De la poesía
a la tragedia
Perú
protagonizó algunos de los momentos
futbolísticos más sublimes de la
Copa América, venciendo a Bolivia,
aniquilando a Japón e incluso
presentándole batalla al poderoso cuadro
paraguayo. El sábado, ante México,
llegó a estar arriba 2-0, y luego del
empate a dos goles y el posterior 3-2, tuvo el
chance de rematar, pero el cansancio de Flavio
Maestri se lo impidió. Luego, la suerte
conspiró contra su preciosismo
inefectivo.
Asunción,
Paraguay
EFE.-
La eliminación de Perú, tras
igualar 3-3 con México en los cuartos de
final de la Copa América 1999 y perder
por penaltis (2-4), convirtió un
sueño semifinalista en una pesadilla y
una situación de privilegio casi
asegurada en un nuevo fracaso, expresión
que utilizó el técnico Juan Carlos
Oblitas al advertir que sus manos quedaban
vacías.
En el partido ante los
mexicanos, Perú hacía planes para
las semifinales cuando a los 14 minutos ganaba
2-0 y su rival parecía entregado, sin
fuerzas ni ánimo tras haber sido golpeado
por el positivo en los controles antidopaje de
sus jugadores Paulo Chávez y Raúl
Lara.
Dos goles de ventaja en menos
de un cuarto de hora de juego no dejaban lugar a
dudas de que Perú pasaría a la
fase siguiente, pero México volvió
a sorprender como lo hizo en el Mundial de
Francia 1998, cuando estaba nocáut frente
a Holanda, en el partido jugado en Saint
Etienne, y empató 2-2 en el último
segundo.
El tiempo
perdido...
Los peruanos ganaban 3-2 y, a
falta de tres minutos para el final, recibieron
un golpe demoledor cuando Gerardo Torrado
logró el empate y obligó a decidir
el resultado desde el punto del
penalti.
Fallaron José Soto y
Juan Reynoso y la destacada actuación
peruana en la primera parte del torneo y en un
buen tramo del primer tiempo del partido fue a
parar al archivo, que fundamentalmente, registra
marcadores y goleadores y deja librada a la
memoria individual todo lo
demás.
El resultado final del
encuentro y su desenlace sorprendente puede
vincularse a otro jugado en la primera fase en
el grupo C, cuando Argentina atacó todo
el partido ante Colombia, tuvo tres penaltis a
su favor y perdió 0-3.
Los peruanos comenzaron el
torneo con un resultado para la ilusión,
porque jugaron un gran segundo tiempo ante
Japón y ganaron 3-2 con dos tantos de
Roberto Holsen, que estuvo en el campo de juego
sólo 45 minutos.
Tres días
después sometió a Bolivia con un
gol de Israel Zúñiga a los 88
minutos, marcado poco después de haber
sustituido a Flavio Maestri, el jugador que
tampoco en esta competición logró
mostrar mucho de lo que indican sus
antecedentes, aunque el sábado
completó el mejor partido de los
disputó en el torneo.
Si se tiene en cuenta que a
Perú no le han sobrado goles en los
últimos tiempos, cuatro tantos en los
primeros dos encuentros de la Copa
América significaban una
producción más que interesante y
prometedora.
En el último partido
de la primera fase, con la clasificación
asegurada, los peruanos dejaron a cinco
titulares en el banco de los suplentes y se
enfrentaron al conjunto anfitrión,
Paraguay, que tuvo muchas dificultades para
ganar 1-0.
Fracaso a
medias
Perú no hizo un mal
papel en esta Copa América y estuvo muy
cerca de avanzar hacia un puesto de privilegio
entre los cuatro primeros, pero para el
técnico Oblitas no queda otra posibilidad
que decir "fracaso" para expresarse en
público y tragarse la amargura que
significa irse a casa por falta de
puntería en los penaltis.
"Eso no quiere decir que haya
muchas cosas que cambiar, sino que lo tuvimos
muy cerca, que llegamos a ir con ventaja de 2-0
en el marcador y que en el segundo tiempo el
equipo nacional mexicano estuvo
físicamente más entero que
nosotros, marcó un gol al final y
consiguió la clasificación en los
penaltis", agregó Oblitas.
El técnico peruano se
mostró disconforme con las
críticas individuales hacia algunos de
sus jugadores, aunque reconoció que la
selección de Perú había
cometido algunos errores, sobre todo en el
primer tiempo, cuando tuvo a México
controlado y, sin embargo, "se les dejó
crecer".
"Marcar tres goles en un
partido no está mal. Yo estoy
decepcionado porque hemos perdido en los
penaltis, no por otra cosa. Hemos cometido
errores y los hemos pagado muy caros",
insistió.