Biomasa salvadoreña: energía renovable que impulsa la zafra y fortalece la matriz energética
El Ingenio El Ángel invierte $10.3 millones en biomasa, clave para sostener la generación eléctrica durante la época seca y dinamizar la zafra azucarera.
La zafra azucarera 2025-2026 en El Salvador no solo dinamiza la economía rural, sino que se consolida como una pieza clave para la generación de energía renovable firme durante la época seca.
Cada año, entre noviembre y abril, los ingenios azucareros operan a toda máquina. En ese período, el bagazo de caña, un subproducto del proceso de extracción de azúcar, se convierte en una fuente estratégica de electricidad renovable, aportando estabilidad al sistema eléctrico justo cuando las hidroeléctricas reducen su producción por la disminución de caudales.
Una inversión que marca la diferencia
El Ingenio El Ángel ha anunciado una inversión de $10.3 millones de dólares en un nuevo proyecto de generación con biomasa para la zafra 2025-2026. Este incluye la instalación de un turbogenerador de 15 megavatios (MW) y la repotenciación de una caldera de alta presión. El resultado: una capacidad de generación estimada de hasta 183,000 megavatios hora (MWh), suficiente para cubrir el consumo mensual de más de 150,000 hogares salvadoreños.
Esta inversión no solo mejora la eficiencia del ingenio, sino que también contribuye a reducir la dependencia de combustibles fósiles importados durante la temporada seca, un período tradicionalmente desafiante para el sistema eléctrico nacional.

Biomasa: energía renovable con potencial escalable
Según la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM), la biomasa representa el 7.22 % de la matriz energética de El Salvador. Aunque esta proporción puede parecer modesta, se trata de una fuente continua y predecible durante varios meses del año, a diferencia de otras energías renovables que dependen de condiciones climáticas.
La electricidad generada a partir del bagazo es considerada carbono neutral, ya que el CO2 emitido durante su combustión es equivalente al que absorbió la caña durante su crecimiento. Además, como es un residuo del cultivo de caña, no compite con la producción de alimentos ni con otros usos de la tierra.
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Oportunidad para inversores y emprendedores
La experiencia del Ingenio El Ángel es un ejemplo del potencial de la biomasa como una alternativa viable y rentable dentro del portafolio de energías renovables. Inversionistas locales y extranjeros pueden encontrar oportunidades en la modernización de ingenios, la innovación tecnológica y la integración de sistemas energéticos sostenibles.
El Salvador ya cuenta con el marco regulatorio necesario para fomentar este tipo de iniciativas. La generación distribuida, los incentivos fiscales y la posibilidad de vender excedentes a la red nacional son factores que agregan atractivo económico y estabilidad a largo plazo para quienes apuesten por el sector.
En resumen, la biomasa cañera salvadoreña no solo produce azúcar, sino también energía limpia. Una combinación que contribuye a la seguridad energética, dinamiza la economía local y abre la puerta a nuevas oportunidades de inversión sostenible.
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