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Obama: el cambio en Cuba podría ser lento

El mandatario afirma: "Este sigue siendo un régimen que reprime a su pueblo"; expresa su deseo de un día visitar la isla

Obama: el cambio en Cuba podría ser lento

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WASHINGTON. Tras su histórica modificación de política hacia Cuba, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó ayer que el cambio podría no llegar rápidamente a la isla.

Advirtió que el Congreso mantendrá el embargo económico estadounidense hasta que los legisladores puedan medir el ritmo de los avances en esa "sociedad herméticamente sellada".

Aun así, el sorpresivo anuncio de Obama esta semana de que Estados Unidos estaba poniendo fin a su congelación de las relaciones diplomáticas con Cuba, un remanente de la Guerra Fría, pareció haber contribuido a llenar de ánimo al presidente en los últimos días de un difícil sexto año en el puesto.

"Mi presidencia está entrando en su último cuarto", dijo Obama en una conferencia de prensa de fin de año en la Casa Blanca poco antes de partir rumbo a Hawái para disfrutar dos semanas de vacaciones. "Ocurren cosas interesantes en el último cuarto".

El miércoles Obama puso fin en forma unilateral a la congelación diplomática con Cuba, la cual se ubica a solo 144 kilómetros de la Florida.

El cambio en la actitud hacia Cuba está entre las acciones de política exterior más significativas de la presidencia de Obama. Pero reconoció que no espera que décadas de dictadura en la isla lleguen a su fin rápidamente e indicó que comparte la preocupación de los disidentes cubanos acerca de los malos antecedentes del país en el respeto a los derechos humanos.

"Este sigue siendo un régimen que reprime a su pueblo", afirmó Obama. Expresó interés en visitar Cuba en algún momento de su vida, pero insinuó que dicha visita podría tener que esperar hasta después de que concluya su presidencia.

La llamada a Castro

Obama compartió un nivel inusual de detalles en torno a una llamada telefónica amistosa que sostuvo hace unos días con el presidente cubano Raúl Castro. Dicho telefonema representó la primera conversación sustancial entre líderes de ambas naciones en más de 50 años.

Obama dijo que comenzó la llamada con una amplia declaración de 15 minutos, y luego se disculpó por la longitud de sus afirmaciones. El líder cubano respondió que su homólogo estadounidense "aún es un hombre joven y todavía tiene la oportunidad de romper el récord de Fidel: en una ocasión habló siete horas seguidas", afirmó Obama, refiriéndose a Fidel Castro, dirigente de la Revolución Cubana y exdictador.

Luego el presidente cubano pronunció una declaración inicial el doble de larga de la de Obama. "Entonces yo pude decir: 'Obviamente, es un rasgo familiar''', comentó el mandatario estadounidense.

Obama se mostró cauteloso en el establecimiento de metas sobre cuántos avances espera que la isla logre hasta que él concluya su mandato, pero sí dijo que "el cambio va a llegar a Cuba".

Aun así, insinuó que es improbable que el Congreso revierta rápidamente el embargo económico estadounidense al gobierno en La Habana.

"La gente va a querer ver cómo se desenvuelve esto antes de que haya ningún debate en serio sobre si le hacemos o no cambios importantes al embargo", afirmó Obama.

Los otros temas

En cuestiones internas, Obama se mostró mesurado con relación a la perspectiva de alcanzar soluciones negociadas con la nueva mayoría republicana en el Capitolio, y les advirtió a los miembros de ese partido que bloqueará los esfuerzos por desmantelar su ley de seguros de gastos médicos y de disminuir aún más la fuerza de las normas que regulan a los bancos.

No se comprometió a firmar el primer proyecto de ley que el próximo líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, se ha comprometido a presentar: la aprobación del oleoducto Keystone XL. Dijo que el valor del proyecto es exagerado.

El mandatario también se refirió al devastador ataque informático contra Sony Pictures del que culpó a Corea del Norte.

El FBI acusó formalmente a Corea del Norte de efectuar el ataque cibernético contra Sony y Obama prometió responder al ciberataque "en el lugar y de la manera y el momento que elijamos".

Obama dijo que el ciberataque causó un daño enorme a Sony, pero que la compañía no debería haberse dejado intimidar ni frenado la exhibición de la película "The Interview", una comedia en la que se representa el asesinato del dirigente norcoreano Kim Jong Un.

Durante sus vacaciones de 17 días en Hawái, se espera que el mandatario elabore su discurso sobre el Estado de la Unión, en el que esbozará sus metas para trabajar con el Congreso encabezado por el Partido Republicano. John Boehner, miembro de ese partido y presidente de la Cámara de Representantes, ha invitado a Obama a dirigirse a una sesión bipartidista en el Capitolio el 20 de enero. —AGENCIAS.

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