Inventor de la turbococina pierde juicio por no registrarla

Juez dijo que no hay delito contra el inventor de la Turbocina porque el invento no tenía titularidad registrada en el CNR. Ingeniero dijo que el exfiscal Luis Martínez lo bloqueó.

René Núñez, inventor de la Turbococina con la que ganó reconocimientos internacionales entre ellos de la ONU, no logró que sus financistas lo indemnizaran con $20 millones por limitarle privilegios en su invento. Foto EDH/ Menly Cortez

Por Jaime López

Dic 16, 2019- 22:12

Indignación e impotencia contra la justicia salvadoreña fue la reacción del ingeniero René Núñez, inventor de la Turbococina, este lunes al salir del juicio, en el que el Tribunal Segundo de Sentencia absolvió al español Juan Alfonso Cardenal Gistau, de 43 años, y al salvadoreño Diego Salcedo Moore, de 45, a quienes la Fiscalía acusó del delito de violación de privilegios de invención.

El enojo del ingeniero salvadoreño fue tanto que al ser abordado por los periodistas, dijo sentir “vergüenza de ser salvadoreño”, tras manifestar que invirtió más de $4 millones y 25 años de su vida al proyecto.

“No puedo creer que la injusticia en El Salvador prevalece y que sus derechos no valen nada. Es una vergüenza que hayan absuelto a estos señores y que yo quede completamente sin nada pero vamos apelar esa resolución”, advirtió.

Justicia salvadoreña no funciona

“Es una vergüenza que el sistema de justicia no funciona, que en el CNR me han detenido el otorgamiento de mis derechos 6 años, donde ha habido corrupción”

René Núñez, inventor


Núñez denunció que ha pasado seis años gestionando la inscripción de su invento en el CNR, y sin dar mayores detalles, dijo que en esa institución le impidieron registrar el invento por orden del exfiscal Luis Martínez (preso en Metapán).

El fiscal asignado al caso, salió corriendo cuando los periodistas le preguntaron ¿qué había pasado para que el juez no le diera la razón?

El juez del Tribunal Segundo de Sentencia falló a favor de los imputados tras aducir que no encontró pruebas que incriminen a los financistas de la investigación de la Turbococina (de 2009 a 2012) como la certificación del registro del bien ante el Registro de Comercio del Centro Nacional de Registros.

“El pudo ser el inventor pero sino patentizó su creación, él no es dueño”, manifestó el abogado Dimas Romano hijo.

Según el proceso judicial, Núñez no inscribió su invento en El Salvador hasta en 2018 cuando registró un modelo de utilidad en el CNR o un extra de la cocina, pero esta legalización no le valió en la acusación contra los dos españoles y el salvadoreños, porque éstos firmaron el 15 de julio de 2012 con el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL) para la fabricación de 100,000 cocinas para las escuelas y familias de escasos recursos del país. Fue en ese convenio que Núñez supo que no figuraba como titular en la empresa, y eso lo llevó a iniciar el proceso judicial contra ellos en un principio por estafa agravada y violación de privilegios de invención.

“Para considerar este tipo de ilícitos es de ofertar un producto sin el consentimiento del titular y que haya un titular del derecho, en el caso que nos ocupa, hubo consentimiento de él (Núñez) y él lo confirmó que tenía consentimiento pero que no fue a firmar porque tenía otras cosas más importantes que hacer”, explicó Romano.

“Además a la fecha en que supuestamente se cometieron los supuestos ilícitos, lastimosamente el señor Núñez no era titular de ningún derecho (Turbococina)”, reiteró. El abogado Romano afirmó que los españoles tenían una patente del derecho de explotación de la cocina, “en ningún momento se le ha quitado la titularidad ni ninguna relevancia de su invención, el puede en cualquier momento explotarlo en manera y forma que lo estime conveniente”, resaltó.

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