Lo que tus pies fríos podrían estar intentando decirte
No siempre son por el clima o el calzado: los pies fríos persistentes pueden ser señal de trastornos circulatorios, neurológicos o hormonales.
Por
EFE
Publicado el 09 de enero de 2026
Sentir los pies fríos con frecuencia, incluso en ambientes cálidos, puede ser un síntoma de diversas afecciones de salud. Según el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV), detrás de esta sensación pueden estar problemas circulatorios, enfermedad de Raynaud, neuropatía periférica, hipotiroidismo o anemia. Estas condiciones afectan la circulación, la función nerviosa o la capacidad del cuerpo para generar calor. Especialistas como el podólogo Jorge Escoto recomiendan prestar atención a este signo, ya que podría ayudar a detectar enfermedades sistémicas. Cuidados diarios y revisiones podológicas son clave para proteger la salud general desde los pies.
Sentir los pies fríos con frecuencia, incluso en temperaturas cálidas o con calzado adecuado, puede ser más que una simple molestia. Según un informe de EFE, esta sensación podría estar relacionada con cinco patologías distintas: problemas circulatorios, enfermedad de Raynaud, neuropatía periférica, hipotiroidismo o anemia. El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) advierte que prestar atención a este síntoma podría facilitar la detección temprana de enfermedades sistémicas.
Problemas circulatorios: la causa más común
“Esta patología suele progresar de forma silenciosa con la edad”, afirma Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV. “La insuficiencia venosa dificulta el retorno de la sangre al corazón. Las venas pierden elasticidad y tienen dificultades para hacer subir la sangre contra la gravedad”, añade. Esta dificultad en la circulación provoca que los pies se enfríen progresivamente.
La arterioesclerosis, que endurece las arterias y limita su capacidad para transportar sangre caliente, también contribuye a este síntoma.
Para contrarrestar este problema, los especialistas recomiendan:
- Estimular la circulación con ejercicios como flexionar los dedos o rotar los tobillos.
- Eliminar hábitos como el tabaquismo, que obstruye las arterias y empeora la circulación.
Enfermedad de Raynaud: episodios de frío y cambio de color
La enfermedad de Raynaud se manifiesta con episodios en los que se detiene momentáneamente el flujo de sangre a los pies. “Se trata de un ataque isquémico transitorio”, explica Escoto. Esta obstrucción arterial provoca frío intenso, entumecimiento e incluso cambios en la coloración de la piel, tornándose blanca o azulada.
Para aliviar los síntomas, se aconseja:
- Realizar actividad física moderada.
- Reducir o eliminar el consumo de nicotina.
- Usar calzado adecuado, con suela aislante y forro térmico.
- Evitar fuentes de calor directo que pueden agravar el cuadro.
Neuropatía periférica: frío que engaña al tacto
Una de las causas más desconcertantes es la neuropatía periférica. “Los pies se sienten fríos, pero al tocarlos en realidad no lo están”, señala Escoto. Esta condición ocurre cuando los nervios que detectan la temperatura se dañan, lo que es habitual en personas con diabetes.
En estos casos, disminuye la capacidad para detectar temperaturas extremas, elevando el riesgo de quemaduras o congelaciones sin que la persona lo perciba.

Los expertos del ICOPCV recomiendan:
- Evitar fuentes de calor directo.
- Realizar baños con agua tibia.
- No caminar descalzo en casa.
- Revisar diariamente los pies y mantener una correcta higiene e hidratación.
Hipotiroidismo y anemia: señales sistémicas
Tanto el hipotiroidismo como la anemia pueden manifestarse a través del frío persistente en los pies. En el primer caso, la baja producción de hormonas tiroideas ralentiza el metabolismo y disminuye la generación de calor corporal. En el segundo, la carencia de hierro afecta la oxigenación de los tejidos y reduce la capacidad del cuerpo para calentarse.
“Muchas veces una consulta podológica puede ayudar a detectar patologías generales”, destaca Jorge Escoto, quien hace un llamado a integrar a los podólogos en equipos multidisciplinares dentro del sistema sanitario.
Te puede interesar: Cinco hábitos que arruinan el sueño y cómo eliminarlos, según especialistas
Cuidados básicos que hacen la diferencia
Más allá de las enfermedades, los cuidados diarios son clave para prevenir complicaciones mayores. El ICOPCV recomienda:
- Lavar, secar e hidratar bien los pies todos los días.
- Prestar atención especial a los espacios entre los dedos.
- Realizar revisiones periódicas con un podólogo, incluso en ausencia de dolor.
Mantener los pies saludables es más que una cuestión estética o de comodidad: puede ser una ventana hacia el bienestar general. Detectar a tiempo señales como el frío persistente en los pies puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida.
TAGS: Estado de salud | Prevención de enfermedades y hábitos de salud | Salud | Trastornos en los pies
CATEGORIA: Vida | Cuerpo y mente
