Tristeza y
solidaridad mundial
Los gobiernos de decenas de países,
presididos por el estadounidense, rindieron ayer
homenaje a las miles víctimas que se
cobraron, hace exactamente tres meses, los
peores atentados terroristas de la historia de
Estados Unidos
LANDSTUHL,
ALEMANIA
AP.-Con
expresiones de tristeza, solidaridad y
desafío, miles de personas en todo el
mundo recordaron ayer el momento exacto en que
hace tres meses terroristas islámicos
atacaron Estados Unidos.
Más de 70 países que perdieron
ciudadanos suyos en los ataques del 11 de
septiembre respondieron al pedido del presidente
norteamericano George W. Bush y organizaron
ceremonias en honor de los fallecidos, en las
que interpretaron los himnos nacionales como
tributo a las víctimas.
En Landstuhl, Alemania, cuando la banda
militar comenzó a tocar, el
capitán Jason Amerine no podía
escucharla. Sus tímpanos resultaron
dañados la semana pasada, durante los
combates en Afganistán.
El capitán de 30 años de edad
dijo que los atentados del 11 de septiembre
vivirán por siembre en su memoria.
"Nuestros hombres caídos no serán
olvidados'', dijo Amerine en una ceremonia
sencilla.
En Londres, el primer ministro
británico Tony Blair, un aliado cercano
de Estados Unidos en la guerra, presidió
una ceremonia frente su oficina, junto con el
secretario de Estado norteamericano Colin
Powell.
''El pueblo de Japón y yo mismo
estamos unidos al presidente George W. Bush y al
pueblo de Estados Unidos. Nunca olvidaremos la
tragedia del 11 de septiembre'', dijo el primer
ministro japonés Junichiro Koizumi en una
declaración.
El Vaticano observó los tres meses del
ataque con una misa oficiada por el cardenal
norteamericano Edmund Szoka.
El canciller danés, Per Stig Moeller,
habló frente a la embajada estadounidense
en Copenhague. Ofreció el apoyo sostenido
de su país para la guerra encabezada por
Estados Unidos tras los atentados del 11 de
septiembre.
''Este horrible acto fue un ataque contra
toda la humanidad y contra la comunidad
democrática mundial por entero'', dijo
Stig Moeller.
Tributo en Nueva York
Todas las ceremonias coincidieron con una en
la llamada ''zona cero'', donde se levantaba el
Centro de Comercio Mundial en Nueva York, y con
un mensaje de Bush en la Casa Blanca, donde
advirtió que la lucha contra el
terrorismo apenas comenzó.
Líderes cristianos, judíos y
musulmanes oraron en las ruinas del World Trade
Center.
El alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, y
otros funcionarios de la ciudad asistieron a la
ceremonia.
"En esta época de esperanza, te
pedimos, Dios Todopoderoso, que llenes nuestros
corazones con tu luz en los tiempos más
oscuros", dijo el reverendo James Loughran,
director de la Comisión de Asuntos
Ecuménicos e Interreligiosos de la
Arquidiócesis Católica de Nueva
York.
El rabino Joseph Potasnik,
refiriéndose al candelabro Menorah que
celebra la festividad judía Jánuca
y al árbol de Navidad erigido entre las
ruinas, dijo: "Le decimos al mundo que ellos
derribaron nuestras torres, Pero no se
llevarán nuestra tradición. Ellos
derribaron esas estructuras pero no se
llevarán este espíritu".
Se realizaron otras ceremonias al mismo
tiempo, para recordar a las víctimas de
otros dos aviones secuestrados que cayeron en el
Pentágono y Pennsylvania.
América recordó a
víctimas
Gobernantes de América Latina,
miembros de los cuerpos de bomberos y gente
común recordó a las
víctimas de los atentados del 11 de
septiembre en los Estados Unidos.
El presidente mexicano Vicente Fox
señaló ''Queremos en este momento
recordar a las víctimas de esos
atentados...''. Para Fox, no se trató
solo de la destrucción de edificios o la
pérdida de vidas, sino también de
un ''impacto brutal en el crecimiento
económico y del incremento del
desempleo''.
En Chile, la canciller María Soledad
Alvear destacó que los atentados
renovaron el valor de la democracia, la paz, el
respeto a las personas y que ''nada justifica el
terrorismo''.
En Brasilia, el encargado de negocios
norteamericano William Barr dijo que el mundo
recuerda con dolor y amargura esos hechos porque
''no fue solamente un ataque contra Estados
Unidos, sino contra el mundo'',
anotó.