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Vestido fluido con abertura y flores XL de Miavoga destacó por su elegancia y movimiento en pasarela.

El Salvador Fashion Week brilló con talento local y visión regional

El Salvador Fashion Week se realizó en el MUNA con propuestas frescas, destacando talento local y una estética que posiciona al país en la moda regional.

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Por Betty Carranza
Publicado el 17 de abril de 2026

 

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El Salvador Fashion Week se realizó el 16 de abril en el MUNA, consolidándose como una plataforma clave para la moda salvadoreña. El evento reunió a diseñadores nacionales y regionales con propuestas que destacaron por sus siluetas fluidas, transparencias y una paleta suave ideal para la temporada. Firmas como Andrea Ayala, Alejandra Quinteros, Geraldine García y Citlaly mostraron identidad y evolución creativa, mientras Estilo Quetzal aportó una visión artesanal regional. Con respaldo de sus protagonistas, la pasarela evidenció que la industria local avanza con fuerza, integrando diseño contemporáneo, tradición y una narrativa propia en crecimiento.

El Salvador Fashion Week se llevó a cabo el pasado 16 de abril en el Museo Nacional de Antropología David J. Guzmán, reuniendo a diseñadores salvadoreños y regionales en una pasarela que reflejó las tendencias actuales, el talento emergente y la evolución de la moda en El Salvador. El evento se consolidó como una vitrina clave para proyectar diseño, identidad y propuestas contemporáneas con sello propio.

Previo al inicio del evento, el productor René Barrera compartió en vivo con salvador.com su entusiasmo por esta edición. “Es un honor tenerlos por acá… sigan todo lo que está pasando porque se van a enterar de lo último de la moda nacional”, expresó, anticipando una jornada cargada de creatividad y nuevas lecturas estéticas.

Moda salvadoreña que busca posicionarse

La pasarela reunió a diseñadores como Andrea Ayala, Alejandra Quinteros, Citlaly, Estilo Quetzal, Geraldine García, ILA by Tere Safie, Ischia by Miranda Miguel, Moskem Menswear, Mónica Arguedas, Natasha Jiménez para Miavoga y Original Penguin. La diversidad de propuestas confirmó un momento de crecimiento para la industria local.

Juan Carlos Najarro, productor de eventos de moda, también lo adelantó en declaraciones en vivo para salvador.com. “Espero ver mucha moda nacional e internacional… estos eventos dinamizan la cultura de la moda y nos vuelven protagonistas en Centroamérica”, afirmó.

Desde una perspectiva más analítica, el diseñador y docente Alejandro Handal subrayó el valor de estos espacios para el país. “Este tipo de eventos nos permite tener notoriedad a nivel regional… para decir que El Salvador hace moda”, comentó, destacando además la importancia de integrar procesos artesanales dentro del diseño contemporáneo .

Texturas ligeras y colores que definen la temporada

Las colecciones presentadas coincidieron en una visión clara: siluetas ligeras, textiles fluidos y una paleta pensada para el clima y el estilo de vida salvadoreño. Predominaron tonos como marfil, beige, amarillo mantequilla, celeste empolvado y rosa envejecido, logrando una estética delicada y sofisticada.

Alejandra Quinteros destacó precisamente en esta línea, con una propuesta centrada en transparencias, sedas y estructuras relajadas. Sus diseños combinaron piezas más ajustadas con otras de caída suelta, generando un equilibrio visual atractivo. Vestidos en blanco con hombros descubiertos, conjuntos en satín con aplicaciones florales y bustiers acompañados de faldas translúcidas marcaron el ritmo de su colección.

Transparencias y encaje en siluetas ligeras marcaron esta propuesta fresca y femenina en pasarela.
Transparencias y encaje en siluetas ligeras marcaron esta propuesta fresca y femenina en pasarela./ Foto Miguel Lemus

La diseñadora también exploró una paleta suave que incluyó tonos perla, beige, amarillo mantequilla y celestes, además de matices como rosa envejecido y acentos sutiles en naranja. Las capas ligeras, el uso de tul y los detalles sobrepuestos aportaron profundidad, mientras las siluetas largas y fluidas reforzaron una feminidad natural y elegante.

Minimalismo y sofisticación en clave local

Andrea Ayala reafirmó su identidad con una colección donde el minimalismo se tradujo en líneas limpias y detalles precisos. Vestidos cortos en tonos lila, celeste y blanco, acompañados de vuelos sutiles y aplicaciones florales, construyeron una propuesta delicada y coherente.

Vestido corto con flores en relieve y líneas limpias de Andrea Ayala destacó por su elegancia minimalista.
Vestido corto con flores en relieve y líneas limpias de Andrea Ayala destacó por su elegancia minimalista. / Miguel Lemus

El enfoque en cortes simples pero bien estructurados permitió destacar la calidad de los textiles y la caída de las prendas. Fue una colección que apostó por la elegancia silenciosa, conectando con una mujer que valora el diseño sin excesos.

En paralelo, otras propuestas exploraron una estética más etérea, donde las transparencias y las telas ligeras crearon efectos visuales dinámicos. Vestidos largos y siluetas alargadas aportaron movimiento y una sensación de ligereza constante en pasarela.

Movimiento, textura y tonos tierra

Geraldine García presentó una colección donde el movimiento fue protagonista. Sus diseños incorporaron flecos largos en capas que aportaban fluidez a cada paso, especialmente en faldas que se transformaban con el desplazamiento de la modelo.

Vestido blanco con flecos fluidos de Geraldine García aportó movimiento y frescura en clave veraniega.
Vestido blanco con flecos fluidos de Geraldine García aportó movimiento y frescura en clave veraniega.16/4/2026 Foto: Miguel Lemus

La paleta giró en torno a tonos tierra como beige, café y matices cálidos cercanos al terracota, complementados con toques de brillo y aplicaciones textiles. Las siluetas incluyeron conjuntos de dos piezas, vestidos cortos satinados y prendas translúcidas que reforzaron el carácter veraniego.

También destacó el uso de accesorios, como una redecilla en tono vino que enmarcaba el rostro y dialogaba con los textiles de la colección. El resultado fue una propuesta coherente, donde textura y color construyeron una narrativa elegante y contemporánea.

Concepto, identidad y artesanía

Citlaly llevó a la pasarela una propuesta conceptual centrada en la autenticidad. Las transparencias funcionaron como un recurso visual para explorar la identidad, mientras los tejidos artesanales aportaron estructura y contraste.

Transparencias, tejidos artesanales y siluetas fluidas definieron la propuesta conceptual de Citlaly.
Transparencias, tejidos artesanales y siluetas fluidas definieron la propuesta conceptual de Citlaly./ Foto Miguel Lemus

Las prendas, tanto masculinas como femeninas, combinaron sedas, telas ligeras y elementos hechos a mano, como cinturones tejidos y accesorios que enfatizaban la cintura. La colección logró un equilibrio entre lo íntimo y lo visible, alineándose con una tendencia global que entiende la moda como lenguaje.

Influencia regional y diseño artesanal

La participación de Estilo Quetzal sumó una dimensión regional al evento. La marca guatemalteca, fundada en 2009 por Gloria Escobar y Luis Carlos Quintana, presentó una propuesta basada en el trabajo artesanal y el diseño contemporáneo.

Sus piezas incluyeron prendas unisex, accesorios y bolsos elaborados a mano, con estampados inspirados en mercados locales. Frutas, flores y elementos cotidianos se transformaron en gráficos vibrantes, mientras los textiles tradicionales aportaron identidad.

Transparencias, tejidos artesanales y siluetas fluidas definieron la propuesta conceptual de Citlaly.
Transparencias, tejidos artesanales y siluetas fluidas definieron la propuesta conceptual de Citlaly./San Salvador 16/4/2026 Foto: Miguel Lemus

La colección evidenció cómo la moda puede reinterpretar lo cultural desde una mirada actual, conectando tradición y estilo de vida contemporáneo.

Una pasarela que proyecta el futuro

Miavoga, de Natasha Jiménez, presento una propuesta de alto impacto visual. Vestidos con estampados florales en gran formato, combinaciones de color intensas y siluetas amplias definieron una colección pensada para destacar.

Las piezas incorporaron mangas estructuradas, cortes asimétricos y detalles que aportaban volumen, logrando una estética llamativa pero equilibrada. Fue una colección que conectó con una mujer segura, que utiliza la moda como herramienta de expresión.

El Salvador Fashion Week dejó claro que la industria local está en un proceso de consolidación. Más allá de las tendencias, el evento evidenció una búsqueda constante por construir identidad, integrar lo artesanal y proyectar el talento salvadoreño hacia nuevos escenarios.

TAGS:  Diseñadores de moda | El Salvador | Eventos de Moda | Moda | MUNA

CATEGORIA:  Vida | Moda y belleza

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