| |
Los
eternos invitados
Alemania
y Brasil, dos selecciones acostumbradas ha llegar a las últimas
instancias de los Mundiales, vuelven a las semifinales
Agencia DPA
Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
|
|
| Jugadores de Alemania entrenandose para
el juego contra la selección anfitriona Corea del Sur.
Foto: AP |
Antes de comenzar el Mundial de fútbol Corea Japón
2002 el favoritismo estaba monopolizado por Francia y Argentina,
aunque los expertos se cuidaban en dejarle un lugar a Brasil y Alemania
pese a las precarias condiciones en que llegaban.
Ahora, con el Mundial expirando, brasileños y alemanes siguen
en la batalla por un título más y ya están
por décima vez cada uno entre los cuatro mejores, mientras
franceses y argentinos los ven por televisión.
De esos dos equipos siempre hay que desconfiar. Son unos antes
del Mundial, pero después se transforman, y ganan como sea,
pero ganan, comentaba ayer un periodista español en
Yokohama respecto a los dos equipos, que suman siete títulos
entre sí.
Brasil tuvo grandes dificultades para clasificarse al Mundial por
la zona sudamericana, que antes dominaba a su antojo. Incluso quedó
atrás de equipos con menores pergaminos, como Ecuador y Paraguay.
Alemania también tuvo que esperar hasta último momento
y en el camino tuvo el horror de padecer un 5-1 en casa propia contra
Inglaterra.
El camino teutón
Pero ya en el Mundial, las historias de unos y otros entraron a
tallar. Brasil se ha reencontrado de a poco con su fútbol,
mientras Alemania no gusta pero avanza, y ahora se les tiene a ambas
como las grandes favoritas para disputar la final.
El fútbol es un deporte jugado por once hombres contra
otros once, en el que al final del partido siempre ganan los alemanes,
definió en su día el inglés Gary Lineker, una
frase que ha hecho carrera para resumir algo que se puede sustentar
con números.
A nadie parece gustarle el equipo germano, ni siquiera a su técnico,
Rudi Voeller: Si seguimos jugando así, en semifinales
esto se acabó", ha dicho. Es un cuadro "sin inspiración
y sin capacidad de inspirar, anotó un diario japonés
al proclamar abiertamente que no quiere que los alemanes vuelvan
a Yokohama para jugar la final.
Sin embargo, el juego feo hace parte del espíritu
del fútbol alemán. Total, como advirtió el
arquero Oliver Kahn tras la apretada victoria sobre Estados Unidos
en cuartos de final, dentro de dos días la gente ya
se habrá olvidado de si fue un partido bonito
Ese fútbol sin estética de Alemania -característica
que tuvo su principal excepción en los años setenta,
con Franz Beckenbauer y compañía-, le ha permitido
ser campeón tres veces, subcampeón otras tres y semifinalista
en igual número de ocasiones. ¿Para qué cambiar?
|
|
| Jugadores de la selección de Brasil,
en pleno entreno para el partido contra la selección
de Turkia, en la semifinal por la Copa del Mundo. Foto:
AP |
Color sudamericano
El caso brasileño es distinto. Lo suyo siempre fue la inspiración,
el talento, lo bonito, ese que ahora le permite marcar diferencias
en 2002 con Rivaldo, Ronaldo y Ronaldinho Gaúcho.
Cuando Brasil se inspira es de temer. Y ahora tiene un técnico
pragmático, Luiz Felipe Scolari, capaz de ponerle sobriedad
táctica para acompañar a los talentos y evitar que
pase lo de los años ochenta con esa poderosa escuadra de
Zico, Falcao y demás socios que no obtuvo trofeos por exceso
de lirismo.
Tengo enorme respeto por todas las selecciones brasileñas
que llevaron nuestro fútbol al punto que estamos hoy. Pero,
con todo respeto, jamás he visto tanto espíritu de
lucha como el que tiene esta selección, ha dicho Scolari
respecto al nuevo atributo de la verdeamarelha.
Quiero dedicarles esta alegría a los que creyeron en
nuestro trabajo, agregó Felipao tras la
clasificación a semifinales. Una alusión elegante
pero castigadora para los muchos que descalificaron por anticipado
a Brasil y que ahora se camuflan entre los que celebran los triunfos.
Brasil has sido campeón en cuatro ocasiones y subcampeón
en dos más. Además ha llegado en tres Mundiales a
las semifinales. Una historia que tiene nombres como Pelé,
Tostao, Garrincha, Leónidas y Romario y un compromiso con
el fútbol.
Para muchos, los dos colosos se encontrarán de nuevo en una
final.Por lo demás, a ambos se les deba ya dar entre los
favoritos para el Mundial del 2006 y para los que vendrán.
Alemania
Campeones: 1954, 1974 y 1990
Subcampeones: 1966, 1982 y 1986
Semifinalista: 1934, 1958 y 1970
Brasil
Campeones: 1958, 1962, 1970 y 1994
Subcampeones: 1950 y 1998
Semifinalista: 1938, 1974 y 1978
INDICE
DE NOTICIAS
|
|