Buena
intención
Es loable que una Comisión avalada
por las máximas autoridades deportivas
del país se diera a la tarea de escoger a
las más representativas personalidades
del deporte nacional en el último siglo,
más aún cuando en nuestras tierras
siempre ha existido un divorcio entre el deporte
y la historia.
Designar
a un grupo de personas para que investigara y
premiara a los mejores atletas de nuestras
tierras estaba llamado a ser un esfuerzo para
superar la deuda que la historia nacional ha
venido arrastrando con respecto a sus glorias
deportivas.
Por eso, resultó ser una sorpresa
descubrir, entre los nombres de los atletas y
selecciones galardonados con la
distinción de "Deportistas del Milenio",
que la mayoría pertenecen a la segunda
mitad del Siglo XX.
¿Esto significa que entre 1901 y 1950 no
hubo deportistas o grandes logros? No lo
creemos, el esfuerzo de la primera
selección de voleibol ganadora del bronce
en los II Juegos Deportivos Centroamericanos en
Cuba o la distinción del "deportista
integral del año" que se entregaba en la
década de los '20 y '30 son una prueba
que las raíces de nuestro deporte se
encuentran más allá de 1950, donde
brillaban atletas como los primos Guillermo y
Miguel Angel Bulnes, y conjuntos deportivos como
el Hércules, el Ajax o el
Marathón.
La existencia del Club Ciclovelopédico
"La Concordia", en el occidente del país
desde 1896, o un José Alcaine ganando el
tercer lugar en los 100 metros planos para la
fiestas del Centenario de la Independencia en
ciudad de Guatemala en 1921, la primera medalla
internacional de El Salvador, no fueron
estudiados a profundidad para ser considerados
entre las propuestas.
Huecos por llenar
Aún cuando compartimos la gran
mayoría de nombres estampados en la
resolución de la Comisión, si
resentimos que en algunos casos una misma rama
deportiva se haya galardonado a un individuo y
un equipo o a un hombre y una mujer,
parámetros que no fueron aplicados de
manera uniforme en el resto de disciplinas.
De igual forma es duro que en el listado no
figuren otras deportes como el béisbol,
una modalidad con amplia tradición. Con
esto se le restó importancia a
selecciones completas, como la ganadora de la
presea de oro en los IV Juegos Deportivos
Centroamericanos de Honduras 1990, o a jugadores
en particular, como Saturnino Bengoa o Ricardo
"la Tituya" Renderos, fallecido
recientemente.
Tae kwon do, karate do, lucha deportiva,
aviación, voleibol, balonmano,
fútbol femenino y otros quedaron fuera de
la consideración y dictamen de la
Comisión trasladando el mensaje subjetivo
de que no tuvieron o tienen grandes atletas
representativos.
Es un hecho que la Comisión Milenio,
como se denominó, se enfrentó a la
falta de una memoria histórica dentro de
las federaciones deportivas, el Instituto
Nacional de los Deportes (INDES) y del
Comité Olímpico de El Salvador
(COES).
Sin embargo al obtener el cargo 'ad honorem',
los integrantes de este grupo también
obtuvieron la gran responsabilidad de brindarle
a la población salvadoreña los
simbolos de su quehacer deportivo de todos los
tiempos. Una misión harto compleja y
aún incompleta que las federaciones y los
organismos dedicados al deporte tiene la
obligación de cumplir.
Rodrigo Baires Q. y Carlos Cañas
Dinarte