Jueves 25 de enero 2001


Presupuesto provoca acusaciones mutuas

Los diputados se acusan entre sí de estancar el proyecto de la Ley del Presupuesto de 2001. El FMLN dice que ARENA alteró algunas disposiciones. Los areneros aseguran que el Frente no conoce el decreto por el que levantó la mano

Roxana Huezo
El Diario de Hoy

El Presidente de la República todavía está esperando el decreto que contiene la Ley del Presupuesto de 2001. Al parecer, deberá seguir en la espera.

La demora la origina el hecho de que la deuda flotante del programa de gastos se fijó en el 60 por ciento. Los diputados del FMLN dicen que el porcentaje que se aprobó es 40.

Los areneros aseguran que, en un principio, consideraban el 40 por ciento, pero, más tarde, los mismos legisladores pidieron al ministro de Hacienda, José Luis Trigueros, subirla al 60 por ciento.

La deuda flotante es el margen que tiene el Poder Ejecutivo para adquirir una deuda pagadera a corto plazo (un mes).

Esa una suerte de salvoconducto que tiene el Estado para conseguir dinero cuando la asignatura no alcanza para cubrir todas las necesidades.

La disputa llevó a diputados del FMLN a llamar lo ocurrido como una "sinvergüenzada".

Ellos dicen que, al revisar el documento que debe sancionar el presidente Francisco Flores, se dieron cuenta de que habían alterado la cifra correspondiente a la deuda flotante.

Melgar asegura que a la hora de negociar la aprobación del gasto público acordaron que la deuda flotante sería del 40 por ciento.

El efemelenista se reservó el derecho de interponer una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia por falsedad material.

A la hora de exponer el nuevo proyecto presupuestario, Trigueros aumentó el porcentaje a 60, "y así lo aprobamos, y así se va a quedar", espetó Araujo.

Siempre existe un "pero" en toda historia. Hay una discrepancia, el ministro Trigueros explicó que Hacienda tenía dos proyectos.

El primero se estableció pensando en la necesidad de equilibrar el gasto público con bonos. Requerían 2,696 millones de colones. En esa propuesta, la deuda flotante era del 40 por ciento. En el segundo, se eliminaban los bonos, por lo que era vital aumentar la deuda flotante al 60 por ciento.

"Yo había solicitado el 60, pero están bien con el 40 con la aprobación de los bonos", argumentó Trigueros.

Es un hecho que ni los mismos diputados conocen, con certeza, lo que aprobaron. Arístides Alvarenga, del PDC, asegura que firmó el decreto, porque se estableció que la deuda flotante oscilaría entre el 40 y el 60%.

Rafael Machuca, del PCN, expresa que no importa la cantidad, lo que es medular es que se respete lo que el pleno avaló. Rolando Alvarenga, secretario jurídico de la Presidencia, culpó al PCN de estancar el presupuesto y préstamos.


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