Candelaria sigue siendo un acto de compartir, recordar y agradecer.

Avatar del autor

Por Betty Carranza
Publicado el 02 de febrero de 2026

 

TU RESUMEN

El tamal de gallina es una de las recetas más emblemáticas de la cocina tradicional salvadoreña. Preparado con masa de maíz, recaudo especiado, carne de gallina, papas, aceitunas y alcaparras, este platillo se cocina al vapor envuelto en hoja de huerta. Su elaboración requiere tiempo, manos colaborando y mucho cuidado, lo que lo convierte en una comida especial para celebraciones como el Día de la Candelaria. Más que una receta, es un ritual que une generaciones y preserva el sabor de lo auténtico. Cada bocado guarda historias familiares y el alma cálida de la tradición salvadoreña.

Escuchar este artículo

Cada 2 de febrero, en oficinas, casas y chats familiares se revive una escena que ya es tradición: “A vos te tocó el Niño, no te escapás”. Esa frase, lanzada con risa y cariño, anuncia el inicio del ritual que nadie quiere saltarse: los tamales de la Candelaria. Ya sea con tamales caseros, encargados o compartidos a media jornada laboral, esta fecha se ha convertido en una celebración moderna de raíces profundas.

La escena es cada vez más común: compañeros de trabajo abren la jornada con tamales sobre la mesa de reuniones, acompañados de café o chocolate caliente. En casa, la familia se reúne como si fuera mini Navidad, con la abuela dirigiendo la preparación y los más pequeños ayudando a envolver. Aunque el ritmo cambió y ahora la logística muchas veces pasa por un grupo de WhatsApp, el espíritu se mantiene intacto: compartir y agradecer.

Este acto, que hoy parece casual, tiene siglos de historia. Como explica la chef mexicana Margarita Carrillo Arronte en Food and Travel México, “la Candelaria es el cierre simbólico de la temporada navideña. Es la fiesta donde se honra al maíz y a la familia, donde se come en comunidad y se recuerda lo sagrado de lo cotidiano”.

El origen profundo detrás de un tamal

Y es que la tradición no solo nace del antojo. Su origen se entrelaza con ritos prehispánicos dedicados al maíz y al agua, que coincidían con el inicio de la siembra. Más tarde, el calendario católico sumó el simbolismo: la presentación del Niño Jesús en el templo, 40 días después de Navidad, marcó la fecha litúrgica del 2 de febrero. Ambas herencias se mezclaron para dar vida a lo que hoy conocemos como el Día de la Candelaria, con sus tamales al centro.

José N. Iturriaga, historiador gastronómico mexicano, ha documentado cómo los pueblos mesoamericanos ofrecían tamales en sus ceremonias agrícolas, especialmente al iniciar el ciclo de lluvias. El maíz, como base de la alimentación y símbolo de vida, tenía un lugar central tanto en el mundo espiritual como en el cotidiano. Esa conexión perdura.

El sabor que reúne generaciones

El tamal es, por naturaleza, un platillo colectivo. Su preparación implica tiempo, técnica y varias manos. Aún hoy, en muchas casas salvadoreñas y latinoamericanas, compartir los tamales es una actividad familiar donde se heredan recetas, se comparten historias y se fortalece el sentido de pertenencia.

En su artículo para La Jornada, la antropóloga Cristina Barros señala que “el tamal es el símbolo más claro del mestizaje cultural: maíz, vapor, envoltorio vegetal, relleno y fuego, unidos en una ceremonia que alimenta cuerpo y alma”. Y esa ceremonia sigue viva cada vez que una familia decide reunirse a preparar tamales, más allá del motivo religioso.

Incluso quienes no tienen tiempo para cocinarlos desde cero encuentran formas de participar: encargándolos en mercados locales, buscándolos en redes sociales o apoyando a emprendimientos caseros que ya tienen lista de pedidos desde enero. En ese gesto también hay comunidad.

El tamal como puente entre generaciones

Hoy en día, cada quien celebra la Candelaria a su manera. Hay quienes encargan tamales gourmet, quienes los preparan en casa siguiendo la receta de la abuela, y quienes los disfrutan simplemente por el gusto de compartir. No importa si se sirven en platos de cerámica o en contenedores de oficina, lo que importa es el gesto: reunirnos, agradecer, seguir la rueda de una tradición que nos recuerda que somos parte de algo más grande.

En comunidades latinas dentro y fuera de Centroamérica, esta fecha se ha convertido en una oportunidad para reconectar con las raíces. De acuerdo con un reportaje de ABC7, muchas panaderías y restaurantes en Estados Unidos reportan una alta demanda de tamales para el 2 de febrero, especialmente entre migrantes mexicanos y centroamericanos que buscan mantener viva la costumbre en sus nuevos entornos.

Te recomendamos: Tamales de elote salvadoreños: tradición, sabor y variantes únicas

Y es que, aunque la historia de la Candelaria nació hace siglos, su espíritu sigue vigente: reunirnos alrededor del maíz, celebrar lo que tenemos y compartir lo que somos. Porque al final del día, ya sea de gallina, con chipilín o pisque, un tamal caliente en buena compañía siempre sabe a hogar.

Si te animás a preparar los tamales en casa, acá te compartimos una receta de tamal de gallina tradicional de El Salvador.

El tamal de gallina es un clásico de la cocina tradicional salvadoreña, preparado con paciencia, sabor casero y el calor de las reuniones familiares.
El tamal de gallina es un clásico de la cocina tradicional salvadoreña, preparado con paciencia, sabor casero y el calor de las reuniones familiares. / Foto archivo

Tamal de gallina

Tiempo de preparación: 1:30 minutos
Rinde: para 15 tamales

Ingredientes:

2 libras de gallina en trozos
1 libra de harina de maíz
1 libra de papas cocidas, en julianas
15 alcaparras
15 aceitunas
3 tazas de agua
3 tazas de caldo de gallina
2 chiles rojos
1 rma de apio
1/4 taza de harina de arroz
12 onzas de manteca vegetal
Sal al gusto.

Para el recaudo

5 tazas de agua
10 tomates
3 chiles rojos
3 cebollas medianas
3 ajos
1/4 taza de ajonjolí
1/3 de chile ciruela
1 raja de canela
1 cucharada de achiote molido
1/4 cucharada de pimienta de castilla molida
3 clavos de olor
Sal al gusto

Preparación:

Salcochá la carne de gallina, reservá su caldo para más adelante. Cuando la carne está blanda cortala en trozos y reservá.

Para hacer el recaudo, poné los vegetales a cocinar en el agua, añadí el ajo y el chile ciruela; cuando la cebolla esté blanda apagá el fuego, pela los tomates y licua todo en la misma agua en la que se cocieron y luego colá.

Con un molcajete molé los ajos, la pimienta, el achiote, los clavos y la canela, añadí al recaudo. Agrégale sal al gusto y cocina hasta que hierva.

Diluí la harina de maíz y la de arroz en media botella de agua. Cuando esté bien mezclada agregale el caldo de gallina. Con la otra media botella de agua licuá el chile y el apio, colá y agrégalo a la masa.

Poné la masa en una olla grande al fuego, añadile la manteca y sal al gusto. Mové constantemente para que no se pegue.

Cuando la masa ya no se pegue a los bordes de la olla es que ya está cocida, retirá del fuego.

Con la masa, el recaudo y la carne de gallina lista comienzá el proceso de envolver los tamales. Agarra una hoja grande de huerta, coloca en el centro una porción de masa; al centro de la masa coloca el recaudo, la carne de gallina, las aceitunas, las papas y las alcaparras.

Cierra el tamal, dobla un extremo, dale unas tres vueltas y dobla cada punta hacia el mismo lado.

Prepará una olla con trozos de hoja de huerta al fondo, luego colocá los tamales, llená de agua a la mitad, tapá con más hojas y dejá que hierba unos 45 minutos.

Retirá una y verificá que ya esté cocinado.

Receta tomada de Revista Buen Provecho.

💡
¿Qué deseas ver ahora?