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El Jardín Botánico La Laguna celebró 50 años de fundación como referente de conservación, investigación y educación ambiental en El Salvador.

Jardín Botánico La Laguna celebra 50 años de ciencia y naturaleza

El emblemático espacio de Antiguo Cuscatlán conmemora medio siglo dedicado a conservar la flora salvadoreña, investigar y educar a nuevas generaciones.

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Resumen del artículo:

El Jardín Botánico La Laguna celebró 50 años de fundación como referente de conservación, investigación y educación ambiental en El Salvador. Ubicado en Antiguo Cuscatlán, resguarda más de 3,500 especies distribuidas en 32 zonas y cuenta con vivero, biblioteca, áreas de picnic y espacios educativos. Su Herbario LAGU conserva más de 45,000 ejemplares de plantas salvadoreñas, disponibles para consulta e investigación. Administrado por una asociación sin fines de lucro, se sostiene con ingresos propios. El parque abre de martes a domingo y mantiene programas para proteger la flora, la fauna y acercar la naturaleza a las familias salvadoreñas.

El Jardín Botánico La Laguna cumplió 50 años de fundación como uno de los principales espacios de conservación, investigación botánica y educación ambiental de El Salvador. Desde 1976, este refugio natural ubicado en Antiguo Cuscatlán protege colecciones vivas, estudia la biodiversidad nacional y ofrece a las familias un punto de encuentro con la naturaleza.

La institución nació legalmente el 13 de julio de 1976 bajo la administración de la Asociación Jardín Botánico La Laguna, una entidad privada, apolítica y sin fines de lucro. El parque abrió sus puertas al público el 22 de diciembre de 1978 y, desde entonces, ha mantenido programas científicos, educativos y recreativos.

Su origen se encuentra en el jardín particular de la familia Deininger, cuyos integrantes coleccionaban plantas procedentes de distintas partes del mundo. Años después, decidieron donar ese patrimonio natural para convertirlo en un espacio dedicado a la protección de la flora y la fauna.

Una iguana forma parte de la fauna que encuentra refugio entre las colecciones vivas del Jardín Botánico La Laguna.
Una iguana forma parte de la fauna que encuentra refugio entre las colecciones vivas del Jardín Botánico La Laguna. / Shutterstock

El terreno se encuentra en lo que fue un cráter volcánico que hizo erupción hace más de 2,200 años. Con el paso del tiempo se formó una laguna, cuyo nivel descendió considerablemente después del terremoto de San José de 1873. Posteriormente, el área fue utilizada para cultivos y actividades productivas antes de convertirse en jardín botánico.

Un museo vivo con más de 3,500 especies

El Jardín Botánico La Laguna tiene una extensión de 60 manzanas, de las cuales 4.5 están destinadas al uso público. En ese espacio se distribuyen más de 3,500 especies de plantas organizadas en 32 zonas temáticas.

Durante el recorrido es posible conocer colecciones de orquídeas, helechos, bromelias, plantas medicinales, acuáticas e industriales. También hay especies originarias de África y América del Sur, además de coníferas, palmeras, musáceas y variedades propias de los ecosistemas salvadoreños.

El vivero contribuye al sostenimiento de los programas de conservación, educación e investigación del Jardín Botánico La Laguna.
El vivero contribuye al sostenimiento de los programas de conservación, educación e investigación del Jardín Botánico La Laguna. / Foto cortesía

El parque cuenta con vivero, biblioteca, herbario, áreas de picnic, cafetería, juegos infantiles, salón de usos múltiples y estacionamiento. Esa combinación lo ha convertido en una alternativa cercana para caminar, aprender, compartir en familia y tomar una pausa entre árboles y jardines.

Además de su riqueza vegetal, el lugar funciona como refugio para distintas especies de fauna. Sus colecciones vivas y zonas boscosas favorecen la presencia de aves, reptiles y otros animales que forman parte del ecosistema protegido.

Un herbario que conserva la memoria vegetal

Uno de sus mayores aportes científicos es el Herbario LAGU, que alberga más de 45,000 ejemplares de plantas conservadas, recolectadas en diferentes zonas de El Salvador.

El Herbario LAGU conserva más de 45,000 ejemplares de plantas y ofrece un banco de datos gratuito para apoyar la investigación científica.
El Herbario LAGU conserva más de 45,000 ejemplares de plantas y ofrece un banco de datos gratuito para apoyar la investigación científica. / Foto cortesía

La colección incluye angiospermas, gimnospermas, monocotiledóneas, dicotiledóneas, pteridofitas, líquenes y briofitas. Estos ejemplares están registrados en un banco de datos de acceso gratuito y constituyen una referencia para proyectos de investigación sobre la biodiversidad nacional.

La Sección Técnica también dispone de un equipo de botánicos y una biblioteca especializada con más de 6,000 títulos impresos. Estos recursos apoyan el estudio de la flora salvadoreña y fortalecen el trabajo de investigadores, estudiantes y profesionales vinculados con las ciencias naturales.

El Jardín Botánico también desarrolla programas de educación ambiental, visitas escolares, cursos de jardinería y actividades orientadas a fomentar la conservación de los ecosistemas.

Una institución que se sostiene con sus visitantes

La Asociación Jardín Botánico La Laguna no recibe subsidios gubernamentales ni donaciones de entidades extranjeras. Sus programas se financian mediante las contribuciones de ingreso, la venta de plantas en el vivero, membresías, cursos, literatura, recuerdos y servicios de mantenimiento de jardines.

Este modelo ha permitido sostener durante cinco décadas las labores de conservación, educación e investigación, además del mantenimiento de las colecciones y espacios abiertos al público.

Los senderos del Jardín Botánico La Laguna invitan a recorrer sus colecciones y descubrir la diversidad vegetal en un entorno natural.
Los senderos del Jardín Botánico La Laguna invitan a recorrer sus colecciones y descubrir la diversidad vegetal en un entorno natural. / Foto cortesía

El parque abre de martes a domingo, de 9:00 a. m. a 5:30 p. m. La contribución de ingreso es de $2 para adultos y $1.50 para niños de dos a 12 años.

Para proteger el entorno, está prohibido ingresar con mascotas, bicicletas, pelotas, instrumentos musicales y armas. Tampoco se permite fumar, cortar plantas, recolectar semillas o tocar a los animales.

Al celebrar medio siglo de historia, el Jardín Botánico La Laguna reafirma una misión que sigue creciendo entre senderos, archivos científicos y colecciones vivas: conservar la riqueza natural de El Salvador y acercarla a quienes desean conocerla, estudiarla y protegerla.