Calderón
burló a la PNC
Las investigaciones hechas en 1996 por la
Policía concluyeron que Fernando Javier
había sido asesinado para suplantar a
Calderón
- Jaime
García
- El Diario
de Hoy
Para
burlar a las autoridades, Juan Carlos
Calderón Sandoval cambió su
apariencia semanas después de fingir su
muerte, reveló el ex director de la
Policía, Rodrigo Ávila.
Calderón se tiñó y
alisó el cabello, se puso lentes de
contacto e incluso tomó pastillas para
hacer su piel más clara.
El ahora fugitivo de la ley se
trasladó a Honduras y en raras ocasiones
regresaba a El Salvador utilizando "puntos
ciegos" de la frontera, o se aventuraba
ingresando por la frontera El Poy.
Toda esa información la conocía
en su momento el entonces director de la
Policía Nacional Civil, Rodrigo
Ávila, semanas después de que
fuera encontrado el cadáver carbonizado
en Apopa.
El ahora diputado dijo que, en 1996,
estuvieron a punto de capturar a Calderón
Sandoval en un dispositivo montado en una
frontera con Honduras.
"Pero el tipo logró burlar una
vigilancia porque era muy escurridizo",
afirmó.
Búsqueda
Ávila fue claro en afirmar ayer a El
Diario de Hoy que muchos indicios llevaron a los
investigadores del Grupo Especial de la
División de Investigación Criminal
a concluir que los restos carbonizados
pertenecían a Fernando Javier
Rodríguez, y no a Juan Calderón
Sandoval.
La primera sospecha que los investigadores, y
el mismo Ávila, tuvieron de que esa
muerte no era un asesinato común, fue que
algunos informantes con que cuenta la
Policía revelaron que, semanas antes del
hallazgo del cadáver, Calderón
Sandoval había buscado en el "bajo mundo"
alguien que le pudiera conseguir un
cadáver.
Ávila indicó que los
investigadores comenzaron a dar seguimiento a la
familia y a los amigos de Calderón.
En esos seguimientos escucharon que algunos
comentaban que lo habían visto con
vida.
Los detectives verificaron que algunos
parientes de Calderón Sandoval y su
amante, Claudia Geraldine Castillo,
habían hecho viajes a Honduras.
Se detectaron algunas llamadas que
hacían los parientes a ese
país.
Los antecedentes que tenía
Calderón hicieron dudar de su muerte.
"Él andaba en otras cosas malas y de
repente aparece en la zona que él
operaba, en Apopa, es encontrado un
cadáver y un joven es secuestrado,
nosotros hilamos esos hechos", recalcó el
ex jefe policial.
Funeral diferente
Recordó que durante el funeral de
Calderón Sandoval sucedieron "cosas
extrañas" que fueron detectadas por los
investigadores.
"Cosas extrañas, como un dolor forzado
en el funeral, actos fingidos. Había
serias situaciones que denotaban cosas raras",
dijo Ávila.
La pieza clave en el desembrollo del caso fue
la declaración que hiciera Arturo
López, alias "Tomatada".
Ávila dijo que este sujeto
contó lo ocurrido con Fernando Javier a
una amiga debido a que Calderón se
rehusó a pagarle lo acordado por cometer
el crimen.