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Viaje presidente Bush a América Latina se concentrará en comercio y desarrollo

El presidente Bush aguarda con mucho interés su viaje del 22 al 24 de marzo a México, Perú y El Salvador, y considera la visita parte de su "compromiso de darle prioridad a las relaciones de Estados Unidos" con las naciones del Hemisferio Occidental, dijeron dos altos funcionarios de la Casa Blanca.

El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Los dos funcionarios, al informar a los reporteros el 15 de marzo, bosquejaron el calendario y la agenda que se anticipa observará el presidente en el viaje de tres días. Explicaron que el presidente viajará primero a México, donde tiene programado hablar en la conferencia internacional sobre Financiamiento del Desarrollo que tiene lugar en la ciudad de Monterrey; luego acompañará al presidente de México Vicente Fox en una serie de "reuniones significativas" para explorar una amplia gama de intereses comunes.

A continuación Bush viajará a Perú, donde se reunirá con el presidente Alejandro Toledo y con líderes de otros países andinos elegibles para recibir los beneficios de acceso al mercado de Estados Unidos que concede la Ley de Preferencia Comercial Andina (ATPA). Bush ha urgido al Congreso a renovar la ATPA para ayudar a esos países a aumentar sus exportaciones a Estados Unidos y darles a los agricultores andinos una alternativa confiable al cultivo de la coca, con lo que se reduciría la corriente de drogas ilegales a través de las fronteras de Estados Unidos.

El último país en el itinerario de Bush es El Salvador, donde intervendrá en discusiones bilaterales con el presidente salvadoreño Francisco Flores y se reunirá también como líderes de otras naciones centroamericanas.

Durante su visita a América Latina, el presidente se concentrará en "los retos del desarrollo económico en todo el mundo", dijo uno de los funcionarios, quien agregó que a Bush le interesa particularmente este tema porque considera que la eliminación de la pobreza es "no sólo una prioridad, sino un imperativo moral".

En su reunión con los líderes regionales, el presidente espera llegar a "un nuevo pacto de desarrollo que se concentraría más en los resultados que en los insumos", dijo el funcionario. Bush cree con firmeza que el comercio y la inversión son esenciales para el desarrollo, hizo notar el funcinario, y por esta razón la Casa Blanca cabildeará en el Congreso para "luchar por la expansión del ATPA y la autoridad de promoción comercial, que es esencial para todo" lo que el presidente quiere lograr. "Estados Unidos importa cada año 450.000 millones de dólares del mundo en desarrollo", dijo el funcionario. Y a la administración Bush le gustaría ver que esa cifra aumentara, y es casi seguro que aumentará si los países adoptan regímenes económicos sólidos, observó. El presidente ha declarado repetidamente que el crecimiento económico constante depende de la aplicación de políticas comerciales liberalizadas, que es "la forma en que se atrae más comercio y más capital de inversión.

Aún más, "hay muy buenos datos" en apoyo de ese argumento, añadió. La filosofía del presidente consiste en que las reformas económicas y el crecimiento que estimulan conducen mejor a la prosperidad a largo plazo que la ayuda exterior por sí sola, y que las dos deben actuar juntas para adelantar las metas de crecimiento de un país. Dado que "cada dólar de ayuda atrae dos dólares de capital (de inversión)", es importante "no perpetuar malas políticas" que pueden "literalmente empujar fuera" los intentos de establecer un sistema innovador orientado por el mercado, agregó.

Como incentivo para que los gobiernos regionales emprendan reformas económicas, el presidente revelará, mientras esté en América Latina, una nueva iniciativa llamada la "Cuenta del Reto del Milenio", confirmó la Casa Blanca. "Estas nuevas cuentas se establecerán para recompensar a los países que practiquen buen ejercicio del gobierno" demostrando un compromiso con "el imperio de la ley, las medidas contra la corrupción, los derechos humanos, etcétera", dijo el funcionario, "y eso alimentará el capital humano al invertir en educación y cuidado de la salud, y promoverá la libertad económica mediante la liberalización comercial". La educación, añadió, "es algo que apasiona al presidente Bush".

La cuenta "se ha diseñado exclusivamente para recompensar a los países que adopten tales políticas", reiteró. "Anualmente damos 10.000 millones de dólares en ayuda (exterior) oficial. Esos 10.000 millones seguirán fluyendo", y la nueva cuenta funcionará como un complemento de la ayuda estadounidense que ya existe.

"La idea es desatar la competencia entre los países para instalar las políticas y programas correctas", explicó. Mencionó "el comercio y la inversión, el desarrollo agrícola, la educación, el cuidado de la salud, la tecnología de la información y el buen ejercicio del gobierno" como componentes esenciales del crecimiento económico sostenido.

Además de iniciar la Cuenta del Reto del Milenio, el presidente examinará "las iniciativas de creación de capacidad en las que podemos participar", continuó diciendo el funcionario. Estados Unidos, señaló, ayuda a muchos países a entrar en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y ayuda a otros prepararse para un ingreso final en la OMC, en tanto que establece centros de adiestramiento de maestros en varios lugares. La nueva cuenta del milenio financiará varios proyectos de esta naturaleza, predijo el funcionario.

Indicó que la administración Bush tiene también algunas ideas acerca de la reducción de la deuda del Tercer Mundo. "Pensamos que el 50 por ciento de los fondos otorgados por el Banco Mundial deberían ser donaciones, no préstamos, para que los países en desarrollo no acumulen más deudas". "Un aumento de las donaciones del Banco Mundial es esencial" para eliminar la pobreza. El presidente aboga por "vincular el apoyo con el desempeño", como medio de estimular las reformas económicas y políticas que más se necesitan, "y pensamos también que los bancos de desarrollo deberían prestarle más atención al sector privado", dijo el funcionario. Recalcó que el concepto de otorgarles a los países en desarrollo "contribuciones basadas en el desempeño", de parte del Banco Mundial e instituciones similares, está de acuerdo con la idea de Bush de proveer incentivos al buen ejercicio del gobierno y el comercio
liberalizado.

El otro funcionario de la Casa Blanca se mostró de acuerdo con su colega, e hizo notar que el viaje del presidente a América Latina "se concentra en países que tienen un historial respetable en términos de seguir" política sólidas. Esas políticas, agregó, incluyen la promoción de la democracia y la aplicación de reformas económicas "que crean empleos, lo cual, por supuesto, alimenta el crecimiento económico".

En México, "el presidente Fox ha abierto una nueva era de desarrollo" al recalcar la transparencia y la apertura del proceso político de su país, declaró. Y "hace dos años, la gente se hubiera desesperado" por la situación de Perú, "pero, desde entonces, los peruanos han trabajado con mucho afán para iniciar reformas", dijo.

En el mismo sentido, "El Salvador se ha convertido en un líder asombrosamente exitoso en América Central", observó el segundo funcionario. "Allí prospera a la democracia. A pesar de los desastres naturales, tales como inundaciones y terremotos, El Salvador ha seguido adelante". En resumen, los tres países que Bush debe visitar "todos ellos muestran diferentes aspectos" de lo que Estados Unidos espera cumplir mediante la Cuenta del Reto del Milenio, declaró.

Con respecto a los esfuerzos regionales antinarcóticos, el
presidente reconoce que es necesario "proveer fuentes de empleoalternativo" a los agricultores andinos que han recurrido al cultivo de la coca como medio de alimentar a sus familias, afirmó. Estados Unidos se da perfecta cuenta de que el conflicto de las drogas ilícitas se debe tanto a la demanda nacional como a la oferta extranjera, y "el presidente Bush aprovecha toda oportunidad para señalar que tenemos un problema de consumo de drogas en el país", dijo.

Aun cuando Estados Unidos ha tenido que dedicar mucho tiempo y atención a combatir el terrorismo después de los ataques terroristas del 11 de septiembre contra Nueva York y Washington, la administración Bush observa detenidamente los asuntos del Hemisferio Occidental, dijo el primer funcionario. "Logramos un triunfo interamericano" dijo, "cuando el presidente Bush fue el primer presidente de Estados Unidos que, mientras estaba en el cargo, se reunió con el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, y el primer presidente de Estados Unidos, también mientras ocupaba el cargo, que habló en el Banco Interamericano de Desarrollo, y el primer presidente de Estados Unidos, en la misma situación, que planea una visita a Perú".

Subrayó además que el presidente está decidido a mantener vínculos estrechos entre Estados Unidos y sus vecinos más próximos. "América Central es una región muy dinámica, que despierta mucho entusiasmo", dijo el segundo funcionario. Ofrece ahora un entorno más prometedor y progresista que hace "10 ó 15 años, porque no hay guerra (civil)", comentó. El fin de los conflictos armados que habían asolado la región en las décadas de los ochenta y los noventa "representa un gran acontecimiento, y eso es muy importante" dijo. "Ahora mismo, América Central se concentra en mejorar sus instituciones, en lo que debe hacer para competir" en una economía mundial, "y se prepara a entrar en un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos", indicó.

"Esto habría sido inconcebible hace 10 años. Si bien la región todavía es relativamente pobre, hay éxitos en muchos lugares". "Cuando hablamos de acuerdos de libre comercio, queremos decir aquéllos verdaderamente abarcadores", agregó el primer funcionario. El presidente dijo que buscará políticas que creen comercio, no políticas que lo trastornen "eso abarca una gama completa de nuestras relaciones comerciales" en América Latina. "Estos no son sólo acuerdos de aranceles; abordarán la reducción de barreras e impuestos, acceso a mercados y un entorno cada vez más favorable para los negocios, protección de derechos de
propiedad intelectual y demás".

La administración Bush prevé "negociar una transición al comercio libre, al liberalizar uno sector tras el otro" en las economías de la región, dijo. "Y Estados Unidos buscará el libre comercio en tres niveles: mediante la OMC, con negociaciones multilaterales; mediante un sistema regional de comercio libre, como el propuesto acuerdo centroamericano de libre comercio; y mediante acuerdos bilaterales, como el que procuramos con Chile" y es paralelo al Acuerdo de Libre Comercio entre México, Canadá y Estados Unidos.

"La agenda de Estados Unidos con respecto a México es amplia", dijo el segundo funcionario. "ha habido regularmente acción recíproca entre México y Estados Unidos en una variedad de terrenos", como lo demostró la visita reciente que hizo a México el director de Seguridad del Territorio Nacional Tom Ridge, para considerar con las autoridades mexicanas las iniciativas de seguridad en la frontera.

Más aún, "el comercio diario entre México y Estados Unidos es de aproximadamente 700 millones de dólares", estimó el funcionario. "México es el segundo socio comercial en importancia de Estados Unidos". En vista de la cooperación extensa de los dos países en asuntos como el comercio, la inmigración, la aplicación de la ley y el antiterrorismo, "la infraestructura de la frontera entre Estados Unidos y México necesita modernizarse y hacerse más eficiente y segura", dijo.

"En un mundo posterior al 11 de septiembre, esto es un gran reto", admitió el primer funcionario. "La seguridad y el comercio son dos prioridades principales en la administración de la frontera entre Estados Unidos y México. Todos tenemos enorme interés en facilitar el comercio legítimo donde podamos". El funcionario describió el diálogo actual entre Bush y Fox como "asombrosamente productivo", testimonio de la amistad personal entre los dos líderes y reflejo de los intereses comunes de sus países.

"La relación entre Estados Unidos y México es de importancia enorme", dijo. Les recordó también a los reporteros la "repetida expresión del presidente Bush" de que México y Estados Unidos "están unidos por lazos de cultura, afinidad y comercio", al indicar que Bush apoya "la visión, la agenda y la administración económica" del presidente mexicano.

Considerándolo todo, concluyó el funcionario, "el presidente Bush espera un viaje muy interesante" a América Latina.

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