Un campeón
diferente
Mauricio Grande destaca de entre el resto
de competidores en el XXI Campeonato
Centroamericano de Mayores. Las razones son
técnicas... y capilares.
Jorge
Carbajal
El
pelo del tenismesista salvadoreño
Mauricio Grande anda en la boca de todos.
¿Lo mordieron en la cabeza? No
precisamente...
Resulta que el muchacho se ha pintado la
cabellera con un tinte entre rubio y amarillo
chillón. Aunque su calidad en la mesa de
ping pong, buena para conseguir hasta la tercera
jornada del evento la bicoca de una medalla de
plata, una de bronce y un oro en duetos mixtos,
en dupla con la nacionalizada De Hsuan Wang, no
está en tela de duda, parece que su
'look' conquista por partida doble la
atención de los aficionados.
"Lo uso así desde abril de este
año, cuando participe en el
Centroamericano Juvenil sub-21. Desde entonces
lo uso así" dice el deportista, con toda
la frescura del mundo.
¿Por qué te lo pintaste? "Para
distinguirme del resto". La misma libertad con
que Mauricio utiliza sus 'top spins' en el medio
de la mesa le permite reconocer, sin rubor, sus
preferencias capilares.
"Ahora que ya lo ando así, me lo
quiero dejar crecer. Antes me lo paraba, pero
ahora me quiero dejar las rastras, tipo Bob
Marley (un famoso cantante jamaiquino de
'reaggae') , pero un poco más corto",
señaló.
Contra la calvicie
Dos cosas están cantadas en el futuro
de Mauricio: triunfos a nivel regional durante
la siguiente década... y una calvicie que
pondrá fin a sus caprichos
cosméticos.
De lo primero, tenemos como evidencia su
favoritismo para el torneo individual de esta
mañana, las cuatro medallas que llevaba
hasta anoche, e incluso que su victoria, en
conjunto con De Hsuan Wang, sirvió para
que el equipo salvadoreño se alejara de
Guatemala, con el que ha peleado el oro desde el
primer día de competencias.
De lo segundo... bueno, Grande dice que su
padre es calvo, y de hecho que "estoy
disfrutando de mi pelo mientras lo tengo". Esa
atenuante le ha valido para que en casa le
permitan llevar el pelo así. Según
cuenta, al principio sus progenitores, y en
especial su mamá, doña
María Delia, se opusieron, pero, padres,
al fin, termirano cediendo. "Me
regañaron, pero después parece que
entendieron que es cosa de jóvenes".
Mientras, sus hermanos, como era de
esperarse, no le han dicho nada, aunque
reconoció que el primer día le
preguntaron, con cara de susto,
"¡Mauricio!, ¿qué te
pasó".
En la UNSSA, donde cursa estudios de
publicidad, también soportó al
principio los comentarios socarrones de sus
compañeros, pero ahora, lejos de ser un
problema, el famoso tinte le ha dado un marca de
fábrica a su paso por los pasillos.
Barthez, el arquero de la selección
francesa de fútbol, se lo corta al rape;
David Beckham, el delantero del Manchester,
despedazó su corte de huacalito para
optar por uno tipo 'skin head'; Karembeu, el ex
volante del Real Madrid, y Clarence Seedorf, el
holandés del Inter, lo usan a modo
'rasta'; Mauricio sólo se lo ha pintado.
Cosas de cipotes.