¿Qué hacer si encontrás grietas en tu casa tras un temblor?
No todas las grietas representan el mismo riesgo. Expertos recomiendan revisar forma, tamaño y daños en vigas, columnas, puertas y ventanas.
Después de un temblor fuerte, una de las primeras preocupaciones en casas y edificios es revisar si aparecieron grietas, fisuras o daños visibles en paredes, columnas, techos y ventanas.
El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia dejó imágenes de edificios, iglesias y viviendas con daños estructurales, además de personas evacuando inmuebles por temor a réplicas o colapsos.
En ese contexto, especialistas han explicado qué señales pueden ayudar a identificar cuándo una grieta podría ser superficial y cuándo requiere atención urgente.
Expertos de la Universidad Nacional y la Universidad Javeriana, citados por medios colombianos como Blu Radio y La FM, señalaron que no existe una fórmula exacta para saber a simple vista si una vivienda o edificio es seguro después de un sismo. Sin embargo, hay señales que deben tomarse en cuenta, como la forma, el ancho y la ubicación de las grietas.

Tipos de grietas y nivel de riesgo
Las fisuras superficiales son marcas muy delgadas, similares al grosor de un cabello. Según los expertos, suelen considerarse de bajo riesgo porque afectan capas externas como pintura, estuco o revoque, sin comprometer directamente la estructura.
Las grietas verticales, que van de arriba hacia abajo, pueden representar un riesgo bajo a moderado. Aunque no necesariamente comprometen la estabilidad de inmediato, deben vigilarse para comprobar si aumentan de tamaño con el paso de las horas o días.
En cambio, las grietas horizontales pueden indicar empujes, deformaciones o deflexiones en la parte superior de los muros. Su riesgo puede ser de moderado a alto, por lo que conviene solicitar una evaluación profesional.
Las grietas más preocupantes son las diagonales, en forma de “X” o en escalera. Estas pueden atravesar muros, vigas o columnas y estar relacionadas con asentamientos, sobrecarga o movimientos sísmicos severos. De acuerdo con los especialistas, este tipo de daño puede reflejar un comportamiento frágil de la estructura.
También requieren atención inmediata las grietas en columnas o vigas, el desprendimiento de trozos de concreto, la presencia de acero expuesto o manchas de óxido, ya que pueden indicar daño severo.
Señales que no debés ignorar
Además de la forma de la grieta, el ancho también importa. Si una grieta supera los 2 o 3 milímetros, los expertos recomiendan contactar con ingenieros civiles u organismos de emergencia para una revisión.
Otra señal de alerta aparece en puertas y ventanas. Si después del sismo se traban, no cierran o no abren bien, podría existir una desalineación o deformación en la estructura.
También hay que observar si aparece una separación visible entre muros de ladrillo y marcos de ventanas, así como desniveles o desplazamientos en placas, techos o pisos.
Qué hacer si encontrás daños
Si detectás grietas pequeñas y superficiales, podés tomar fotografías, anotar la fecha y vigilar si cambian de tamaño. Esto ayudará a comparar la evolución del daño.
Pero si las grietas son diagonales, en “X”, en escalera, horizontales o aparecen en columnas y vigas, lo más prudente es salir del inmueble y solicitar una inspección técnica.
Mientras se realiza la revisión, evitá permanecer dentro de una estructura con daños visibles, especialmente si hay réplicas, crujidos, desprendimientos o inclinación de paredes.
Después de un temblor, revisar una vivienda no se trata solo de observar paredes. También implica prestar atención a columnas, vigas, techos, puertas, ventanas, pisos y cualquier cambio que indique que la estructura pudo moverse o debilitarse.
Con reportes de El Colombiano
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