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Vientos de guerra
El técnico de la selección de Iraq, el alemán
Bernd Stange, dejó su cargo porque la mayoría de los
jugadores serán alistados en el ejército.
AGENCIA/ DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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| "No sé si después de
la guerra volveré a ver con vida a mis jugadores".dijo
el alemán Bernd Stange. FOTO AP
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Esa apenas un ejemplo de cómo se verá afectado el
deporte mundial ante el inminente ataque de Estados Unidos a Bagdad
"No sé si después de la guerra volveré
a ver con vida a mis jugadores".
La frase del alemán Bernd Stange marca no sólo el
final de su aventura como seleccionador iraquí de fútbol,
sino que certifica que el deporte ya no puede ignorar los tambores
de guerra.
Stange se convirtió en el símbolo de que la guerra
en Irak es dada por muchos ya como un hecho.
"Todo parece indicar que los jugadores de la selección
y del equipo olímpico serán llamados al servicio militar.
Ya no tengo equipo que entrenar. Mi misión terminó",
dijo Stange desde Amman, en su viaje de regreso a Alemania.
Mientras el mundo se prepara para centenares de marchas contra la
guerra en todo el planeta mañana, y el Consejo de Seguridad
de la ONU es el escenario hoy de la presentación del informe
de los inspectores de desarme en Irak, el deporte piensa ya en la
peor de las hipótesis.
El diario israelí "Haaretz" señala
que el Macabi de Tel Aviv podría perder el derecho a jugar
como local en la Euroliga de baloncesto en caso de que se desate
el conflicto en Irak.
"Una fuente en la organización de la Euroliga le dijo
a periodistas italianos y españoles ayer que es altamente
probable que los partidos sean cambiados de sede en el momento
en que la guerra estalle".
El fútbol también se ve afectado. Japón dijo
esta semana que no jugará el 29 de marzo en Seattle el amistoso
que tiene previsto ante Estados Unidos si comienzan a caer bombas
sobre Irak.
"Es probable que por razones de seguridad no viajemos",
dijo el presidente de la federación japonesa, Saburo Kawabuchi.
Tres días antes, en Portland, Uruguay tiene previsto jugar
ante Estados Unidos.
Una guerra en Irak complicaría, y mucho, el calendario de
torneos de la FIFA. Los Emiratos Arabes Unidos serán sede,
del 25 de marzo al 16 de abril, del Mundial Sub 20. Pero, por si
la guerra estalla, la FIFA ya tiene sede alternativa en Japón.
"Estamos obligados a considerar todas las posibilidades geopolíticas,
y contactamos a la federación japonesa para ver si estaría
en condiciones de organizar el torneo", dijo a dpa Andreas
Herren, portavoz de la FIFA.
La firma Adidas, una de las más poderosas del deporte mundial,
no parece en cambio muy preocupada.
"La política mundial no tendría por qué
tener grandes repercusiones en la venta de zapatillas", dijo
un portavoz del gigante alemán, que facturó 1.800
millones de dólares en 2001 en Estados Unidos.
Más allá de los números, el canadiense Steve
Nash, estrella de los Dallas Mavericks en la NBA, se mostró
en los últimos días vistiendo una camiseta con la
inscripción "No a la guerra, lanza por la paz".
"Me la regalaron unos amigos de la Universidad de Columbia
Británica", explicó Nash.
Mientras figuras del mundo del espectáculo estadounidense
como Elizabeth Taylor, Madonna, Sean Penn, Dustin Hoffman o Richard
Gere ("América nunca se preocupó por otros pueblos,
por eso es absurdo decir que Bush se interesa por el bienestar del
pueblo iraquí") se posicionan públicamente acerca
del tema, Nash es una de las contadas figuras del deporte que habla
con claridad sobre la probable guerra.
Aunque nunca al nivel del pintoresco Ivan Slavkov, presidente del
Comité Olímpico Búlgaro, que la semana pasada
se presentó ante la embajada de Irak en Sofía para
ofrecerse como voluntario en el ejército iraquí.
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