Trump retira 700 agentes migratorios de Mineápolis tras protestas y muertes
El Gobierno de Donald Trump anunció el retiro de 700 agentes migratorios de Mineápolis, tras protestas ciudadanas y dos muertes durante operativos federales.
Por
EFE
Publicado el 04 de febrero de 2026
El Gobierno de Estados Unidos anunció el retiro de 700 agentes migratorios de Mineápolis y del estado de Minesota, tras semanas de protestas ciudadanas y fuertes críticas por operativos federales. La decisión fue comunicada por Tom Homan, “zar de la frontera” de la Administración Trump, y se atribuyó a la cooperación de las autoridades locales y a la tensión generada por la presencia de los agentes. El despliegue estuvo marcado por la muerte a tiros de dos ciudadanos durante operativos migratorios, además de denuncias por detenciones y acoso a residentes, incluidos menores. El retiro representa un ajuste en la estrategia migratoria federal, en un contexto de presión social, judicial y política que convirtió a Mineápolis en un símbolo del debate nacional sobre inmigración y uso de la fuerza.
El Gobierno de Estados Unidos anunció el retiro de unos 700 agentes migratorios del estado de Minesota y de la ciudad de Mineápolis, en medio de una creciente tensión social y política provocada por los operativos federales de inmigración. El anuncio fue realizado este miércoles por Tom Homan, conocido como el “zar de la frontera” de la Administración del presidente Donald Trump.
Según informó Homan, la decisión se tomó debido a la cooperación “sin precedentes” de las autoridades locales, así como a las constantes protestas ciudadanas contra la presencia de agentes federales en la ciudad.
Estos operativos han estado marcados por hechos graves, entre ellos dos muertes a tiros de ciudadanos inocentes, además de denuncias por detenciones y acoso a residentes, incluidos menores en edad escolar.
La retirada de los agentes representa un giro relevante en la estrategia migratoria federal en Mineápolis, una ciudad que se ha convertido en el epicentro del debate nacional sobre el uso de la fuerza en los operativos de inmigración.

Un ajuste tras semanas de tensión
La decisión se produce luego de semanas de presión social, judicial y política en Minesota. La política migratoria del Gobierno de Trump quedó bajo fuerte escrutinio tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años, quien falleció tras recibir múltiples disparos durante un forcejeo con agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). El incidente, captado en video y difundido ampliamente, generó indignación pública. Dos agentes involucrados fueron suspendidos.
A este caso se sumó la muerte de Renee Good, también de 37 años, ocurrida días antes durante otro operativo atribuido a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Ambos hechos provocaron protestas masivas en Mineápolis y colocaron a la ciudad en estado de conmoción.
Ante el impacto político, Trump decidió reorganizar el mando de las fuerzas migratorias en la zona, sustituyendo al jefe local Greg Bovino y designando a Tom Homan para rediseñar la estrategia federal.
Cooperación local y límites claros
Uno de los factores clave mencionados por Homan para retirar a los agentes fue la colaboración de las autoridades locales, aunque esa cooperación ha tenido límites claros. El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, se negó públicamente a que la policía municipal participe en operativos federales de inmigración.
Frey sostuvo que el rol de la policía local es garantizar la seguridad ciudadana y no hacer cumplir leyes migratorias federales. “Quiero que eviten homicidios, no que cacen a un padre trabajador”, afirmó, tras la detención de un ciudadano ecuatoriano junto a su hijo de cinco años durante un operativo.
Pese a las críticas iniciales del presidente Trump, quien acusó al alcalde de “jugar con fuego”, el Gobierno federal optó ahora por reducir su despliegue en la ciudad.

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Protestas, demandas y presión política
El despliegue de agentes federales encapuchados y armados en calles, hogares y lugares de trabajo generó inquietud no solo en Mineápolis, sino en otras ciudades del país. Organizaciones comunitarias y defensores de derechos civiles denunciaron un clima de intimidación hacia comunidades migrantes y ciudadanos estadounidenses.
En el plano judicial, un juez federal bloqueó temporalmente una medida que permitía detener a refugiados en Minesota que esperaban la resolución de su residencia permanente y ordenó la liberación de quienes permanecían bajo custodia.
En el Congreso, legisladores demócratas advirtieron que podrían bloquear partidas presupuestarias si no se introducen reformas para limitar operativos de estilo militar. Las manifestaciones en las calles, con velas, murales y homenajes a las víctimas, se volvieron una constante en Mineápolis.
Mineápolis, símbolo del debate migratorio
Con el retiro de 700 agentes migratorios, Mineápolis se consolida como un símbolo del debate nacional sobre inmigración, uso de la fuerza y la relación entre autoridades federales y locales. Aunque el Gobierno sostiene que sus operativos buscan a delincuentes peligrosos, los hechos recientes han alimentado cuestionamientos sobre los métodos empleados.
Por ahora, la Administración Trump ajusta su estrategia en Minesota en un intento por contener la crisis política y social. Sin embargo, el debate sobre la política migratoria y el papel del ICE sigue abierto y continúa marcando la agenda pública en Estados Unidos.
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