Oleaje elevado obliga al cierre de playas y muelles hasta el 27 de julio
El fuerte oleaje mantiene cierres preventivos en playas y muelles de El Salvador. Autoridades piden evitar el mar y respetar la bandera roja hasta 27 de julio.
El fuerte oleaje y las corrientes de retorno representan un riesgo para bañistas, pescadores y embarcaciones pequeñas. Estas son las medidas de prevención que debe tomar.
El oleaje elevado que afecta las costas de El Salvador ha obligado a restringir el acceso a playas y muelles, principalmente en sectores donde las condiciones del mar representan peligro para visitantes, pescadores y operadores de pequeñas embarcaciones. El fenómeno se mantendrá hasta el 27 de julio, según la información divulgada por el Ministerio de Medio Ambiente.
En el Puerto de La Libertad fue colocada la bandera roja, una señal que prohíbe el ingreso al mar debido al riesgo provocado por las olas y las corrientes de retorno. Las autoridades recomendaron respetar las indicaciones del personal presente en la zona y evitar acercarse a sectores cerrados, incluso cuando aparentemente el mar se encuentre tranquilo.
El oleaje elevado puede generar cambios repentinos en las condiciones de las playas. Las olas pueden alcanzar zonas que normalmente permanecen secas, golpear estructuras cercanas a la costa o arrastrar a personas que permanecen sobre piedras, muelles y rompeolas.
Por esa razón, la recomendación principal es no ingresar al agua en playas donde se haya colocado bandera roja ni cruzar barreras instaladas por las autoridades. La restricción también debe ser atendida por surfistas, pescadores, lancheros y personas que realizan actividades recreativas cerca del mar.

¿Qué significa la bandera roja en una playa?
La bandera roja indica que las condiciones marítimas son peligrosas y que el ingreso al agua está prohibido. La medida busca prevenir ahogamientos, golpes ocasionados por las olas y accidentes relacionados con corrientes fuertes.
Aunque una persona sepa nadar, las corrientes de retorno pueden desplazarla rápidamente mar adentro. Estas corrientes se forman cuando el agua acumulada cerca de la costa busca regresar al océano a través de canales estrechos y con mayor velocidad.
Ante una bandera roja, los visitantes deben permanecer fuera del agua y seguir las instrucciones de guardavidas, personal municipal, Protección Civil u otras instituciones encargadas de la seguridad en las playas.
También se recomienda mantener a niños, adultos mayores y mascotas alejados de la orilla, debido a que una ola inesperada puede derribarlos o arrastrarlos. Permanecer sobre rocas, estructuras dañadas o muros cercanos al mar tampoco es seguro durante un episodio de oleaje elevado.

Corrientes afectan la pesca artesanal
El fenómeno también ha causado dificultades para los pescadores y lancheros del Puerto de La Libertad. De acuerdo con trabajadores de la zona, las corrientes de retorno pueden desprender las redes, mover los equipos y dificultar el control de las embarcaciones.
Los pescadores explicaron que, durante estas condiciones, los peces pueden alejarse de la superficie, lo que reduce las posibilidades de captura. Además, salir a faenar representa un riesgo para las lanchas pequeñas debido a la fuerza de las olas.
La suspensión de las actividades pesqueras tiene un impacto directo en los ingresos de las familias que dependen de cada embarcación. Según los lancheros, aproximadamente cinco familias pueden resultar afectadas por cada lancha que permanece sin salir al mar.
Ante este escenario, se recomienda que los pescadores evalúen las condiciones antes de zarpar, aseguren sus equipos y atiendan las disposiciones de las autoridades marítimas. Ninguna jornada de pesca debe realizarse cuando exista una restricción oficial o cuando el oleaje supere las capacidades de la embarcación.
Comerciantes reportan menos visitantes
En el sector de Sunset Park, comerciantes señalaron que la presencia de turistas ha disminuido por las condiciones del mar y por los daños que oleajes anteriores causaron en el muro de contención.
Los vendedores indicaron que los trabajos de reparación continúan y podrían finalizar antes del inicio de las vacaciones de agosto. Mientras avanzan las obras, los visitantes deben evitar acercarse a las áreas intervenidas o permanecer en puntos donde las olas puedan superar las estructuras de protección.
La reducción de turistas también afecta a negocios que dependen de la venta de alimentos, artesanías y otros servicios. Sin embargo, comerciantes y autoridades han insistido en que la prevención debe mantenerse como prioridad mientras persista el oleaje elevado.

Recomendaciones para visitar la costa
Antes de salir hacia una playa, es importante consultar los avisos oficiales sobre el estado del mar. Las condiciones pueden variar entre una zona y otra, por lo que una playa abierta no significa que todo el litoral se encuentre libre de riesgos.
Si encuentra bandera roja, barreras o avisos de cierre, no ingrese al agua. Evite caminar por muelles, rompeolas, piedras resbaladizas y estructuras cercanas a la costa. Tampoco se acerque a observar las olas desde puntos donde una crecida repentina pueda alcanzarlo.
En caso de que una corriente arrastre a una persona, no debe intentar nadar directamente contra ella, pues esto puede provocar agotamiento. Lo recomendable es conservar la calma, mantenerse a flote y buscar desplazarse de manera paralela a la costa hasta salir de la corriente. También debe pedir ayuda inmediatamente.
Las familias que visiten las playas deben mantener vigilancia permanente sobre los niños y no confiar únicamente en flotadores u otros objetos inflables. El consumo de alcohol antes de ingresar al agua también incrementa el riesgo de accidentes.
El Ministerio de Medio Ambiente mantiene el seguimiento de las condiciones marítimas. Las autoridades reiteraron que las restricciones y medidas preventivas deben respetarse hasta que el oleaje disminuya y las zonas afectadas sean declaradas seguras.
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