Dar huesos a tu perro puede ser peligroso, esto dicen expertos
Dar huesos a los perros puede parecer inofensivo, pero puede causar desde fracturas dentales hasta sangrados internos, según Chivo Pet y PetMD.
Por
Karla Rodas
Publicado el 15 de abril de 2026
Dar huesos a los perros es una práctica común, pero puede generar múltiples complicaciones en su salud. Según Chivo Pet, estos incluyen fracturas dentales, lesiones en la boca, riesgo de asfixia y daños en el sistema digestivo, como perforaciones, obstrucciones, estreñimiento y sangrados internos. Además, PetMD by Chewy advierte que no se recomienda dar huesos de ningún tipo, ya sean cocidos o crudos, ya que pueden astillarse o provocar atragantamientos, especialmente los huesos pequeños o redondos. Conocer estos riesgos permite tomar decisiones más seguras para el bienestar de las mascotas.
Dar huesos a los perros es una práctica común en muchos hogares, pero puede implicar riesgos importantes para su salud. De acuerdo con información compartida por el hospital veterinario Chivo Pet, existen varias complicaciones asociadas a esta costumbre. A esto se suma la recomendación del sitio especializado PetMD by Chewy, que advierte que los perros no deben consumir huesos, ya sean cocidos o crudos.
A continuación, te explicamos cuáles son las principales afectaciones identificadas.
Lesiones en la boca y vías respiratorias
Entre los primeros problemas que pueden presentarse están los daños en la cavidad oral. Según Chivo Pet, los perros pueden sufrir fractura dental al morder huesos, lo que afecta directamente sus dientes.
También se registran lesiones en la lengua y la boca, provocadas por astillas o bordes filosos. Estas heridas pueden generar molestias y complicaciones al momento de alimentarse.
Otro riesgo importante es que el animal quede atorado en la tráquea. En esta línea, PetMD by Chewy señala que los huesos redondos pueden quedarse atascados en la tráquea o incluso alrededor de la mandíbula inferior, lo que podría requerir la intervención de un veterinario.
Además, los huesos pequeños representan un mayor peligro, ya que es más fácil que los perros se atraganten con ellos.

Daños en el sistema digestivo
Cuando los huesos avanzan por el organismo, los riesgos continúan. Chivo Pet señala que pueden producirse lesiones en el esófago durante el paso del material ingerido.
En el estómago, los huesos pueden causar perforación, una condición que compromete el órgano. También existe la posibilidad de que fragmentos queden atascados en el estómago y bloqueen el intestino.
En este punto, PetMD by Chewy advierte que los huesos cocidos se astillan con mayor facilidad que los crudos, lo que aumenta el riesgo de que se fragmenten en partes pequeñas capaces de perforar el tracto digestivo.
Estas situaciones pueden afectar el funcionamiento normal del sistema digestivo del animal.
Consecuencias internas adicionales
El consumo de huesos también está relacionado con otros problemas. Entre ellos, el estreñimiento, que puede presentarse cuando el material ingerido dificulta la evacuación.
Asimismo, especialistas advierten sobre el riesgo de causar sangrados internos, una complicación que puede derivarse de lesiones en diferentes partes del sistema digestivo.
Por su parte, PetMD by Chewy reitera que no se recomienda dar huesos a los perros de ningún tipo, debido a los riesgos que representan tanto los huesos cocidos como los crudos.
Una práctica que requiere precaución
La información compartida por el hospital Chivo Pet y el sitio PetMD by Chewy evidencia que dar huesos a los perros no está exento de riesgos. Desde afectaciones en la boca hasta problemas digestivos y posibles complicaciones internas, las consecuencias pueden ser diversas.
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