Esperanza ha
traído más de mil niños al
mundo
Su sólo nombre, Esperanza, inspira
confianza. Miles de madres han estado junto a
ella en el momento más importante de sus
vidas: dar a luz una criatura. A sus 50
años, esta partera de Panchimalco atiende
cuatro o cinco partos al mes
- Teresa
Cubías
- El Diario
de Hoy
La
mala atención que brindó una
partera a doña Esperanza Vásquez
cuando dio a luz, hace 33 años,
cambió el rumbo de su vida. Nacía
con la experiencia que dan los años una
diestra partera que iba a ser protagonista de
más de mil partos en el municipio de
Panchimalco.
Más aún, los diez hijos
siguientes a su primer parto llegarían al
mundo con el único tacto de sus
manos.
Hoy, con la mitad de sus 50 años
pendiente de la suerte de nuevas criaturas,
tiene el aval y la confianza de los cientos de
madres que la conocen y dejan en sus manos el
momento más importante de sus vidas.
La decisión de ser su propia partera,
valiente y atrevida, la cuenta Esperanza con
asombrosa naturalidad. "Sólo me
acosté en la cama de la casa y
esperé que salieran los bebés para
cortarles el ombligo", comenta sin vacilar.
A continuación, reconoce su gran
valor: "Se escucha sencillo, pero fue una gran
hazaña".
Doña Esperanza es una mujer de poca
estatura, piel morena, que reside en una casa
muy sencilla, junto a algunos de sus hijos, en
el cantón San Isidro, jurisdicción
de Panchimalco.
A pesar de que esta reconocida partera de
Panchimalco y sus alrededores cursó hasta
tercer grado, cuenta con un don muy especial:
colaborar para que nazcan niños.
Una gran ayuda
Esperanza está de segura que la
mayoría de jóvenes menores de 25
años de Panchimalco y sus alrededores,
como cantones como San Isidro, Las Crucitas,
Azacualpa y Sihuatenango, entre otros, fue
recibida en sus manos.
Hoy, ella o sus hijos son madrinas y padrinos
de casi todo un pueblo, como agradecimiento
popular a tan noble tarea.
Sin horarios de entrada ni de salida, sin
descansos en los días festivos, el
trabajo de Esperanza es de gran ayuda para los
médicos, ya que ella, con previa
capacitación del Ministerio de Salud,
está autorizada para brindar
consejería materna a las madres que
residen en lugares lejanos y no pueden viajar
con frecuencia al hospital.
Cada mes atiende entre cuatro y cinco partos
de emergencia, es decir, aquellos que ya no da
tiempo para enviarlos al hospital.
Según datos de los hospitales, una
cifra similar de partos atendidos en los
hospitales ocurre también en casas, ya
que hay lugares en donde los puestos de salud
están demasiados retirados.
El primer paso de Esperanza y las
demás parteras, cuando llevan a una mujer
primeriza o de parto de gemelos o
múltiple es llevarlas al hospital.
Si no hay tiempo, las atienden camino al
hospital. Aunque parezca sorprendente,
doña Esperanza asegura nunca haber
atendido un parto múltiple.