Último
chance
Este día se juegan los partidos de
ida del repechaje europeo con emparejamientos
que incluyen hasta Irán.
- Agencia
EFE
La zona europea de clasificación
mundialista iniciará hoy el último
asalto hacia Corea del Sur y Japón con
los partidos de ida de las repescas,
enfrentamientos entre los que destaca el
Ucrania-Alemania con los germanos en alerta para
evitar el k.o.
Bélgica y República Checa
dirimirán una eliminatoria a priori
equilibrada, entre dos equipos que se han
mostrado irregulares en sus respectivos grupos
clasificatorios.
Los checos, amparados en la gran
campaña europea del Sparta Praga y en las
estrellas que juegan en el extranjero, pretenden
encarrilar el pase en el estadio Rey Balduino y
sentenciar en Praga con el objeto de estrenarse
en un Mundial bajo la actual denominación
del país.
Eslovenia pretende lo mismo, meterse en su
primera fase final mundialista, aunque primero
jugará en Liubliana ante la
selección rumana de Gheorghe Hagi.
Srecko Katanec no podrá contar en esta
eliminatoria con su principal estrella, Zlatko
Zahovic, quien sufre unos problemas abdominales,
toda una ventaja para un conjunto rumano, dada
la mágica zurda que posee el jugador del
Benfica luso y el efecto positivo que produce
sobre sus compañeros.
Austria y Turquía dirimirán una
eliminatoria en la que los otomanos parten como
favoritos por jugar la vuelta en casa y por la
evolución experimentada en los
últimos años, ya que incluso
llegaron a ser el equipo revelación de la
Eurocopa 2000.
El croata Otto Baric volverá a confiar
en los hombres que salieron airosos en el
partido clave de Tel Aviv contra Israel, en el
que lograron un milagroso empate a uno con un
tanto al final de falta directa de su estrella,
Andreas Herzog, y prescindirá de los
jugadores que no quisieron viajar a la capital
israelí por motivos de seguridad.
Baric ha asegurado que está muy
contento del rendimiento en dicho encuentro y
que sus pupilos están preparados para
esta dura prueba, aunque se ha puesto la piel de
cordero y ha asegurado que Turquía tiene
un equipo más potente.
El cuadro de Senol Gunes llega a Viena
consciente de que debe hacer valer su
presión en la medular y aprovechar las
ocasiones con su peligrosa delantera que lidera
Hakan Sukur. Turquía no está en
una fase final desde Suiza'54.
El arrimado
El último enfrentamiento pondrá
en liza a Irlanda y al tercer equipo de la zona
asiática, Irán, que accedió
a esta repesca tras superar a Emiratos Arabes
Unidos.
Mick McCarthy, entrenador irlandés,
podrá contar con el 'jefe', Roy Keane,
quien estuvo en duda por una lesión en
una rodilla. La participación del
capitán irlandés y del Manchester
United se antoja clave para un equipo que
pretende volver a un Mundial tras fallar al
anterior, pero sabe que para ello debe salir de
la ida en Lansdowne Road con un buen marcador,
ya que en la vuelta, en Teherán, lo puede
pasar mal si no lo consigue.
McCarthy ha elogiado a Irán. "Son
buenos, tienen un equipo ofensivo y se organizan
bien. Tratarán de no conceder muchos
goles y lograr al menos uno", ha indicado sobre
el conjunto del croata Miroslav Blazevic, quien
llevó a la selección de su
país a las semifinales en Francia'98.
Blazevic ha concienciado a sus hombres de que
será un partido muy físico por el
empuje de los irlandeses y que será
importante que, guiados por Karim Bagheri,
muevan con orden el esférico, se esmeren
en las labores defensivas y acierten cuando
tengan opciones, sobre todo con una de sus
figuras, Ali Daei, del Hertha Berlín.
"En un partido como este puede ocurrir de
todo y no puedo hacer predicciones. Por ejemplo,
si perdemos 4-2, tendríamos alguna
opción en la vuelta", ha señalado
el técnico de Irán.