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Centro Histórico de San Salvador. Foto: Centro Histórico

¿Cómo era El Salvador antes de la Independencia? Esta es la historia

Mucho antes de que existiera la República de El Salvador, este territorio ya estaba habitado por pueblos que desarrollaron sus propias formas de vida, agricultura y organización. Joya de Cerén es uno de los testimonios que permiten conocer parte de ese pasado.

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Resumen del artículo:

La historia de El Salvador no comenzó con la independencia de 1821. Mucho antes de la llegada de los españoles y de la formación del Estado salvadoreño, el territorio ya estaba habitado por comunidades que desarrollaron actividades agrícolas, construyeron asentamientos y establecieron distintas formas de organización. Uno de los testimonios más importantes de ese pasado es Joya de Cerén, una antigua aldea agrícola de origen maya que quedó sepultada por las cenizas de la erupción del volcán Loma Caldera alrededor del año 650 d. C. Su excepcional conservación permite conocer detalles de la vida cotidiana de sus habitantes. El sitio fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1993.

Cuando se habla de la historia de El Salvador, uno de los momentos que suele aparecer primero es la independencia de 1821. Sin embargo, la formación de la República fue solamente una etapa dentro de un proceso histórico mucho más extenso.

El territorio que actualmente conocemos como El Salvador ya tenía habitantes, asentamientos y dinámicas propias muchos siglos antes de la llegada de los españoles.

El historiador David Browning aborda parte de este proceso en su obra El Salvador, la tierra y el hombre, publicada en 1975 por la Dirección de Publicaciones del Ministerio de Educación.

En el libro, Browning dedica capítulos al denominado “descubrimiento indio”, los paisajes primitivos, el impacto de la conquista, los asentamientos españoles, la reorganización agrícola y las transformaciones de la tierra y la sociedad.

Esto permite entender que la historia del territorio no comenzó con la llegada de los españoles ni con la independencia. Antes de esos acontecimientos ya existía una historia construida por las poblaciones que habitaban la región.

Un territorio con raíces prehispánicas

Paisaje salvadoreño que tiene protagonistas muchas flores de cortez blanco. Foto: archivo

Antes de la formación de El Salvador como país, distintas comunidades desarrollaron sus actividades en este territorio.

La agricultura tuvo un papel fundamental en la vida de estas poblaciones. Los vestigios arqueológicos encontrados en diferentes puntos del país permiten conocer parte de las prácticas, herramientas, viviendas y formas de organización de quienes habitaron la región.

Joya de Cerén es uno de los sitios que mejor permite acercarse a esa vida cotidiana.

El Ministerio de Cultura explica que el asentamiento fue una aldea agrícola habitada por pobladores de origen maya entre aproximadamente los años 550 y 650 d. C.

Por eso, cuando se habla de las raíces históricas de El Salvador, no solamente hay que mirar hacia 1821. También es necesario observar los vestigios de las sociedades que existieron mucho antes.

Joya de Cerén: una ventana al pasado

Joya de Cerén, conocida como la “Pompeya de América”, conserva intacta la vida cotidiana de una comunidad maya tras la erupción volcánica del año 600 d.C.
Joya de Cerén, conocida como la “Pompeya de América”, conserva intacta la vida cotidiana de una comunidad maya tras la erupción volcánica del año 600 d.C. / Foto elsalvador.com.

Joya de Cerén se encuentra en el Valle de Zapotitán, en el departamento de La Libertad, aproximadamente a 36 kilómetros al noroeste de San Salvador.

El Ministerio de Cultura señala que el sitio corresponde a una aldea del período Clásico Tardío que fue sepultada por la erupción del volcán Loma Caldera alrededor del año 650 d. C.

La erupción cubrió el asentamiento con ceniza volcánica y permitió que muchas de sus estructuras y objetos quedaran preservados durante siglos.

Esa circunstancia convirtió a Joya de Cerén en una especie de cápsula del tiempo.

UNESCO destaca que la comunidad agrícola prehispánica quedó repentinamente sepultada por una erupción volcánica y que la conservación de sus restos ofrece un testimonio excepcional sobre la vida cotidiana de los agricultores mesoamericanos de aquella época.

¿Cómo vivían los habitantes de Joya de Cerén?

El valor de Joya de Cerén está en que no solamente conserva grandes estructuras, sino también evidencias relacionadas con la vida diaria.

En el sitio se han identificado estructuras habitacionales, bodegas, una cocina y un temazcal o baño sauna. También se han encontrado vasijas de cerámica, restos de alimentos, plantas y animales domésticos.

Estos hallazgos permiten acercarse a aspectos cotidianos de la comunidad: qué producían, cómo almacenaban algunos de sus productos, cómo estaban distribuidos sus espacios y qué objetos utilizaban.

El Ministerio de Cultura también señala que los estudios realizados en el lugar han permitido conocer aspectos relacionados con la agricultura, el comercio, los rituales, la administración del espacio, la organización de la comunidad y los hábitos alimenticios.

Es precisamente esa mirada a la vida cotidiana la que hace especial al sitio.

No se trata solamente de conocer cómo eran las grandes construcciones prehispánicas, sino de acercarse a cómo vivían las personas que habitaban una comunidad agrícola hace alrededor de 1,400 años.

La ceniza que conservó una historia

La erupción del volcán Loma Caldera fue un acontecimiento que obligó a los habitantes de Joya de Cerén a abandonar el lugar.

Sin embargo, la misma ceniza que sepultó la aldea contribuyó a preservar sus estructuras y objetos.

Con el paso de los siglos, ese material volcánico protegió buena parte de los vestigios de la comunidad.

Por eso Joya de Cerén ha sido comparada con Pompeya, la ciudad romana que también quedó sepultada por material volcánico. El Ministerio de Cultura utiliza precisamente el nombre de “Pompeya de América” para referirse al sitio por las características de su conservación.

Un descubrimiento que ocurrió siglos después

Aunque la comunidad quedó enterrada alrededor del año 650 d. C., Joya de Cerén no fue identificada arqueológicamente sino hasta muchos siglos después.

El Ministerio de Cultura señala que el sitio fue descubierto accidentalmente en 1976, cuando trabajadores realizaban labores relacionadas con la preparación del terreno. Posteriormente comenzaron las investigaciones arqueológicas que permitieron conocer la importancia del asentamiento.

Las investigaciones encabezadas posteriormente por arqueólogos, entre ellos Payson Sheets, permitieron profundizar en el conocimiento de la comunidad y su forma de vida.

Así, una aldea que permaneció oculta durante siglos terminó convirtiéndose en uno de los principales testimonios arqueológicos de El Salvador.

Patrimonio Mundial de la UNESCO

La importancia de Joya de Cerén trascendió las fronteras del país.

El sitio fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO el 11 de diciembre de 1993. La organización lo reconoce por el excepcional testimonio que ofrece sobre la vida cotidiana de una comunidad agrícola mesoamericana.

UNESCO señala que Joya de Cerén cumple los criterios III y IV de la Convención del Patrimonio Mundial, relacionados con su valor como testimonio de una tradición cultural y como ejemplo significativo de un tipo de construcción o conjunto arquitectónico.

Actualmente, el Ministerio de Cultura identifica a Joya de Cerén como el único sitio de El Salvador declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

De los pueblos originarios a la conquista

La historia del territorio no terminó con las comunidades prehispánicas.

Siglos después llegó la conquista española, que produjo profundas transformaciones políticas, sociales y económicas.

David Browning analiza en El Salvador, la tierra y el hombre precisamente el impacto de la conquista, el asentamiento español, los cambios en la agricultura y las transformaciones de los modelos de asentamiento y de la relación con la tierra.

A partir de ese período comenzó una nueva etapa histórica que posteriormente daría paso al período colonial.

La sociedad y el territorio fueron transformándose durante los siglos siguientes, hasta llegar a otro de los momentos fundamentales: la independencia centroamericana.

Entonces llegó 1821

La independencia de 1821 marcó un cambio político fundamental, pero no significó el nacimiento de la historia de este territorio.

Para entonces ya habían transcurrido siglos desde la existencia de comunidades como la de Joya de Cerén.

Había detrás una historia de poblaciones originarias, agricultura, asentamientos, intercambios culturales, conquista y transformación del territorio.

La independencia fue, por tanto, una nueva etapa dentro de una historia mucho más larga.

Una historia que todavía permanece

Conocer sitios como Joya de Cerén permite mirar la historia de El Salvador desde una perspectiva diferente.

No solamente desde las fechas que aparecen en los libros de historia, sino también desde las viviendas, los objetos, los alimentos y los espacios donde vivieron personas que habitaron este territorio hace más de mil años.

La historia del país está formada por diferentes etapas: las sociedades prehispánicas, la conquista, el período colonial, la independencia, la formación del Estado y los procesos que llegaron después.

Cada una dejó huellas que todavía forman parte del patrimonio y de la identidad del país.

Por eso, cuando hablamos de El Salvador, también hablamos de un territorio que ya tenía historia mucho antes de que existiera oficialmente una República con ese nombre.

¿Conocías esta parte de la historia de El Salvador?