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El
fichaje del año
Saludó a los operarios de las impresoras y se
interiorizó del funcionamiento del Diario
CLAUDIO MARTINEZ/ EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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Me gustaría
escribir también de baloncesto y otros
deportes que tienen poca difusión
FOTO digital Osmín
Herrera
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Pareció que el mundo se detenía por unos
instantes. Apenas Jorge El Mágico
González puso un pie en el edificio de El Diario
de Hoy nada fue igual. Su sola presencia alteró
todas las rutinas, desvió las miradas e interrumpió
momentáneamente el ritmo de la redacción.
Una foto por aquí, un autógrafo por allá.
Y Jorge que atendía todos los pedidos con una
humildad y una paciencia asombrosa.
En realidad, Mágico llegó
para conocer su nuevo lugar de trabajo. Durante los
Juegos Centroamericanos y del Caribe, el mejor futbolista
que dio la historia de El Salvador será periodista
de El Diario de Hoy. Estará en los escenarios
y trasmitirá sus sensaciones a los lectores del
periódico.
Su primera impresión la tuvo al recorrer parte
de la redacción. Saludó uno a uno a sus
futuros colegas, volvió a firmar autógrafos
con dedicatorias y hasta se animó a opinar de
la Selección sub 20 que el día anterior
había perdido con Canadá. Luego se sentó
frente a la computadora, ajustó su silla y empezó
a tipear en el teclado, como preparándose para
su nueva profesión. No está mal,
dijo. Pero me vería mejor con un cigarillo,
como los periodistas de las películas,
bromeó.
ADMIRACION MUTUA
La visita informal tenía prevista un paso por
el taller de impresión, donde las máquinas
se estaban alistando para comenzar la producción
esta edición. Se suponía que iban a ser
cinco minutos, pero se extendieron casi a veinte. Jorge
se interesó por el proceso, escuchó atentamente
las explicaciones de los operarios y tampoco se pudo
negar al pedido de autógrafos.
Ustedes no deberían pedirme autógrafos
a mí, yo debería pedírselos a ustedes,
por todo lo que trabajan, les dijo El Mágico.
Y continuó: Miren, en el fútbol
es fácil, uno hace una cosita y rápido
la afición lo aplaude.
Pero yo estoy admirado por el trabajo de ustedes, que
es algo anónimo y muy valioso. Por eso digo que
hay que aplaudirlos, porque todos somos valiosos en
algo y ustedes lo son en lo suyo... La verdad es que
uno cuando toma el diario se lo pone a leer, pero no
piensa en todo el trabajo que hay detrás. Yo
hasta ahora lo desconocía, expresó.
Antes dejó su firma en un enorme cartón
dedicada a los mecánicos de la U-70, que son
los operarios de la modernísima impresora Universal
70.
Antes de regresar a la redacción saludó
al Ingeniero Enrique Altamirano, Director Editor de
El Diario de Hoy, quien le dio la bienvenida. Estos
Juegos son una buena oportunidad para crear una conciencia
en los jóvenes.
Tenemos que mostrar lo que ocurre en el aspecto deportivo,
pero también lo que está detrás,
dijo el Ingeniero. Tiene razón, acotó
Jorge, quien luego se estrechó en un cálido
abrazo con Lafitte Fernández, gerente de redacción
del periódico, quien lo recibió con un
¡Bievenido a bordo, Jorge!.
La columna del Mágico aparecerá todos
los días durante los Juegos El Salvador 2002.
No voy a escribir sólo de fútbol,
anticipó.
Me gustaría ir a ver otros deportes, aquellos
que no tienen mucho apoyo o difusión. Uno de
ellos es el baloncesto, deporte que yo practicaba cuando
era un niño y estaba en la escuela. Voy a andar
por todos lados, eso es seguro.
A un costado, un grupo de empleados hacía una
fila respetuosa esperando la firma del maestro. Alguien
que le pidió para regalárselo al novio,
otro para al padre, para el marido, para el hermano
o para ellos mismos. Todos se fueron con una sonrisa
y un papel blanco que llevaba estampado su sello característico:
Fútbol, Mágico, El Salvador 2002,
Gracias y el nombre de la persona a la que estaba dedicada.
Mientras observaba la primera linotype que tuvo el diario,
una pieza de museo que adorna el hall central, Jorge
se quedó reflexionando, como sin habla. Estoy
pensando en lo que me dijo el Ingeniero Altamirano,
hay que mostrar los Juegos desde todos los aspectos.
Tiene razón, se dijo a sí mismo.
El dueño de la pelota
Al salir se tomó una foto en el frente del periódico
e incluso se permitió hacer algunos jueguitos
con el balón, ese compañero de vida al
que sigue dominando con una destreza increíble,
e improvisó un pequeño partido de fútbol
en la propia acera.
Sólo era interrumpido cuando alguna bocina de
los autos lo saludaban al pasar o cuando, por ejemplo,
una señora con un bebito detuvo su caminata para
darle la mano. Jorge correspondió el saludo y
hasta le pronosticó un futuro de estrella
a la criatura que llevaba en sus manos.
El Mágico se despidió con
un hasta luego. Desde el sábado 23
de noviembre estará con nosotros. Y con ustedes.
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