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Cachiporristas El Salvador

Las cachiporristas salvadoreñas, una tradición de vestuario y baile en los desfiles

Las cachiporristas son una de las tradiciones más representativas de los desfiles patrios. Así han evolucionado sus bailes, vestuarios y preparación.

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Resumen del artículo:

Las cachiporristas son una de las figuras más representativas de los desfiles patrios en El Salvador. Su preparación inicia varios meses antes del 15 de septiembre con ensayos de baile, resistencia física y coordinación junto a las bandas musicales. A lo largo de las décadas, sus vestuarios han evolucionado desde los sombreros, capas y faldas de los años sesenta hasta los coloridos diseños actuales con pedrería, tocados y botas. Al ritmo de cumbias, salsa, merengue y música tropical, mantienen viva una tradición que también ha trascendido fronteras gracias a las comunidades salvadoreñas que la preservan en Estados Unidos.

Cada año, cuando se acerca septiembre, cientos de niñas de kínder hasta jóvenes de bachillerato comienzan a prepararse para uno de los momentos más esperados del calendario escolar: los desfiles patrios del 15 de septiembre. Pero detrás de los coloridos uniformes, las batutas y las coreografías hay meses de ensayo, disciplina y una tradición que ha pasado de generación en generación.

Cahiporristas
Las cachiporristas comienzan desde edades tempranas en muchas instituciones, donde la tradición se transmite desde kínder hasta bachillerato. Fotografía/ Archivo elsalvador.com

Las cachiporras, también conocidas como cachiporristas o bastoneras, son las bailarinas que acompañan a las bandas musicales de escuelas, colegios e instituciones. Tradicionalmente desfilan al inicio del recorrido, justo antes de los músicos, marcando el paso con sus batutas y abriendo el camino con su coreografía.

Su preparación no comienza en septiembre. En la mayoría de instituciones, los ensayos inician aproximadamente cinco meses antes del 15 de septiembre. Durante ese tiempo no solo practican las coreografías; también fortalecen su condición física para soportar largas jornadas de baile que pueden extenderse hasta tres horas sobre el asfalto, bajo el intenso sol o incluso bajo la lluvia.

Fotografía de un ensayo general del INFRAMEN. Archivo/ elsalvador.com

Además de los desfiles patrios, las cachiporras suelen participar en actos cívicos dentro de sus centros educativos y en desfiles organizados durante las fiestas patronales, como los del comercio o del correo. Esa práctica constante les permite llegar con mayor seguridad a las celebraciones de Independencia.

La tradición incluso ha cruzado fronteras. En ciudades de Estados Unidos donde reside una numerosa comunidad salvadoreña también existen grupos de cachiporras que mantienen viva esta costumbre durante las celebraciones patrias.

Un ejemplo fue documentado por la periodista María Ramos Pacheco, de The Dallas Morning News, quien en 2023 publicó el reportaje "Cachiporristas: Salvadoreños mantienen vivas sus tradiciones bailando en el Norte de Texas".

En él relata cómo mujeres y niñas ensayan cada semana en Irving, Texas, con uniformes inspirados en los colores azul y blanco de la bandera salvadoreña, con el propósito de transmitir esta tradición a las nuevas generaciones nacidas o criadas en Estados Unidos.

El uniforme de cachiporra ha cambiado con el tiempo

La imagen de una cachiporra ha evolucionado con las décadas. Fotografías conservadas en el archivo de El Diario de Hoy muestran que durante los años sesenta era común verlas con botas a media pantorrilla, sombreros coloridos, capas y faldas que llegaban unos 4 centímetros arriba de la rodilla. En 1980 eran frecuentes las blusas con cortes similares a un blazer y hasta corbatas, dando al uniforme un estilo más formal.

Cachiporristas El Salvador
En la década de 1960, las cachiporristas lucían botas a media pantorrilla, coloridos sombreros, capas y faldas que llegaban unos cuatro dedos arriba de la rodilla. Fotografía/ Archivo elsalvador.com

Actualmente predominan los vestidos confeccionados con telas brillantes, escarcha, lentejuelas o pedrería. Los diseños pueden ser de manga larga, corta o de un solo hombro, pero generalmente mantienen una silueta ajustada a la cintura y faldas con abundantes vuelos. Muchas incorporan un fustán o "can can" debajo de la falda para darle mayor volumen y lograr que los movimientos luzcan más vistosos.

Aunque las botas largas siguen siendo las más tradicionales, algunas agrupaciones prefieren sandalias de tacón similares a las que utilizan los bailarines de salsa o merengue. Otras optan por tenis o zapatillas para mayor comodidad durante el recorrido. Incluso existen instituciones donde las cachiporras desfilan con pantalón, demostrando que la tradición también ha sabido adaptarse.

Los uniformes de las cachiporristas han evolucionado con el paso de los años y cada institución diseña un estilo propio. Fotografía/ Archivo elsalvador.om

Los peinados también forman parte del espectáculo

Otro detalle que distingue a las cachiporras es el peinado. Si décadas atrás los sombreros eran parte esencial del uniforme, hoy predominan los elaborados tocados que acompañan peinados con moños, colas altas, rizos o trenzas.

Por eso, los salones de belleza cercanos a escuelas y colegios suelen llenarse desde la noche anterior o la madrugada con estudiantes que buscan tener listo cada detalle. Las batutas tampoco pasan desapercibidas. Generalmente se decoran con listones y globos de colores en ambos extremos para hacer más vistosos los movimientos durante las presentaciones.

Los elaborados peinados y tocados reemplazaron con el tiempo a los sombreros que distinguían a las primeras generaciones de cachiporristas. Fotografía/ Archivo elsalvador.com
Los elaborados peinados y tocados reemplazaron con el tiempo a los sombreros que distinguían a las primeras generaciones de cachiporristas. Fotografía/ Archivo elsalvador.com

Al ritmo de la cumbia, la salsa y el merengue

Aunque las bandas interpretan marchas instrumentales para acompañar el recorrido, las coreografías de las cachiporras suelen estar inspiradas en ritmos tropicales y latinoamericanos. La salsa, la cumbia y el merengue son algunos de los géneros más utilizados durante los desfiles.

Entre las canciones más populares aparecen clásicos de la Orquesta Hermanos Flores, como "Salvadoreñas", "Enfermera" y "Secretaria". También son habituales las cumbias de Aniceto Molina y temas como "El sombrero azul", "La cumbia es una hembra", "Carnaval de San Miguel" o "Adentro Cojutepeque".

En algunos recorridos también tienen espacio los boleros y otras melodías tradicionales. Cada institución adapta sus coreografías al repertorio de su banda, por lo que ninguna presentación es exactamente igual a otra.

La salsa, la cumbia, el merengue y otros ritmos tropicales forman parte del repertorio que acompaña las presentaciones de las cachiporristas. Fotografía/ Archivo elsalvador.com