Solo 1 de cada 100 universitarios de la UES llega en bicicleta
La Universidad de El Salvador presentó en el Foro Mundial de la Bicicleta 2026 el diagnóstico de su movilidad interna, revelando que solo el 1 % de su comunidad utiliza bicicleta o micromovilidad para llegar al campus, uno de los principales retos de su programa de transporte sostenible.
La Universidad de El Salvador (UES) convirtió su campus central en uno de los escenarios principales del debate regional sobre movilidad sostenible durante el Foro Mundial de la Bicicleta (FMB) 2026, un evento histórico al ser la primera edición realizada en un país centroamericano, desarrollado del 17 al 20 de septiembre.
En la jornada académica del foro, la Unidad Ambiental de la Universidad de El Salvador (UNAES) presentó el avance de su programa institucional de movilidad sostenible, una iniciativa que busca transformar la forma en que miles de estudiantes, docentes y trabajadores se desplazan diariamente hacia la universidad.
La exposición, dirigida por Jacob Eliezer Carpio, coordinador de la UNAES, partió de una idea central de que “una ciudad debe diseñarse para las personas, no para los automóviles”. Bajo esta visión, la universidad mostró un diagnóstico sobre sus patrones de transporte y los principales obstáculos que enfrenta para avanzar hacia un modelo donde caminar, pedalear y utilizar medios alternativos sean opciones más accesibles.
Uno de los datos que más llamó la atención durante la presentación fue la Matriz Modal Estimada de la comunidad universitaria, que evidencia una fuerte dependencia del transporte motorizado.
Según el estudio presentado, el 63 % de la población universitaria utiliza transporte colectivo urbano o interurbano, mientras que un 23 % llega en vehículo privado, un 8 % utiliza motocicleta, un 5 % realiza sus recorridos principalmente caminando y solamente un 1 % utiliza bicicleta u otros medios de micromovilidad.

Este último dato representa uno de los mayores desafíos para la institución: aunque la bicicleta es un medio eficiente para ciertos recorridos, todavía tiene una presencia mínima dentro del campus. La mayoría de quienes pedalean hasta la universidad son personas que viven en un radio cercano de aproximadamente cinco kilómetros.
El contraste resulta llamativo cuando se comparan los tiempos de traslado. Mientras un viaje en autobús puede tomar entre 65 y 90 minutos, y uno en vehículo particular o motocicleta entre 30 y 45 minutos, los desplazamientos en bicicleta o patineta pueden realizarse en aproximadamente 20 a 35 minutos.
El diagnóstico también reveló un problema histórico dentro del campus: la saturación vial y la falta de espacios de estacionamiento. La UES, con 185 años de trayectoria académica y una población flotante diaria cercana a 30,000 personas, enfrenta durante los ciclos lectivos una alta presión sobre sus accesos internos.
Un dato curioso presentado durante el foro fue que la instalación de sistemas de control en los accesos permitió comprobar que los estacionamientos no estaban ocupados principalmente por visitantes externos, como se creía inicialmente, sino que la mayoría de vehículos pertenecían a integrantes de la propia comunidad universitaria: estudiantes, docentes y personal administrativo.
Los obstáculos para una universidad más sostenible
La UNAES identificó cinco desafíos principales que dificultan la expansión del transporte activo dentro y alrededor del campus.
El primero está relacionado con la infraestructura, debido a la falta de carriles seguros para bicicletas y las condiciones limitadas de algunas aceras en zonas cercanas como la Autopista Norte y la calle San Antonio Abad.
El segundo corresponde a la seguridad vial y la percepción de riesgo, ya que muchos usuarios consideran peligroso compartir espacio con vehículos en calles de alto tráfico.
Foro Mundial de la Bicicleta 2026
También se identificaron factores sociales y culturales, como la dependencia del transporte público por parte de estudiantes provenientes de municipios alejados y la resistencia al cambio de hábitos relacionados con el automóvil.
A esto se suman limitaciones administrativas y presupuestarias. Como ejemplo, la universidad explicó que el proyecto de instalación de biciparqueos cuenta con financiamiento asignado desde hace cuatro años, pero los procesos de licitación han quedado desiertos debido a que las empresas consideran insuficiente el presupuesto disponible.
El programa que busca cambiar la movilidad universitaria
Frente a este escenario, la UES impulsa diferentes acciones dentro de su programa de movilidad sostenible, respaldado por su Política Ambiental Institucional aprobada en 2021.
Entre las iniciativas destacan la celebración del Día de la Movilidad Sostenible durante la Semana Ambiental, talleres de ciclismo con enfoque de género junto al colectivo Cicla 28, y el fortalecimiento del grupo estudiantil “A la U en bici”.
Además, la universidad trabaja junto al Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT) y la Alcaldía de San Salvador para conectar los accesos del campus con la red nacional de ciclovías.
Otro paso importante será la puesta en marcha de un sistema interno de préstamo de bicicletas, posible gracias a la donación de 20 bicicletas realizada por CESTA Amigos de la Tierra, con el objetivo de facilitar que estudiantes y trabajadores puedan experimentar esta alternativa de transporte.
