ARENA: salvavidas de
Merino
ARENA se convirtió en el
ángel de la guarda de Francisco Merino.
Se retractaron y descalificaron todas las
diligencias investigativas que se realizaron en
el proceso de antejuicio dentro de la Asamblea
Legislativa. Después de casi noventa
días de trabajo, el caso fue cerrado
- Roxana
Huezo
- El Diario
de Hoy
La
resolución es ya conocida. Francisco
Merino fue apadrinado por ARENA y su caso fue
cerrado.
El tiempo marcó la diferencia. Los
diputados de la Comisión de
Legislación hicieron un trato verbal:
despojar del fuero a Merino. Encontraron
suficientes elementos de juicio para dictaminar
que había "formación de causa"
para remitir el caso a los juzgados. Eso fue
hace tres semanas.
Sin que la opinión pública lo
sospechara, los pecenistas, en una
reunión privada, pidieron un
compás de espera al partido en el
gobierno.
Querían la oportunidad de divulgar los
argumentos para justificar la inexistencia de
los delitos que la Fiscalía le imputaba:
lesiones graves, daños agravados,
amenazas con agravación y homicidio
tentativo.
En las entrañas de ARENA, las
opiniones empezaron a cambiar. Nacieron las
dudas, por lo menos, eso fue lo que dijeron.
Para justificar la mutación de
criterio hasta el ex diputado y abogado Arturo
Argumedo fue invitado a la fracción
"tricolor" para descifrar el acertijo legal que
planteó la Fiscalía cuando
solicitó el antejuicio contra Merino a la
Asamblea Legislativa.
Lo que nunca se había evidenciado era
lo que ARENA puede perder si le falta la
"solidaridad" del Partido de Conciliación
Nacional (PCN).
No se arriesgaron a romper los lazos de
amistad, sobre todo cuando el presidente
Francisco Flores estaba a punto de presentar el
anteproyecto de la Ley de Integración
Monetaria.
El PCN no se anda con rodeos. Aun cuando ya
había firmado el dictamen para detener
los embargos por 60a días, se
retractó. Era parte del paquete.
Pero el cambalache no termina con eso. ARENA
quiere desaforar a Orlando Arévalo, el
diputado que se les salió del redil. De
ahí que ahora sólo cuentan con 28
votos duros. Eso es muy poco para aprobar
cualquier cosa en la Asamblea Legislativa.
En la política nadie hace nada sin
esperar algo a cambio. La integridad de Merino
cuesta un par de "alianzas".
Sopesaron y para ARENA es más costoso
divorciarse del PCN que convertirse en el
salvavidas del diputado en cuestión.
Además ya encontraron otro aliado. El
diputado suplente William Martínez del
Partido Acción Nacional (PAN).
Tomás Mejía, jefe de los
"panistas", aceptó que "negociaría
hasta con el diablo" por el bienestar de su
gente.
Martínez forma parte del grupo de las
personas que tiene más cerca. El titular
lanzó la señal.
"Yo voy a votar como Tomás
Mejía", dijo, abriéndole la puerta
a su compañero para que hiciera lo que su
conciencia le dictara.
Así lo hizo. Fueron más fuertes
los lazos de fraternidad que lo unen a Francisco
Merino que la limpieza en el proceso.
"Él (Merino) es mi amigo",
aseguró Martínez, quien al
principio de la discusión final se
abstuvo de votar a favor o en contra de su
conocido.
Estaba siguiendo los pasos del diputado
"rebelde" Orlando Arévalo.
Ni con Dios, ni con el diablo.
Arévalo no quiso echarse la soga al
cuello.
"Hay veces en que la solidaridad conviene y,
en otras ocasiones, no", argumentó.
Suficiente razón para no tomar partido
en el tema.
Los dos votos que representan Martínez
y Arévalo marcaron la diferencia.
Hubo un momento de impasse.
Alguien tenía que romperlo, y ese fue
el "panista" que por pura casualidad estaba
sustituyendo a Horacio Ríos.
Algo hay que reconocerle, les costó
convencerlo o por lo menos invirtieron
mucho.
Shhhhhh...
Los diputados que dan problema en sus
partidos políticos son premiados.
Los envían en misiones especiales.
El arenero Rodrigo Ávila se encuentra
en Suecia, y el pecenista José
Almendáriz, en Costa Rica.
Ambos tenían algo en común.
Apoyaban la idea de desaforar a Merino.
Representaban la posibilidad que sus
fracciones se dividieran.
Los diputados suplentes marcaron la
diferencia.
Merino fue hábil. Antes de convertirse
en juez y parte prefirió cederle su curul
a quien lo suple cuando no asiste a las
plenarias, Ernesto Chiquillo.