Presupuesto provoca
acusaciones mutuas
Los diputados se acusan entre sí de
estancar el proyecto de la Ley del Presupuesto
de 2001. El FMLN dice que ARENA alteró
algunas disposiciones. Los areneros aseguran que
el Frente no conoce el decreto por el que
levantó la mano
- Roxana
Huezo
- El Diario
de Hoy
El
Presidente de la República todavía
está esperando el decreto que contiene la
Ley del Presupuesto de 2001. Al parecer,
deberá seguir en la espera.
La demora la origina el hecho de que la deuda
flotante del programa de gastos se fijó
en el 60 por ciento. Los diputados del FMLN
dicen que el porcentaje que se aprobó es
40.
Los areneros aseguran que, en un principio,
consideraban el 40 por ciento, pero, más
tarde, los mismos legisladores pidieron al
ministro de Hacienda, José Luis
Trigueros, subirla al 60 por ciento.
La deuda flotante es el margen que tiene el
Poder Ejecutivo para adquirir una deuda pagadera
a corto plazo (un mes).
Esa una suerte de salvoconducto que tiene el
Estado para conseguir dinero cuando la
asignatura no alcanza para cubrir todas las
necesidades.
La disputa llevó a diputados del FMLN
a llamar lo ocurrido como una
"sinvergüenzada".
Ellos dicen que, al revisar el documento que
debe sancionar el presidente Francisco Flores,
se dieron cuenta de que habían alterado
la cifra correspondiente a la deuda
flotante.
Melgar asegura que a la hora de negociar la
aprobación del gasto público
acordaron que la deuda flotante sería del
40 por ciento.
El efemelenista se reservó el derecho
de interponer una denuncia ante la Corte Suprema
de Justicia por falsedad material.
A la hora de exponer el nuevo proyecto
presupuestario, Trigueros aumentó el
porcentaje a 60, "y así lo aprobamos, y
así se va a quedar", espetó
Araujo.
Siempre existe un "pero" en toda historia.
Hay una discrepancia, el ministro Trigueros
explicó que Hacienda tenía dos
proyectos.
El primero se estableció pensando en
la necesidad de equilibrar el gasto
público con bonos. Requerían 2,696
millones de colones. En esa propuesta, la deuda
flotante era del 40 por ciento. En el segundo,
se eliminaban los bonos, por lo que era vital
aumentar la deuda flotante al 60 por ciento.
"Yo había solicitado el 60, pero
están bien con el 40 con la
aprobación de los bonos",
argumentó Trigueros.
Es un hecho que ni los mismos diputados
conocen, con certeza, lo que aprobaron.
Arístides Alvarenga, del PDC, asegura que
firmó el decreto, porque se
estableció que la deuda flotante
oscilaría entre el 40 y el 60%.
Rafael Machuca, del PCN, expresa que no
importa la cantidad, lo que es medular es que se
respete lo que el pleno avaló. Rolando
Alvarenga, secretario jurídico de la
Presidencia, culpó al PCN de estancar el
presupuesto y préstamos.