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La Asamblea Legislativa ratificó un préstamo de $135 millones con el BCIE para ejecutar obras viales que buscan reducir la congestión en el Área Metropolitana de San Salvador.

Perder horas en el tráfico también cuesta crecimiento económico para El Salvador

Reducir el tiempo que las personas pasan desplazándose puede convertirse en una clave para mejorar la productividad y la calidad de vida, una reflexión que marcó el debate sobre movilidad sostenible durante el Foro Mundial de la Bicicleta 2026 en la UES.

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Resumen del artículo:

Especialistas analizaron cómo el modelo centrado en el automóvil genera costos económicos, sociales y ambientales para El Salvador. El foro destacó que una movilidad más eficiente permite recuperar tiempo para estudiar, trabajar, emprender y mejorar las oportunidades de desarrollo de la población.

¿Cuánto tiempo pierde una persona al día para llegar a su trabajo, estudiar o realizar sus actividades? Esa pregunta se convirtió en uno de los ejes centrales del debate durante el Foro Mundial de la Bicicleta (FMB) 2026, realizado por primera vez en Centroamérica del 17 al 20 de septiembre, con la Universidad de El Salvador (UES) como sede principal.

El encuentro reunió a especialistas, colectivos urbanos y representantes de distintos sectores para discutir cómo la forma en que una sociedad se moviliza influye directamente en su desarrollo económico, calidad de vida y acceso a oportunidades.

Más sobre el foro mundial de la bicicleta 2026

Bajo la premisa de que “una ciudad debe diseñarse para las personas, no para los automóviles”, una de las exposiciones que generó reflexión fue la del especialista Jonathan Ríos, quien abordó el fenómeno del autocentrismo, tráfico y bienestar en El Salvador.

Su planteamiento principal fue que la movilidad no debe medirse únicamente por la cantidad de vehículos que circulan o por los kilómetros de carreteras construidas, sino por el tiempo que las personas recuperan para estudiar, trabajar, emprender, descansar y convivir con sus familias.

El tiempo de traslado como factor de desarrollo

Durante su intervención, Ríos explicó que una sociedad con largos tiempos de desplazamiento enfrenta una pérdida silenciosa de productividad y bienestar.

“Se nos vende libertad, pero entre más carros hay, se diluye esa libertad: hay más tráfico y tenemos que gastar más”, señaló al referirse a la llamada paradoja del automóvil como un medio que promete independencia, pero que puede terminar aumentando la dependencia del tiempo invertido en trasladarse.

El especialista expuso, a buen cálculo y con la participación de la audiencia, que en El Salvador mantener un vehículo podría representar entre $150 y $250 mensuales, mientras que miles de ciudadanos pueden pasar hasta 3.5 horas diarias atrapados en el tráfico.

Las rutas para bicicletas están distribuidas en diferentes sectores del área metropolitana de San Salvador.
Las rutas para bicicletas están distribuidas en diferentes sectores del área metropolitana de San Salvador.

Ese tiempo perdido tiene consecuencias más amplias. Según los argumentos presentados durante la ponencia, investigaciones de la Universidad de Harvard han identificado el tiempo de traslado hacia el empleo como uno de los factores más importantes relacionados con la posibilidad de mejorar las condiciones económicas de una población.

La razón, explicó Ríos, es que una persona que dedica varias horas al transporte reduce sus posibilidades de capacitarse, iniciar un emprendimiento, compartir con su familia o desarrollar actividades adicionales que puedan mejorar sus ingresos.

Una ciudad que se mueve mejor puede producir más

El debate planteado en el Foro Mundial de la Bicicleta no se centró únicamente en promover el uso de bicicletas, sino en repensar cómo las ciudades organizan sus espacios y sus sistemas de transporte.

La movilidad sostenible busca que las personas puedan elegir diferentes formas de desplazamiento: caminar, utilizar bicicleta, acceder a transporte público eficiente o combinar diferentes medios según sus necesidades.

Desde esta perspectiva, reducir los tiempos de viaje puede convertirse en una herramienta de desarrollo nacional. Una persona que tarda menos en llegar a su destino dispone de más tiempo para generar valor económico, adquirir conocimientos y participar en la vida comunitaria.

El especialista cuestionó que durante décadas el crecimiento urbano haya estado orientado principalmente hacia el automóvil, dejando en segundo plano las necesidades de peatones, ciclistas y usuarios del transporte colectivo.

El costo humano del modelo actual

Durante la exposición también se abordaron los efectos de este modelo en la seguridad vial.

Con datos del FONAT registrados hasta 2025, Ríos citó que en los últimos cinco años se contabilizaron 6,394 muertes por accidentes de tránsito. Según la información presentada, aproximadamente 70 % de las víctimas eran peatones.

El especialista, originario del departamento de Sonsonate, también llamó la atención sobre el impacto ambiental de priorizar continuamente la ampliación de espacios para vehículos. Como ejemplo mencionó la eliminación de árboles históricos en proyectos viales en su ciudad natal y, a la vez, advirtió sobre el fenómeno conocido como tráfico inducido, donde la construcción de más carriles puede atraer más vehículos y trasladar los congestionamientos hacia otros puntos de la ciudad.

Las bicicletas se alquilan desde $1.50 por media hora.

Frente a este escenario, planteó la necesidad de fortalecer alternativas como sistemas masivos de transporte público y proyectos ferroviarios que permitan movilizar grandes cantidades de personas de manera eficiente.

La bicicleta como parte de una transformación mayor

Durante el foro también se recordó el origen del Foro Mundial de la Bicicleta, creado en Porto Alegre, Brasil, en 2011, luego de un incidente en el que un automóvil atropelló a ciclistas durante una actividad de Masa Crítica.

Desde entonces, el evento se ha convertido en un espacio internacional para discutir cómo las ciudades pueden recuperar el espacio público para las personas.

En El Salvador, algunos datos muestran el desafío pendiente, ya que mientras aumenta la necesidad de movilidad, el transporte colectivo enfrenta dificultades y cada año salen de circulación aproximadamente 1,000 unidades por malas condiciones, reduciendo alternativas para la población, señaló Ríos.

Al mismo tiempo, iniciativas como las estaciones públicas de bicicleta impulsadas por el Ministerio de Obras Públicas y Tránsito (MOPT) han registrado más de 245,000 préstamos gratuitos, demostrando que existe interés ciudadano cuando se crean opciones accesibles.

El mensaje central del Foro Mundial de la Bicicleta 2026 fue que la movilidad no es únicamente un tema de transporte, sino un factor que determina cuánto tiempo tiene una sociedad para crecer. Una ciudad que permite desplazamientos más rápidos, seguros y eficientes puede abrir más oportunidades para sus habitantes y avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible, concluyó.