|
Una estrella nata
Ronaldo lleva a Brasil (1-0) a una final inédita contra
Alemania en un partido en el que los turcos fueron un dignísimo
rival
Agencia EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
 |
| Ronaldo el delantero brasileño celebra
el gol que pone a Brasil en su tercera final consecutiva.Foto
AP |
La estrella del brasileño Ronaldo Nazario de Lima volvió
a brillar contra Turquía y el fenómeno
logró el gol que clasificó a Brasil para la final
del Mundial 2002 y que le sitúa al frente de la lista de
máximos artilleros.
Ronaldo ya marcó el gol que abría el camino de la
victoria en el partido de la primera fase contra la selección
turca (2-1) y, ayer, repitió con otro bello tanto, al 49,
tras rematar en carrera una jugada personal en la que recordó
al delantero que parecía destinado a marcar una época.
El gol de Ronaldo vale una final, que disputará la selección
brasileña, el próximo domingo, contra Alemania en
Yokohama (Japón), y aúpa al atacante del Inter de
Milán al primer puesto de la tabla de máximos artilleros,
con 6 tantos.
Ronaldo parece dispuesto a demostrar que son historia los últimos
cuatro años, casi desde que la verdeamarelha
perdió en París ante Francia la final de la Copa del
Mundo, en los que vivió un calvario de lesiones.
Dos operaciones en las maltrechas rodillas y alrededor de dos años
seguidos en el dique seco no han apagado la sed de triunfo de este
delantero nacido en Río de Janeiro hace 25 años.
Ronaldo comenzó su carrera a los 13 años en los infantiles
del Flamengo, desde donde pasó al Sao Cristovao. El Cruceiro
se fijó en él y con apenas 16 años pasó
a ser profesional. Su ascensión fue fulgurante, campeón
de Brasil, de la Copa Libertadores y la Supercopa Suramericana.
Carlos Alberto Parreira le convocó con la selección
absoluta a los 17 años, el tercero más joven en la
historia del equipo nacional por detrás de Pelé y
Edu. Aunque no jugó ningún Ronaldinho
formó parte del equipo que se proclamó campeón
del mundo en Estados Unidos 94.
Desembarcó ese año en Europa en el PSV Eindhoven,
donde permaneció dos temporadas, hasta que el Barcelona se
hizo con sus servicios por la cantidad entonces récord de
$ 25 millones de dólares.
Pese a proclamarse máximo goleador de la Liga española,
encandilar a la afición azulgrana y ser nombrado mejor jugador
del año, Ronaldo decidió marcharse al Inter de Milán
italiano la siguiente campaña.
Como preludio al Mundial de Francia, Ronaldo había ganado
con el Inter la Copa de la UEFA y acudía a la cita mundialista
como el mejor jugador del planeta.
Sin embargo, Brasil se topó en la final con una pletórica
selección francesa, en un partido que había estado
precedido por la polémica cuando su compañero Roberto
Carlos comentó que había tenido un ataque epiléptico
la víspera del gran partido por el título.
Cuatro años después Ronaldo vuelve a sonreír,
ya es el máximo goleador y cuenta con otra oportunidad para
coronarse campeón del mundo, el próximo domingo, frente
a Alemania.
INDICE
DE NOTICIAS
|