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La
demarcación es vital
Para
el Canciller de Honduras, Guillermo Pérez-Cadalso, el proceso
de demarcación de la frontera con El Salvador debe agilizarse
para garantizar el proceso de integración centroamericana.
Según él, las autoridades salvadoreñas deben
respetar la jurisdicción hondureña.
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La integración centroamericana
pasa por Honduras y El Salvador, y la integración de
ambos países pasa por la demarcación.
Ambos cancilleres hemos reconocidos que el criterio de
John Gates será vinculante, definitivo e inapelable.
Esa es una garantía para este proceso de demarcación.
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El Canciller hondureño le pronostica un futuro promisorio
al proceso de integración centroamericana, siempre y cuando
se resuelva el problema limítrofe entre El Salvador y Honduras.
Adelanta que su país respetará la decisión
de la Organización de Estados Americanos (OEA), al tiempo
que aclara el error de comunicación que se dio
por la llegada a Nahuaterique de Vladimiro Villalta, presidente
de la Comisión de Seguimiento de El Salvador.
El Diario de Hoy: ¿La demarcación es la piedra en
el zapato para la integración?
Guillermo Pérez-Cadalso: En este momento estamos inmersos
en un proceso de integración: estamos ante una unión
aduanera, negociando un Tratado de Libre Comercio con los Estados
Unidos y pretendemos negociar uno con la Unión Europea. Entre
menos diferencias tengamos los países más fácil
será lograr la integración. La integración
centroamericana pasa por Honduras y El Salvador y la integración
de Honduras y El Salvador pasa por la demarcación.
¿Por qué es tan prioritaria la demarcación?
¡Es vital! Sobre todo en los sectores donde la gente se siente
confundida y las autoridades no ejercen una jurisdicción
plena, precisamente porque no está demarcada la frontera,
como en Nahuaterique. Al demarcar estaremos propiciando un clima
de entendimiento, una identificación plena de nuestros territorios
y un conocimiento del lugar donde vivirán nuestros pobladores
el resto de sus vidas. ¡Una frontera indefinida es sinónimo
de problemas! Nosotros queremos que esa demarcación se lleve
a cabo, para luego propiciar, de una manera más clara, el
desarrollo de esos sectores.
¿Qué pasará si la demarcación no se
hace rápido?
Mientras eso esté indefinido seguiremos con una serie de
problemas que son innecesarios y que evitan que nos integremos plenamente,
como debería estar Honduras, El Salvador y el resto de Centroamérica.
¿Qué proyectos de desarrollo humano impulsarán
en el área de los ex Bolsones?
El mejor ejemplo es el proyecto de la Unión Europea que invertirá
casi 40 mil euros (46 mil 800 dólares) en estas zonas. Los
fondos vienen en junio. Antes, debemos definir la frontera para
saber dónde los vamos a invertir. La idea es que sirvan para
desarrollar la zona y abrir fuentes de trabajo tanto para los salvadoreños
en nuestro territorio como para los hondureños en el El Salvador.
Si hay algo que es fácil de vender para las comunidades internacionales
es proyectos para el desarrollo fronterizo, pero este pasa por saber
qué le corresponde a cada quien.
¿Qué se necesita para que se dé ese desarrollo
social?
El desarrollo social, las opciones de trabajo y un mejor futuro,
se crean a través de procesos como la demarcación
y desarrollo fronterizo. En este momento carecemos de ambas condiciones
y eso crea un sentimiento de incertidumbre entre los pobladores,
en especial del lado salvadoreño.
Hablando de la dificultad de definir la jurisdicción, ¿por
qué se obstaculizó la llegada de Vladimiro Villalta
a Nahuaterique?
Fue un problema de comunicación. No tenemos problema con
que autoridades salvadoreñas vengan a platicar con su gente
en nuestro territorio, pero por común cortesía debió
avisar, pues se puede prestar a roces innecesarios, ya que vienen
a ejercer, de alguna manera, su autoridad dentro de nuestro territorio.
Si nosotros fuéramos a El Salvador, lo elemental es que avisemos
y, por cortesía, pidamos permiso. ¡No hay animadversión
contra nuestros hermanos salvadoreños, pero sí queremos
saber que están aquí!
¿Qué piensa del recurso que El Salvador puso ante
La Haya?
Los cancilleres centroamericanos acordamos que las cosas que nos
separen se resuelvan por la vía civilizada y jurídica
que señala el derecho internacional. El Salvador cree que
tiene derecho a un recurso de revisión y nosotros no vamos
a parar el carro de la integración esperando que la Corte
(Internacional) resuelva.
¿Cómo califica el trabajo del tercer dirimente, John
Gates?
Honduras y El Salvador sostuvieron que si no se resolvía
el problema (de demarcación) se acudiría ante este
instituto de la OEA para solicitar el tercer dirimente, quien, en
definitiva, resolvería sobre los problemas de demarcación.
Se hizo el reconocimiento previo en el sector de Tepangüisir
y se encontraron varias diferencias técnicas.
¿Respetarán el criterio del tercer dirimente?
Cumpliendo con la obligación que se tiene con la Corte de
Justicia de la Haya, El Salvador y Honduras reconocieron que el
criterio de John Gates será vinculante, definitivo e inapelable.
Así se garantiza que la demarcación fronteriza terrestre
se hará en el tiempo pactado:ocho meses.
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