Luto en
la Fuerza Aérea
Un rezo por los que se
adelantaron
Dos pilotos muertos el jueves, en una
práctica, fueron recordados ayer por sus
compañeros de aviación
- María
T. Pérez
- El Diario
de Hoy
Los
"hombres con alma de ave", como el presidente en
funciones, Carlos Quintanilla, llamó a
los aviadores que ayer celebraron su día,
se vistieron negro.
Ayer, la Fuerza Aérea
Salvadoreña conmemoró el
Septuagésimo Séptimo (79o.)
Aniversario de su fundación.
No hubo destrezas en el aire, tampoco
paracaidismo, como suele suceder en cada
celebración.
El motivo: la muerte de dos pilotos, hace dos
días, mientras practicaban algunas
acrobacias.
El hecho conmovió a la Fuerza
Aérea porque los jóvenes
José Roberto Ulloa Gómez y Boris
Ernesto Quintanilla formaban parte del equipo de
pilotos que ensayaban para el evento de
ayer.
El primero, subteniente y el segundo,
capitán, fueron objeto de oraciones ayer
en el auditorio de la Fuerza Aérea
Salvadoreña.
Luego de las bendiciones de las alas para 27
nuevos pilotos, vino el momento para que
también las familias de los que se
adelantaron al vuelo recibieran muestras de
consuelo por parte de las autoridades religiosas
del ordinariato militar.
A muchos para que las lágrimas se
quedaran a media garganta y se convirtieran en
un nudo que casi mata.
Modernizar
El jefe de la Aviación, Milton
Cabrera, lo sabía muy bien y como quien
alza el vuelo, elevó su voz y, en su
discurso, pidió "a quien tiene las
decisiones" apoyar la modernización de la
aviación.
La adquisición de equipo
técnico y humano así como de
infraestructura, es una necesidad para la
aviación de El Salvador, dijo el militar
en su discurso.
Como todo militar, "fiel a la patria y
respetuoso", dijo que es necesario sustituir el
material y renovar la maquinaria.
Los
"pájaros de hierro" gastan tanto en las
reparaciones que con eso ya se habrían
comprado otros.
Es necesario descentralizar las brigadas
aéreas, también. Reconstruir el
aeródromo de El Tamarindo y lograr la
creación de un proyecto de un museo de la
aviación nacional, son otros de los
proyectos.
Por esas peticiones y por los que se
adelantaron al vuelo hubo más de una
oración ayer.
La Fuerza Aérea celebra, cada
año un día especial que ayer se
transformó en el recuerdo de los dos
jóvenes pilotos que perdieron la vida
practicando, precisamente, para el día
que nunca llegó.