Rumbo Femenino: Rutas seguras para mujeres que conquistan cumbres
Rumbo Femenino, una iniciativa liderada por Beatriz Cubas, no es solo un grupo que sale a conocer lugares turísticos; es una comunidad donde se traduce en confianza, seguridad y conexiones reales.
Rumbo Femenino
LIDERAZGO Y CORAZÓN. Conoce a Beatriz Cubas, la fundadora y el motor detrás de Rumbo Femenino. Su visión y entrega han sido la guía para construir esta gran comunidad de mujeres apasionadas por la naturaleza y la aventura. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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UN DETALLE ESPECIAL PARA EL ALMA DEL GRUPO. Frida Ramos, quien ocasionalmente acompaña las salidas de Rumbo Femenino, entregó un obsequio a Beatriz Cubas con motivo de su reciente cumpleaños. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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LIDERAZGO EN LA RUTA. Beatriz brinda las indicaciones al grupo antes de iniciar el ascenso hacia el Cerro El Chino. La fundadora, considerada el alma de la comunidad, tiene 39 años y es profesional en contabilidad, desempeñándose actualmente en el área de facturación de una empresa privada. Ella equilibra su carrera con el rol más importante de su vida: ser madre de una adolescente de 14 años, quien también se une en ocasiones a las actividades de la comunidad. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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EL MOTOR DETRÁS DE RUMBO FEMENINO La comunidad cumplirá su primer aniversario este próximo 25 de septiembre, una fecha para celebrar la historia y el esfuerzo de quienes hacen posible este proyecto. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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DONDE TODO COMENZÓ. Con un total de 21 las excursionistas inician la caminata hacia el cerro, un momento que hace recordar que la primera salida de Rumbo Femenino tuvo como destino el Ex-Teleférico. En esa ocasión, un pequeño grupo de unas 10 u 11 personas inició el recorrido, abriendo el camino de lo que hoy se ha convertido en esta gran comunidad. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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UNA COMUNIDAD SIN LÍMITES DE EDAD. En esta comunidad no existen límites para conectar con la naturaleza. En sus rutas se recibe a niñas desde los 5 años acompañadas de sus madres, así como a Martita, considerada la "perla más preciada" del grupo, quien a sus 79 años demuestra que el deseo de explorar se lleva en el alma para siempre. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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MARTITA: LA "PERLA MÁS PRECIADA". A sus 79 años recién cumplidos, Martita es una inspiración total: fue scout en su juventud y hoy es una abuela viajera que recorre el mundo. Dentro de la comunidad, una de sus caminatas favoritas y más exigentes es la ruta a los infiernillos en Guadalupe, San Vicente. Su espíritu aventurero demuestra que el senderismo no es cuestión de años, sino de actitud, siendo un verdadero orgullo para todo el grupo contar con su presencia. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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CUIDADO Y COMPAÑERISMO EN LA RUTA. Cuando una de las excursionistas presentó un leve dolor muscular, Beatriz, siempre preparada con cremas de asistencia, intervino de inmediato para aplicarle un masaje aliviador. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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LA LUZ EN LA OSCURIDAD. Imagen capturada en el silencio de la madrugada, muestra la fuerza de la naturaleza a través de una imponente tormenta eléctrica sobre el Cerro El Chino. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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EL PREMIO DEL ESFUERZO. "El cielo se enciende en la cima del Cerro El Chino. Un amanecer que premia el esfuerzo de la subida de cada chica ¡Cada paso valió la pena para presenciar este espectáculo!" Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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ENTRE RÍOS Y VOLCANES. Este es el equipo que acompañó la caminata hacia el Cerro El Chino. Aunque a las senderistas salvadoreñas les encanta combinar una buena ruta con un baño en la naturaleza, y Beatriz Cubas siempre diseña experiencias en Rumbo Femenino que buscan ese equilibrio con un buen chapuzón, en esta ocasión la aventura se centró exclusivamente en disfrutar del desafío y los paisajes de la caminata. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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MI MAYOR RETO: Aunque Beatriz es conocida como el rostro detrás de Senderiando y Rumbo Femenino, al principio todo comenzó con un grupo mixto. Sin embargo, su energía como mujer empezó a atraer a más senderistas, quienes la impulsaron a crear un espacio exclusivo para ellas con una motivación muy especial: el toque único y diferente que ella le aporta a cada experiencia. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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UN ESPACIO PARA SENTIRNOS SEGURAS Y FUERTES. De izquierda a derecha: Wendy Nájera, Berta Ramírez, Sandra Reyes y Beatriz Cubas disfrutan del amanecer en el cerro. Aunque el proyecto comenzó originalmente como un grupo mixto, Beatriz siempre comprendió las necesidades de las mujeres en el senderismo por experiencia propia. Sabiendo lo que es caminar con dudas o temor, transformó esa vivencia en el motor de este espacio, creado exclusivamente para que todas se sientan seguras, unidas y fuertes en cada ruta. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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LA RAZÓN POR LA QUE NINGUNA SE QUEDA ATRÁS. De izquierda a derecha: Frida Ramos, Priscila Barahona y Andrea Canjura disfrutan de la paz del lugar. Esta complicidad refleja la verdadera razón por la que Beatriz fundó la comunidad: en sus inicios en el senderismo, llegó a quedar perdida en un volcán y en Montecristo por no poder seguir el ritmo de grupos donde todo era una competencia. Al vivir esa frustración en carne propia, creó este proyecto para romper con la competitividad y asegurar un espacio seguro donde todas se cuiden, se respete el paso de cada una y se disfrute el camino juntas. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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RUTAS NUEVAS EN CADA AVENTURA. De izquierda a derecha: Mariana Benítez, Isabel Ávalos y Carolina Benítez se toman la selfi para el recuerdo. En Rumbo Femenino se evita repetir destinos durante el año para que las participantes siempre descubran lugares nuevos. La única excepción ha sido Comasagua, visitada un par de veces para vivir experiencias totalmente distintas, como caminatas al atardecer o emocionantes lunadas a partir de las 6 de la tarde. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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LA HUELLA DE RUMBO FEMENINO. Esta comunidad ha recorrido numerosos senderos dejando su huella en el país. Desde la cascada El Chorrerón y Los Infiernillos, hasta las imponentes cumbres de la Nariz del Diablo, el volcán Chaparrastique, el Ilamatepec y el icónico Peñón de Comasagua, entre otros destinos inolvidables. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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AMANECER EN EL CERRO EL CHINO. Un majestuoso amanecer dorado corona la cima del Cerro El Chino. El cielo resplandece en tonos anaranjados sobre las siluetas de las montañas, regalando un espectáculo único a las senderistas tras su ascenso. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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NUEVOS HORIZONTES. Un sol radiante ilumina la colina verde del Cerro El Chino y las hermosas cordilleras de fondo. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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El Cerro El Chino esta ubicado a 45 km de San Salvador (1 h 15 min en vehículo), este es el lugar perfecto para conectar con la naturaleza y disfrutar de vistas panorámicas. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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EQUIPO ESENCIAL PARA EL ASCENSO. Para escalarlo con éxito, usa calzado de montaña con buen agarre, pantalones largos deportivos y una camisa de secado rápido. No olvides llevar una chaqueta ligera o rompevientos para la fresca cumbre, además de gorra y bloqueador solar. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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UN NUEVO SENTIDO A LAS FECHAS ESPECIALES. La caminata que realizaron las senderistas fue de 4 kilómetros, distribuidos en dos de subida y dos de bajada. Además de las salidas semanales, para Beatriz es fundamental transformar la perspectiva de los días festivos: “En fechas como el Día de la Madre, el Día del Padre o Navidad, procuro organizar actividades especiales. El objetivo es que quienes no tienen con quién compartir esos días, en lugar de quedarse en casa tristes, puedan darles un nuevo contexto a la fecha”, explica. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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TU MEJOR ALIADO EN LA MONTAÑA. ¿Sabías que los bastones de senderismo reducen el impacto en tus rodillas y articulaciones hasta en un 25%? Además de darte estabilidad en terrenos irregulares, distribuyen el esfuerzo entre piernas y brazos para que rindas más. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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EL CORAZÓN DETRÁS DE CADA RUTA. “Me esfuerzo muchísimo en cada ruta para que todas se sientan bien recibidas, cómodas y totalmente acogidas”, expresa la fundadora. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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AMISTADES REALES. Después de la caminata, el grupo decidió desayunar y disfrutar de una plática amena. Hay amistades que surgen en nuestras salidas y continúan mucho después de la ruta. "Hace poco vi fotos de unas chicas del grupo que salieron juntas por su cuenta y les bromeé diciendo que no me habían llevado. Pero, la verdad, me hace muy feliz ver que formen nuevas amistades a partir de estos espacios", expresó. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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UNA CELEBRACIÓN INOLVIDABLE. El grupo viajó al volcán Chaparrastique para ver el amanecer y sorprender en secreto a Beatriz por su cumpleaños (que es el 18 de junio), celebrándoselo por adelantado el domingo 14 en plena cumbre con pastel y gorritos. Pero los festejos no terminaron ahí: el lunes, otras tres integrantes de la comunidad la invitaron a pasar dos días en la playa para seguir celebrándola. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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DESTINOS IMPERDIBLES DE EL SALVADOR. En el desayuno las mujeres disfrutaron la vista panoramica del impresionante lago de origen volcánico ubicado en el departamento de Santa Ana. Este paraíso natural se encuentra a unos 18 kilómetros al sur de la ciudad de Santa Ana, extendiéndose principalmente entre los municipios de Santa Ana Centro y El Congo. Foto EDH/ Lissette Monterrosa
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CATEGORIA: Fotografía
