Los perros de la
calle
Los perros que deambulan por las calles
significan para cualquier comunidad un problema
de insalubridad, no sólo porque rompen
las bolsas de basura y hacen sus necesidades en
la vía pública, sino porque son
transmisores potenciales del virus de la rabia.
¿Qué hacen las autoridades para
atacar el problema?
- Alejandra
Salcedo
- El Diario
de Hoy
Perros
flacos, con sarna, pulgosos y descuidados son
los que andan de la "Ceca a la Meca" por las
calles y basureros de todo el país.
Muchos de ellos pertenecen a familias de
escasos recursos que no pueden mantenerlos y
optan por abrirles las puertas, para que vayan
en busca de comida.
Otros, ya tienen como hogar las calles y se
van reproduciendo con facilidad.
Así es como las vías
paulatinamente se han convertido en perreras
públicas, "adornadas" por las heces que
los animales dejan a su paso, y por la basura
esparcida en las aceras, cuando rompen las
bolsas en busca de alimento.
Pero la situación no termina
ahí, la basura revuelta provoca mal olor
y criaderos de moscas, lo que luego afecta la
salud de las personas.
Según estadísticas del
Ministerio de Salud, la población canina
del país en el año 2000 anda
alrededor de 723 mil 604 perros. Se calcula que
de esa cifra, unos 108 mil son animales que
viven en las vías públicas sin que
tengan un control veterinario.
¿Quién responde?
El Art. 4 del Código Municipal dice
que es competencia de las alcaldías "la
autorización y regulación de
tenencia de animales domésticos y
salvajes". Pero la disposición no se
aplica.
Eduardo Linares, director del Cuerpo de
Agentes Metropolitanos (CAM), manifestó
que nunca ha habido un programa de tratamiento
para los animales que deambulan por las
calles.
Hace algunos años era la
Policía Municipal la que se encargaba de
darle chorizo con veneno (bocado) a los animales
callejeros para exterminarlos.
Por hoy, la práctica no se realiza,
pero tampoco hay alternativas, según
dijo.
Agregó que entre ellas se encuentra la
esterilización, la instalación de
perreras municipales que recojan a los perros
que andan en las calles y si no son reclamados,
se sacrifican.
Sin embargo, Linares aseguró que la
comuna capitalina no cuenta con programas que
erradiquen el problema porque no tiene
recursos.
Por el momento la Alcaldía invierte
sus recursos en el rescate del Centro
Histórico, entre otros proyectos.
Población canina
San Salvador es el departamento que
más animales registra, con unos 157 mil
perros. De esa cifra, más de 23 mil son
callejeros.
Según las estadísticas, en la
zona oriente de la capital hay alrededor de 53
mil 300 perros. Mientras que en el centro de San
Salvador hay otros 10 mil y en la zona norte hay
más de 31 mil perros.
Los departamentos del país que
más canes tienen son: Usulután,
con más de 57 mil; Sonsonate, con
más de 55 mil; San Miguel, con más
de 53 mil y La Libertad, con unos 52 mil.
Mientras que el departamento que menos perros
registra es Cabañas con casi 26 mil.
La rabia
A pesar de las elevadas cifras de
población canina, en el país no
hay políticas de tratamiento, más
que la vacunación que realiza el
Ministerio de Salud en todo el país en un
mes específico y otras en las unidades de
salud de las comunidades.
El Dr. Mario Ernesto Herrera, jefe de
Zoonosis de Saneamiento Ambiental del Ministerio
de Salud, manifestó que, de acuerdo con
el Código de Salud, la regulación
de los perros se hace bajo las disposiciones de
las alcaldías.
En 1992, se realizó la última
exterminación selectiva por medio del
"bocado", un pedazo de carne envenenada que
causa convulsiones y parálisis
respiratoria en los animales.
Según sus proyecciones, para el
próximo año, la población
canina habrá aumentado a 820 mil, y de
esos, 123 mil serán callejeros.
Las alarmantes cifras no dejan de lado el
número de casos de rabia registrados en
el país.
Sólo en 1999 se detectó el
virus en 46 perros y uno en humano. Mientras, en
lo que va del año, se han registrado 34
casos en caninos y uno en humano.
En la década del 70 y 80, El Salvador
era en Latinoamérica el país con
más casos de rabia canina y urbana.
El Dr. Herrera considera que para
contrarrestar la situación debe haber un
involucramiento del Gobierno Central, local y de
las comunidades.
Sobre todo un cambio de actitud de la
población para que se responsabilice por
sus mascotas, de lo contrario la
población canina seguirá creciendo
desmesuradamente.