Zapatillas hechas en impresora 3D revolucionan el calzado
Dos emprendedores lanzan una marca de zapatillas impresas íntegramente en 3D, una apuesta innovadora y reciclable que busca transformar la industria.
Por
EFE
Publicado el 24 de febrero de 2026
Dos emprendedores de Elda, Alicante, España; Ignacio Español y Pablo Jaspers, fundaron Callnak Brand, una empresa que fabrica zapatillas íntegramente con impresoras 3D. Su primer modelo, Callnak Arjè, ya recibe pedidos tras seis meses de desarrollo. El calzado está hecho con un único material, sin colas ni componentes adicionales, lo que lo hace cien por cien reciclable. La producción es bajo demanda y sin stock, con el objetivo de crecer incorporando más impresoras. Sus creadores aseguran que es la primera marca española en producir zapatillas totalmente impresas en 3D, combinando innovación tecnológica con conocimiento tradicional del sector.
Dos jóvenes españoles han lanzado un calzado fabricado íntegramente con impresora 3D que promete revolucionar la industria del sector con un modelo más competitivo y sostenible, según informa la agencia EFE. Ambos emprendedores han desarrollado una marca propia que, en apenas seis meses, ya recibe pedidos de su primer diseño, marcando un hito en la fabricación tecnológica aplicada a la moda.
La iniciativa nace en Elda, Alicante, en el sureste de España, donde Ignacio Español y Pablo Jaspers fundaron en agosto pasado la empresa Callnak Brand. Su primer modelo, las zapatillas Callnak Arjè —“comienzo” en griego—, simboliza el arranque de una propuesta que combina diseño, experiencia tradicional y fabricación aditiva.
Ignacio se define como “un entusiasta del diseño 3D”, mientras que Pablo trabajó durante ocho años en el mundo del calzado convencional y hasta hace poco se desempeñaba como diseñador de zapatos de señora. La alianza surgió cuando Ignacio descubrió las posibilidades de los filamentos flexibles que utilizaba en impresoras 3D y compartió su idea con Pablo, amigo “de toda la vida”. En menos de 24 horas decidieron explorar cómo convertir esa inquietud en producto.

Innovación desde el origen
La experiencia acumulada por Pablo en modelaje y la especialización técnica de Ignacio en diseño tridimensional fueron el germen de la empresa. El nombre Callnak surge de la unión de Call, segundo apellido de Pablo —Callado—, y Nak, por Nacho, diminutivo de Ignacio.
Durante meses realizaron pruebas, bocetos y prototipos que ellos mismos testaban para detectar fallos. “Tenemos los pies que ya no son ni aptos”, bromea Ignacio al recordar la etapa de experimentación. Ese proceso intensivo les permitió perfeccionar el modelo hasta lograr una zapatilla fabricada íntegramente en impresora 3D.
El elemento diferencial radica en que el mismo material se utiliza para todas las partes del calzado, desde la suela hasta el empeine. No hay ensamblajes con componentes externos ni combinaciones de distintos insumos, lo que simplifica la estructura y redefine el proceso productivo tradicional.
Cien por cien reciclables
Uno de los puntos fuertes del proyecto es la sostenibilidad. Según explicó Pablo a EFE-TV, las zapatillas son “cien por cien reciclables”, ya que no incorporan cola, piel ni cartones, elementos habituales en la fabricación convencional. Al estar compuestas por un único material, el reciclaje resulta más sencillo.
Ignacio afirma que son la primera empresa española en realizar zapatillas totalmente impresas en 3D. Aunque otras marcas comienzan a integrar esta tecnología en determinadas fases del proceso, Callnak apuesta por un modelo completamente fabricado mediante impresión tridimensional.
A la reciclabilidad se suma el componente local en la cadena de producción. El filamento inicial procede de una empresa alicantina y la fabricación se realiza en Elda, un enclave históricamente vinculado a la industria del calzado. Esa combinación entre innovación tecnológica y tradición productiva forma parte del ADN del proyecto.
Producción bajo demanda
Por ahora, la producción es limitada. No cuentan con stock y fabrican bajo demanda, lo que les permite ajustar recursos y evitar excedentes. El objetivo a corto plazo es incrementar el número de impresoras para aumentar la capacidad y diseñar más unidades.
El modelo productivo representa un cambio significativo respecto a los sistemas industriales masivos. Al imprimir cada par según pedido, reducen el almacenamiento y optimizan el uso de materiales. Esa lógica conecta con una tendencia creciente hacia procesos más eficientes y personalizados.
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Los fundadores son conscientes de que su propuesta rompe esquemas, pero no renuncian al saber acumulado por la industria tradicional. Ignacio considera que el calzado impreso en 3D supone “volver a darle ese ‘push’ y ese empujón que necesita” el sector. La tecnología, en su visión, no sustituye la experiencia previa, sino que puede complementarla.
Mirada hacia el futuro del sector
Aunque hoy su apuesta es cien por cien impresión 3D, no descartan que en próximos modelos puedan combinar esta tecnología con la industria auxiliar del calzado tradicional. Esa integración permitiría ampliar posibilidades creativas sin perder la esencia innovadora.
La historia de Callnak Brand refleja cómo la fabricación aditiva empieza a ganar terreno en sectores consolidados. Desde el diseño hasta la producción, la impresora 3D deja de ser una herramienta experimental para convertirse en el núcleo del proceso.
Con apenas unos meses de trayectoria y los primeros pedidos en marcha, estos jóvenes emprendedores demuestran que la tecnología puede abrir nuevas rutas en industrias históricas. El desafío ahora será escalar la producción y consolidar un modelo que apuesta por sostenibilidad, eficiencia y diseño en una sola pieza.
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