Martes 30 de octubre 2001



LA CASA BLANCA

26 de octubre de 2001

PALABRAS DEL PRESIDENTE EN LA FIRMA DE LA LEY PATRIOTICA CONTRA EL TERRORISMO

EL PRESIDENTE: Buenos días y bienvenidos a la Casa Blanca. Hoy, damos un paso esencial en derrotar el terrorismo, a la vez que protegemos los derechos constitucionales de todos los norteamericanos. Con mi firma, esta ley les dará a los funcionarios de inteligencia y aplicación de la ley nuevas e importantes herramientas para combatir un peligro presente.

Felicito a la Cámara y el Senado por la ardua labor que le han dedicado a esta legislación. Los miembros del Congreso y su personal invirtieron largas noches y fines de semana para lograr que este proyecto de ley importante llegara a mi despacho. Agradezco sus esfuerzos, y su bipartidismo, al aprobar esta nueva legislación.

Quiero agradecer al vicepresidente y a su personal por trabajar arduamente para asegurar la aprobación de esta ley. Quiero agradecer al secretario de Estado y al secretario de Hacienda por estar aquí presentes, ambos desempeñan y dirigen partes importantes de nuestra guerra contra el terrorismo. Quiero agradecer al secretario de Justicia John Ashcroft el mucho tiempo que dedicó en el Congreso a lograr una legislación equilibrada. Quiero agradecer al director del FBI y al director de la CIA por desempeñar una parte increíblemente importante en los dos frentes de guerra -- en el extranjero y aquí en el país.

Quiero agradecer al gobernador Tom Ridge por su liderazgo. Quiero agradecer a los miembros del Congreso que están aquí presentes, los líderes de este impresionante esfuerzo. El senador Hatch, el senador Leahy, el senador Sarbanes, el senador Graham y el senador Reid.

Quiero agradecer también a los representantes Porter Goss, LaFalce, Oxley y Sesenbrenner por su ardua labor. Y dar la bienvenida a los hombres y mujeres encargados de la aplicación de la ley que están hoy aquí en la Casa Blanca con nosotros.

Los cambios, vigentes a partir de hoy, ayudarán a combatir una amenaza como ninguna otra que nuestra nación haya enfrentado jamás. Hemos visto al enemigo, y el asesinato de miles de personas inocentes que no lo esperaban. No reconoce barreras morales. No tiene conciencia. No se puede razonar con los terroristas. Vean los ataques recientes por medio de nuestro Servicio Postal.

Nuestro país agradece la valentía que el Servicio Postal ha demostrado durante estos tiempos difíciles. Sentimos la muerte de Thomas Morris y Joseph Curseen, empleados postales que cayeron en el cumplimiento del deber. Y nuestras plegarias van a sus seres queridos.

Quiero asegurar a los empleados postales que nuestro gobierno somete a prueba más de 200 instalaciones postales en toda la zona del este del país que pueden haber sido afectadas. Y procederemos con rapidez a tratar y proteger a los trabajadores donde se encuentren casos positivos de exposición.

Pero una cosa es segura: se debe perseguir a estos terroristas, derrotarlos y llevarlos ante la justicia. (Aplauso) Y ese es el propósito de esta legislación. Desde el 11 de septiembre los hombres y mujeres de las agencias de aplicación de la ley han persistido en su respuesta a las amenazas nuevas e inesperadas.

Hemos visto los horrores que los terroristas pueden infligir. Tal vez nunca sepamos los horrores de los que nuestro país se libró gracias a la diligente y determinada tarea de nuestras fuerzas de policía, de los agentes del FBI, la ATF, los alguaciles federales, los agentes de Aduana, el Servicio Secreto, los profesionales de los servicios inteligencia y los agentes locales encargados de hacer cumplir la ley, en las situaciones más exigentes. Ellos sirven al país con excelencia, y con frecuencia con valentía.

Merecen nuestro respaldo pleno y todos los medios de ayuda que podamos darles. Enfrentamos a terroristas que operan con tecnología y métodos altamente refinados, algunos de los cuales ni siquiera estaban disponibles cuando se aprobaron nuestras leyes actuales. El proyecto de ley que se ha presentado tiene en cuenta las nuevas realidades y peligros que plantean los terroristas modernos. Permitirá a los agentes encargados de aplicar la ley identificar, desmantelar, desbaratar y castigar a los terroristas antes que ataquen.

Por ejemplo, esta legislación concede a los oficiales encargados de aplicar la ley mejores herramientas para acabar con la falsificación financiera, el contrabando y el lavado de dinero. Segundo, permite a las operaciones de inteligencia y a las operaciones policiales la posibilidad de operar no a lo largo de rutas separadas, sino compartiendo información vital que es tan necesaria para desmantelar un ataque terrorista antes que ocurra.

A partir de hoy cambiamos las leyes que gobiernan cómo se comparte la información. Y algo que también tiene importancia, modificamos la cultura de nuestras diversas agencias que combaten el terrorismo. Contrarrestar e investigar la actividad terrorista es la prioridad número para las agencias de aplicación y los servicios de inteligencia.

La vigilancia de las comunicaciones es otra herramienta esencial para perseguir y frenar a los terroristas. Las leyes vigentes fueron redactadas en la era de los teléfonos de disco. Esta nueva ley que firmo hoy permitirá la vigilancia de todas las comunicaciones utilizadas por los terroristas, incluyendo el correo electrónico, la Internet y los teléfonos celulares.

A partir de hoy estaremos mejor capacitados para enfrentar los desafíos tecnológicos planteados por esta proliferación de la tecnología de las comunicaciones. Las investigaciones con frecuencia se retrasan por los límites que tienen las órdenes de cateo federales.

Las agencias encargadas de aplicar la ley deben conseguir una nueva orden en cada nuevo distrito donde investigan, incluso cuando buscan al mismo sospechoso. De acuerdo con esta nueva ley, las órdenes de cateo serán válidas en todos los distritos y en todos los estados. Y finalmente, la nueva ley aumenta mucho los castigos que caerán sobre los terroristas o cualquiera que los ayude.

Los estatutos vigentes tratan con más severidad a los traficantes de drogas ilícitas que a los terroristas. Eso cambia hoy. Estamos aplicando castigos nuevos y más severos a la posesión de armamento biológico. Estamos facilitando decomisar los bienes de los grupos e individuos involucrados en el terrorismo. El gobierno tendrá facultades más amplias para deportar a los terroristas conocidos y sus partidarios. El plazo de prescripción de los actos de terrorismo será ampliado, así como las sentencias de cárcel para los terroristas.

Este proyecto de ley fue cuidadosamente diseñado y considerado. Dirigido por miembros del Congreso en esta etapa, y por aquellos que están sentados entre el público, fue elaborado con pericia y cuidado, determinación y espíritu bipartidista, por lo que toda la nación está agradecida. Esta ley tuvo un abrumador... un abrumador respaldo en el Congreso, dado que mantiene y respeta las libertades civiles garantizadas por nuestra Constitución.

Esta legislación es esencial no solamente para perseguir y castigar a los terroristas, sino también para evitar más atrocidades a manos de los malvados. Este gobierno hará cumplir esta ley con toda la urgencia de una nación en guerra. La ramas elegidas de nuestro gobierno y ambos partidos políticos están unidos en su determinación de combatir, frenar y castigar a aquellos que quieran hacerle daño al pueblo norteamericano.

Es para mí un honor promulgar la Ley Patriótica USA de 2001.

(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://usinfo.state.gov/espanol/


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