LA CASA BLANCA
26 de octubre de
2001
PALABRAS DEL PRESIDENTE EN LA FIRMA DE LA
LEY PATRIOTICA CONTRA EL TERRORISMO
EL PRESIDENTE: Buenos días y
bienvenidos a la Casa Blanca. Hoy, damos un paso
esencial en derrotar el terrorismo, a la vez que
protegemos los derechos constitucionales de
todos los norteamericanos. Con mi firma, esta
ley les dará a los funcionarios de
inteligencia y aplicación de la ley
nuevas e importantes herramientas para combatir
un peligro presente.
Felicito a la Cámara y el Senado por
la ardua labor que le han dedicado a esta
legislación. Los miembros del Congreso y
su personal invirtieron largas noches y fines de
semana para lograr que este proyecto de ley
importante llegara a mi despacho. Agradezco sus
esfuerzos, y su bipartidismo, al aprobar esta
nueva legislación.
Quiero agradecer al vicepresidente y a su
personal por trabajar arduamente para asegurar
la aprobación de esta ley. Quiero
agradecer al secretario de Estado y al
secretario de Hacienda por estar aquí
presentes, ambos desempeñan y dirigen
partes importantes de nuestra guerra contra el
terrorismo. Quiero agradecer al secretario de
Justicia John Ashcroft el mucho tiempo que
dedicó en el Congreso a lograr una
legislación equilibrada. Quiero agradecer
al director del FBI y al director de la CIA por
desempeñar una parte
increíblemente importante en los dos
frentes de guerra -- en el extranjero y
aquí en el país.
Quiero agradecer al gobernador Tom Ridge por
su liderazgo. Quiero agradecer a los miembros
del Congreso que están aquí
presentes, los líderes de este
impresionante esfuerzo. El senador Hatch, el
senador Leahy, el senador Sarbanes, el senador
Graham y el senador Reid.
Quiero agradecer también a los
representantes Porter Goss, LaFalce, Oxley y
Sesenbrenner por su ardua labor. Y dar la
bienvenida a los hombres y mujeres encargados de
la aplicación de la ley que están
hoy aquí en la Casa Blanca con
nosotros.
Los cambios, vigentes a partir de hoy,
ayudarán a combatir una amenaza como
ninguna otra que nuestra nación haya
enfrentado jamás. Hemos visto al enemigo,
y el asesinato de miles de personas inocentes
que no lo esperaban. No reconoce barreras
morales. No tiene conciencia. No se puede
razonar con los terroristas. Vean los ataques
recientes por medio de nuestro Servicio
Postal.
Nuestro país agradece la
valentía que el Servicio Postal ha
demostrado durante estos tiempos
difíciles. Sentimos la muerte de Thomas
Morris y Joseph Curseen, empleados postales que
cayeron en el cumplimiento del deber. Y nuestras
plegarias van a sus seres queridos.
Quiero asegurar a los empleados postales que
nuestro gobierno somete a prueba más de
200 instalaciones postales en toda la zona del
este del país que pueden haber sido
afectadas. Y procederemos con rapidez a tratar y
proteger a los trabajadores donde se encuentren
casos positivos de exposición.
Pero una cosa es segura: se debe perseguir a
estos terroristas, derrotarlos y llevarlos ante
la justicia. (Aplauso) Y ese es el
propósito de esta legislación.
Desde el 11 de septiembre los hombres y mujeres
de las agencias de aplicación de la ley
han persistido en su respuesta a las amenazas
nuevas e inesperadas.
Hemos visto los horrores que los terroristas
pueden infligir. Tal vez nunca sepamos los
horrores de los que nuestro país se
libró gracias a la diligente y
determinada tarea de nuestras fuerzas de
policía, de los agentes del FBI, la ATF,
los alguaciles federales, los agentes de Aduana,
el Servicio Secreto, los profesionales de los
servicios inteligencia y los agentes locales
encargados de hacer cumplir la ley, en las
situaciones más exigentes. Ellos sirven
al país con excelencia, y con frecuencia
con valentía.
Merecen nuestro respaldo pleno y todos los
medios de ayuda que podamos darles. Enfrentamos
a terroristas que operan con tecnología y
métodos altamente refinados, algunos de
los cuales ni siquiera estaban disponibles
cuando se aprobaron nuestras leyes actuales. El
proyecto de ley que se ha presentado tiene en
cuenta las nuevas realidades y peligros que
plantean los terroristas modernos.
Permitirá a los agentes encargados de
aplicar la ley identificar, desmantelar,
desbaratar y castigar a los terroristas antes
que ataquen.
Por ejemplo, esta legislación concede
a los oficiales encargados de aplicar la ley
mejores herramientas para acabar con la
falsificación financiera, el contrabando
y el lavado de dinero. Segundo, permite a las
operaciones de inteligencia y a las operaciones
policiales la posibilidad de operar no a lo
largo de rutas separadas, sino compartiendo
información vital que es tan necesaria
para desmantelar un ataque terrorista antes que
ocurra.
A partir de hoy cambiamos las leyes que
gobiernan cómo se comparte la
información. Y algo que también
tiene importancia, modificamos la cultura de
nuestras diversas agencias que combaten el
terrorismo. Contrarrestar e investigar la
actividad terrorista es la prioridad
número para las agencias de
aplicación y los servicios de
inteligencia.
La vigilancia de las comunicaciones es otra
herramienta esencial para perseguir y frenar a
los terroristas. Las leyes vigentes fueron
redactadas en la era de los teléfonos de
disco. Esta nueva ley que firmo hoy
permitirá la vigilancia de todas las
comunicaciones utilizadas por los terroristas,
incluyendo el correo electrónico, la
Internet y los teléfonos celulares.
A partir de hoy estaremos mejor capacitados
para enfrentar los desafíos
tecnológicos planteados por esta
proliferación de la tecnología de
las comunicaciones. Las investigaciones con
frecuencia se retrasan por los límites
que tienen las órdenes de cateo
federales.
Las agencias encargadas de aplicar la ley
deben conseguir una nueva orden en cada nuevo
distrito donde investigan, incluso cuando buscan
al mismo sospechoso. De acuerdo con esta nueva
ley, las órdenes de cateo serán
válidas en todos los distritos y en todos
los estados. Y finalmente, la nueva ley aumenta
mucho los castigos que caerán sobre los
terroristas o cualquiera que los ayude.
Los estatutos vigentes tratan con más
severidad a los traficantes de drogas
ilícitas que a los terroristas. Eso
cambia hoy. Estamos aplicando castigos nuevos y
más severos a la posesión de
armamento biológico. Estamos facilitando
decomisar los bienes de los grupos e individuos
involucrados en el terrorismo. El gobierno
tendrá facultades más amplias para
deportar a los terroristas conocidos y sus
partidarios. El plazo de prescripción de
los actos de terrorismo será ampliado,
así como las sentencias de cárcel
para los terroristas.
Este proyecto de ley fue cuidadosamente
diseñado y considerado. Dirigido por
miembros del Congreso en esta etapa, y por
aquellos que están sentados entre el
público, fue elaborado con pericia y
cuidado, determinación y espíritu
bipartidista, por lo que toda la nación
está agradecida. Esta ley tuvo un
abrumador... un abrumador respaldo en el
Congreso, dado que mantiene y respeta las
libertades civiles garantizadas por nuestra
Constitución.
Esta legislación es esencial no
solamente para perseguir y castigar a los
terroristas, sino también para evitar
más atrocidades a manos de los malvados.
Este gobierno hará cumplir esta ley con
toda la urgencia de una nación en guerra.
La ramas elegidas de nuestro gobierno y ambos
partidos políticos están unidos en
su determinación de combatir, frenar y
castigar a aquellos que quieran hacerle
daño al pueblo norteamericano.
Es para mí un honor promulgar la Ley
Patriótica USA de 2001.
(Distribuido por la Oficina de Programas de
Información Internacional del
Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio
en la Web: http://usinfo.state.gov/espanol/