Universitarios dan
festejo en asilo
La Universidad Albert Einstein
brindó un regalo de Navidad a un grupo de
adultos mayores que disfrutó de una tarde
de alegría
- Verónica
Ferrufino
- El Diario
de Hoy
Entre música, tamales y mucho amor,
estudiantes de la universidad Albert Einstein
compartieron, el jueves pasado, una tarde con
residentes del Asilo San Vicente de Paúl,
en la colonia La Sultana.
"Lo que queríamos era compartir un
rato entre la juventud y los ancianos del asilo.
Creemos que los viejos necesitan la
energía de los jóvenes, y los
jóvenes la experiencia de los viejos",
dijo el arquitecto Jorge Luis Hernández,
decano de la Facultad de Ciencias
Empresariales.
Los estudiantes llegaron con la idea de
interactuar con los ancianos.
Algunos les llevaban café, pan o les
ayudaban a sentarse para ver el
espectáculo. Otros, demostraron sus
talentos cantando, bailando e interpretando
instrumentos para deleitar a sus agasajados.
Hernández cuenta que es la primera
ocasión que realizan este evento.
Sin embargo, al ver la receptividad de los
estudiantes, la universidad planea hacer de ello
un programa que se realice año tras
año.
Fusión de generaciones
La actividad más emotiva fue la
pastorela que presentaron los niños del
Hogar San Cristóbal, del padre
López, de San Marcos.
Unos 40 menores cantaron villancicos.
Así, tres generaciones se mezclaban en
aquella tarde navideña.
"Nosotros nos sentimos felices. Yo no tengo
familia, mi familia son los grupos que vienen a
visitarnos", comenta Angela Portillo, de 85
años, quien, visiblemente, emocionada
aplaudía ante el agasajo.
En el Asilo, muchos son los residentes que
esperan con ilusión un pequeño
momento de esparcimiento con otras personas que
no sean las que miran día a
día.
"Decidimos venir a darles un momento de
alegría a estas personas, como regalo de
Navidad", afirma José Roberto Maldonado,
estudiante de Ingeniería en Sistemas.
La sonrisa desdentada de una anciana o el
abrazo fraterno de un anciano llena enormemente
a aquellos que toman la iniciativa de convivir
un poco con ellos.
Es un hecho que, el que da de corazón,
termina recibiendo más de lo que dio.