Entre leyendas, gastronomía y turistas extranjeros, la Calabiuza 2026 llega a su gran cierre
El Festival de la Calabiuza 2026 reunió en Tonacatepeque a turistas extranjeros, personajes mitológicos, gastronomía típica y un gran baile.
Las leyendas salvadoreñas cobraron vida este domingo 1 de noviembre en Tonacatepeque, donde el Festival de la Calabiuza 2026 reunió a visitantes nacionales y extranjeros en una jornada marcada por la creatividad, la gastronomía típica, las artesanías y el tradicional desfile de carretas chillonas y personajes mitológicos.
Desde horas de la mañana, el casco urbano se convirtió en un punto de encuentro para familias, grupos de amigos y turistas que llegaron para conocer una de las celebraciones culturales más representativas del distrito de San Salvador Este.
Entre los visitantes destacaron personas procedentes de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Brasil, República Dominicana y Colombia, quienes se sumaron a las actividades para descubrir las leyendas y costumbres que forman parte de la identidad salvadoreña.
La festividad incluyó presentaciones artísticas, danzas folclóricas, gastronomía tradicional, artesanías locales y la entrega de ayote en miel, antes de dar paso al esperado desfile de personajes mitológicos.
Las leyendas salvadoreñas desfilaron por Tonacatepeque
Uno de los momentos más esperados de la jornada llegó con el desfile de carretas chillonas y personajes mitológicos, que comenzó a las 6:00 de la tarde desde el sector del cementerio hacia el centro del distrito.
La Siguanaba, el Cipitío, el Cadejo, el Padre sin Cabeza y la Llorona fueron algunos de los personajes que protagonizaron el recorrido, despertando la curiosidad de quienes se acercaron para observar los disfraces y las elaboradas representaciones.
Los grupos participantes dedicaron meses de trabajo a la preparación de sus carretas, vestuarios y maquillajes.
Marlon Miranda, representante del grupo los Calvareños, explicó que su agrupación participó con dos carretas, una infantil y otra juvenil, que reunieron a 165 integrantes.

"Comenzamos a trabajar en febrero, para comenzar a tener la idea de qué íbamos a representar, qué mensaje vamos a dar con las carretas. Y con los trajes los hacemos un mes de anticipación", detalló Miranda.
El desfile también permitió apreciar el trabajo de niños y jóvenes que mantienen vivas las historias transmitidas por generaciones.
Turistas de diferentes países disfrutaron de la tradición
La presencia de visitantes extranjeros fue otro de los aspectos destacados de esta edición.
Estadounidenses, japoneses, surcoreanos, brasileños, dominicanos y colombianos estuvieron entre los turistas que llegaron para conocer la celebración, caracterizada por combinar mitología cuscatleca, gastronomía y expresiones artísticas.

Las carretas chillonas, los personajes de leyenda y las actividades culturales ofrecieron a los visitantes una oportunidad de acercarse a las tradiciones de Tonacatepeque.
El festival también permitió compartir las costumbres salvadoreñas con personas de diferentes nacionalidades, en un ambiente donde las historias populares fueron protagonistas.
Ayote en miel, gastronomía y artesanías
La gastronomía tuvo un papel importante durante la celebración. Desde la mañana, los asistentes pudieron recorrer los espacios dedicados a la comida típica y las artesanías locales.
Uno de los momentos más representativos fue la entrega gratuita de ayote en miel, que comenzó a las 3:00 de la tarde.
Para esta edición se adquirieron aproximadamente 800 ayotes grandes, destinados a la preparación del tradicional dulce, con un total de 30 peroladas previstas para compartir con los visitantes.
José Esteban López Calcura, habitante de Tonacatepeque e involucrado en la organización de esta tradición, explicó que la repartición del ayote comenzó a fortalecerse en 1997.
"La tradición de la repartición se comenzó en 1997. Desde allí comenzó la tradición más fuerte de lo que es la Calabiuza", recordó.

También destacó que el interés de los visitantes ha contribuido a mantener esta costumbre.
"La tradición se siente más fuerte, porque el visitante viene más", expresó.
El ayote en miel recuerda una antigua práctica en la que los habitantes recorrían las viviendas llevando velas y calaveras elaboradas con morro, mientras pedían alimentos al ritmo del tradicional estribillo: "Ángeles somos que venimos del cielo, pidiendo ayote para nuestro camino, mino".
Un gran baile con los Hermanos Flores para cerrar la celebración
Después del desfile de carretas y personajes mitológicos, la celebración se encaminaba hacia su cierre con una noche de música y baile.
Como parte de las actividades finales, estaba anunciado el Gran Baile del Festival de la Calabiuza, con la participación de la Orquesta Internacional Hermanos Flores y Legacy Discomóvil.
Según el cartel promocional, el espectáculo estaba programado para comenzar a las 8:00 de la noche, frente al Centro Escolar Nicolás Aguilar, con una entrada general de $6.
La actividad musical, anunciada por RM Producciones, se sumaba a la programación de cierre de una jornada dedicada a la cultura y las tradiciones populares.
La festividad también contemplaba la premiación de las mejores carretas y disfraces, como reconocimiento al esfuerzo y la creatividad de los grupos participantes.
De esta manera, Tonacatepeque se preparaba para despedir una edición más del Festival de la Calabiuza, una celebración que reunió gastronomía, artesanías, música y leyendas en un mismo escenario.
Entre personajes mitológicos, el sabor del ayote en miel y la presencia de visitantes de diferentes países, la Calabiuza 2026 volvió a convertir las calles de Tonacatepeque en un espacio para celebrar las raíces y la identidad cultural salvadoreña.
TAGS: Gastronomía | Tonacatepeque | Turistas | Turistas extranjeros | Turistas nacionales
CATEGORIA: Turismo | Cultura Viva
